PROPUESTA PARA LA CLASIFICACION DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCION DE LECHE: EL CASO DE LA ZONA DE INFLUENCIA DE MANIZALES

B. Rivera, J.E. Vargas, C. P. Arcila, R. Márquez, J. F. Pérez, G. Toro, J. P. Martínez

Departamento de Sistemas de Producción - Universidad de Caldas

Calle 65 No. 26-10

Convenio ILRI/CIP/CONDESAN

 

RESUMEN

La clasificación de sistemas de producción es un proceso de apoyo a la asignación de prioridades de investigación, transferencia y desarrollo. Se revisó y analizó la información secundaria disponible para zonificar y clasificar los sistemas de producción lechera de influencia en la ciudad de Manizales. La zonificación permitió identificar dos áreas productoras de leche: la zona de piso altitudinal alto (entre 1.800 y 4.600 msnm en el flanco occidental de la cordillera central) y la zona de piso altitudinal bajo (en ambas márgenes del río Cauca desde una altura de 800 hasta 1.100 msnm y en la zona marginal cafetera hasta 1.350 msnm). Los sistemas se clasificaron utilizando criterios de intensificación en el uso de los recursos tecnológicos y el tipo de producto del sistema: lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado (LEPIS), lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado (LEPEM), doble propósito en pastoreo extensivo mejorado (DPPEM), doble propósito en pastoreo extensivo tradicional (DPPET) y ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado (CCPEM). El sistema LEPIS genera el 54% de la leche, se realiza cerca a los centros de consumo, posee una buena infraestructura vial y de servicios, altos precios de la tierra, propietarios con capacidad económica y acceso a tecnología y asistencia técnica. El sistema DPPEM posee el 53% del total de los predios del área estudiada y es el más heterogéneo: en la zona alta, el 60% de las fincas poseen menos de 50 ha, posee una pobre infraestructura vial y de servicios y los propietarios son de baja capacidad económica; en la zona baja las fincas poseen infraestructura adecuada y los propietarios en gran proporción son profesionales que complementan sus ingresos con otras actividades diferentes a la ganadería. El sistema CCPEM solamente se presenta en la zona alta, representa el 21% de la producción, posee las fincas de mayor tamaño e integran al sistema el cultivo de papa. Los sistemas LEPEM y DPPET tienen escasa relevancia regional con base en la producción diaria y el número de predios. Para cada tipo de sistema se determinaron las características y niveles de producción, información en muchos casos contradictoria y con rangos tan amplios que no permite entender la racionalidad económica ni las opciones que existen para su evolución. Los sistemas lecheros estudiados se llevan a cabo en zonas con vocación ganadera, salvo en la zona alta donde se identifican grandes áreas de sobreuso. La gestión se caracteriza por la existencia de propietarios que disponen de otras fuentes de ingreso que relegan a un segundo plano las prioridades de la actividad ganadera. El precio de la leche al productor y su participación en el precio al consumidor son superiores a otros países latinoamericanos, pero la rentabilidad es baja como consecuencia de los altos costos de producción. La escasa participación de la calidad en la conformación del precio del producto, la sobreoferta estacional en época de lluvias y el escaso valor agregado son restricciones para el mejoramiento de la actividad. Se propone generar una información más específica y de mayor profundidad analítica a nivel de la finca para tratar de resolver las hipótesis planteadas.

Palabras claves: sistemas lecheros, caracterización, Manizales, laderas

 

 

INTRODUCCION

 

El área ganadera del departamento de Caldas es 383.100 ha, que representan 50% de la superficie agropecuaria del departamento. El 55% de esta área está cubierta por pastos naturales, 44% artificiales y 1% mejorados. La producción de leche ha sido estimada en 73.1 millones de litros por año (URPA,1992). De acuerdo con CEGA (1993), en el departamento se identifican tres zonas de importancia ganadera:

  1. Franja oriental del departamento, sobre el valle del magdalena. Es una zona cubierta por pastos artificiales y naturales, con algunas áreas en pastos de corte, donde se desarrollan sistemas de ceba y doble propósito, principalmente.
  2. Hoya del río Cauca y sus afluentes (sur - occidente del departamento). Es una zona con suelos escarpados, situada entre las dos franjas cafeteras más importantes del antiguo Caldas, por debajo de 1.200 m de altitud. Predominan en esta zona las ganaderías de carne y doble propósito, pero también se encuentran algunas áreas dedicadas a la ganadería de leche.
  3. Zona central, por encima de 1.800 m. Región de suelos quebrados, con predominio de pastos naturales en su parte norte y con pastos naturales y artificiales (en similar proporción) en su parte sur; en esta última también existen algunas áreas con pastos de corte. Posee ganadería especializada en leche y doble propósito. Esta zona central tiene dos áreas principales: la zona lechera alta de Manizales y la zona ganadera de San Félix (municipio de Salamina) y el municipio de Marulanda.

El cultivo del café ha sido la más importante actividad agraria del departamento, pero la presencia de la broca y la caída internacional de los precios del café han generado cambios importantes en el uso del suelo. La zona marginal baja para café se ha dedicado principalmente a pastos, con serias implicaciones sociales por la menor rentabilidad y la baja generación de empleo de esta actividad. La nueva dinámica de éstos sistemas ganaderos no ha sido investigada de manera sistémica y el conocimiento que existe sobre dichos sistemas es pobre y fragmentario: los análisis existentes abordan casi exclusivamente los aspectos biológicos (productivos), mientras que los aspectos socio-económicos y ambientales no han sido considerados.

Las fincas cuando comparten el mismo entorno natural, económico, socio-político e institucional, tienden a desarrollar componentes e interacciones que forman estructuras y propiedades que las hacen semejantes entre sí y las diferencia de otras ubicadas en contextos diferentes, por lo tanto es factible clasificarlas o agruparlas en sistemas de producción (Escobar y Berdegué, 1989). La clasificación permite establecer criterios pertinentes bajo los cuales precisar la demanda y la oferta tecnológica, para cada grupo de productores.

El objetivo de la presente investigación es contribuir al conocimiento de los sistemas lecheros regionales mediante la identificación, clasificación y descripción de los sistemas prevalentes en la zona de influencia de la ciudad de Manizales, de acuerdo con factores biofísicos, socio-económicos y productivos, a partir de fuentes secundarias. Un mejor conocimiento de los sistemas lecheros regionales permitirá contextualizar y priorizar los objetivos y las acciones de investigación, docencia y desarrollo, lo cual redundará en la reducción de costos institucionales al promover la realización de proyectos orientados a lograr un impacto sobre los sistemas de producción.

 

METODOLOGIA

En primer lugar se procedió a la búsqueda de información sobre el área de estudio y sobre las características de los sistemas de producción de leche. Esta búsqueda se realizó tanto a nivel de instituciones (Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, URPA, Comité de Cafeteros de Caldas, CHEC, Aguas de Manizales, Corpocaldas e IGAC) como de asistentes técnicos y ganaderos de la zona.

Con la información cartográfica obtenida se realizó una base de datos computarizada (programa AUTOCAD). Siguiendo la metodología planteada por Romero et al. (1996) se hizo un cruce de mapas (uso actual y potencial de suelo, político, curvas de nivel, orográfícos, infraestructura vial y zonas agroecológicas) que dio como resultado la definición de las zonas ganaderas (desagregadas por pisos altitudinales) existentes en el área de influencia del municipio de Manizales y la definición de las subzonas (determinadas por las rutas de recolección de la leche) en que estas se dividen.

Posteriormente, y a partir del conocimiento propio y de técnicos de la región se definieron sobre las zonas y subzonas, mencionadas anteriormente, las áreas dedicadas a la producción de leche y se clasificaron los sistemas utilizando dos criterios: (i) la intensidad en el uso de los recursos tecnológicos (alimentación, salud, genética y gestión) de acuerdo a la propuesta de Arias et al. (1990), y (ii) los productos del sistema diferentes a la leche. De acuerdo al tipo de producto los sistemas se clasificaron en lechería especializada (venta de terneros machos al nacimiento y crianza artificial de las terneras); doble propósito (ordeño con amamantamiento y venta de terneros machos destetos); y ciclo completo (ordeño con amamantamiento y venta de novillos gordos).

Después de identificar los sistemas de producción, estos se ubicaron espacialmente y para cada uno se estimó el número y tamaño de las fincas, el inventario animal, y nivel y características de la producción. Además, se recopiló información sobre los parámetros productivos y reproductivos de los diferentes sistemas; en los sistemas intensivos esta información se obtuvo de las bases de datos para monitoreo de hatos (Monty) de asistentes técnicos de la zona (se analizaron 3.344 partos, 2.638 lactancias y la información de 597 novillas de primer parto). En los sistemas extensivos los parámetros se calcularon a partir de la información proporcionada por ganaderos, asistentes técnicos de la zona, y estudios realizados por Carmona y Guzmán (1996) y Escobar y Orrego (1997).

La variable ambiental se incorporó mediante la determinación de las zonas que presentan conflictos en el uso del suelo a través del cruce de los mapas de uso actual y potencial del suelo: se consideraron en equilibrio aquellas áreas cuyo uso actual coincide con el potencial y en conflicto (sobreuso o subuso) aquellas áreas donde el uso actual y el potencial no coinciden (IGAC, 1988).

 

RESULTADOS Y DISCUSION

DELIMITACION Y ASPECTOS GENERALES DEL AREA DE ESTUDIO

La zonificación, determinada por el cruce de los mapas de curvas de nivel y de áreas en pastos corregidas a la luz del conocimiento de los técnicos y los ganaderos de la región, permitió la identificación de dos grandes áreas productoras de leche: la zona alta y la zona baja.

La zona lechera alta se encuentra entre 1.800 y 4.600 msnm en el flanco occidental de la cordillera central. En esta zona se identifican 4 subzonas (mapa 1) determinadas por las cuencas de los ríos: Claro, Chinchiná, Blanco y Guacaica. Cada una de éstas cuencas cuenta con una sola vía de acceso que constituye la ruta de recolección de leche.

La zona lechera baja se localiza en ambas márgenes del río Cauca desde una altura de 800 hasta 1.100 msnm y en la zona marginal cafetera hasta 1.350 msnm. Posee aproximadamente 7.406 ha que constituyen 41% del área en pastos. El área restante (59%) esta dedicada al levante y la ceba de ganados. Esta zona está ubicada en clima cálido, con temperatura promedio de 24 a 29 C. De acuerdo con la infraestructura vial, que determina las rutas de recolección de la leche, se identificaron tres subzonas; (i) Ruta Carretera Panamericana, esta recoge la leche producida en la margen derecha del río Cauca; (ii) Ruta Carretera Santágueda-Risaralda, que recoge la leche producida en la margen izquierda del río Cauca; y (iii) Ruta Zona Cafetera (mapa 2).

Tabla 1. Area (ha), número de fincas dedicadas a la producción de leche y producción estimada (l/día) en la zona de influencia de Manizales

Zona

Subzona

Area

Fincas

Leche

   

(ha)

(%)

(No)

(%)

(l/día)

(%)

Alta

Ruta Ríoclaro

7.193

30

54

21

19.500

22

 

Ruta Chinchiná

7.760

33

66

25

25.500

29

 

Ruta Ríoblanco

407

2

10

4

1.500

2

 

Ruta Guacaica

1.233

5

19

7

2.500

3

Baja

Ruta Santágueda

3.630

15

55

20

22.100

25

 

Ruta Panamericana

3.190

13

50

19

11.580

13

 

Ruta Cafetera

586

2

10

4

5.350

6

Total

 

23999

 

264

 

88030

 

La zona alta posee el 70% del área estudiada y produce el 56% de la leche, lo que sugiere una mayor intensificación en la zona baja (tabla 1). Sin embargo, dos de las subzonas de la zona alta (Ruta Ríoclaro y Chinchiná) pueden ser calificadas como las de mayor importancia regional tanto por el área que ocupan como por la producción diaria de leche. Por el contrario, las subzonas Ruta Ríoblanco y Ruta Guacaica tienen escasa relevancia en el contexto regional. En la zona baja, las rutas Santágueda y Panamericana son relevantes con base en el área, número de fincas y volumen de producción.

 

CLASIFICACION DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCION

En la zona lechera alta se identificaron cuatro sistemas de producción prevalentes: lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado (LEPIS), lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado (LEPEM), doble propósito en pastoreo extensivo mejorado (DPPEM) y ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado (CCPEM). En la zona lechera baja se identificaron tres sistemas de producción: lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado (LEPIS), doble propósito en pastoreo extensivo mejorado (DPPEM) y doble propósito en pastoreo extensivo tradicional (DPPET).

Los sistemas de lechería especializada aportan el 56% del total de leche producida mientras que los sistemas doble propósito aportan el 44%, considerando el ciclo completo dentro de esta última categoría (Tabla 2).

Tabla 2. Producción estimada de leche (l/día) por subzona y sistema de producción.

 

Zona

Subzona

SISTEMAS

LEPIS

l/día

LEPEM

l/día

DPPEM

l/día

CCPEM

l/día

DPPET

l/día

Alta

Ruta Ríoclaro

10.000

 

1.500

8.000

 
 

Ruta Chinchiná

13.500

2.000

500

9.500

 
 

Ruta Blanco/Guacaica

2.200

 

800

1.000

 

Baja

Ruta Santágueda

12.078

 

7.497

 

485

 

Ruta Panamericana

4.832

 

7.493

 

1.335

 

Ruta Cafetera

4.830

 

480

   

Total

 

47.440

2.000

18.270

18.500

1.820

%

 

54

2

21

21

2

LEPIS = lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado. LEPEM = lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado. DPPEM = doble propósito en pastoreo extensivo mejorado. CCPEM = ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado. DPPET = doble propósito en pastoreo extensivo tradicional

El sistema DPPEM posee el 53% del total de los predios del área estudiada y el sistema LEPIS 23% (Tabla 3). Los sistemas LEPEM y DPPET tienen escasa relevancia regional con base en la producción diaria y el número de predios.

Al examinar conjuntamente la información presentada en las tablas 2 y 3, es posible apreciar que los sistemas de producción están determinados por dos factores: ubicación (subzona) y tamaño de las fincas. En las subzonas Ruta Ríoclaro y Ruta Chinchiná, las más relevantes desde el punto de vista de la superficie que ocupan, el tamaño promedio de las fincas es 117 ha, pero el 60% de las de doble propósito poseen menos de 50 ha y las de ciclo completo poseen más de 200 ha. En la zona baja la gran mayoría de fincas (61%) tienen un tamaño de 20 a 100 ha; las más pequeñas poseen el sistema LEPIS y las más grandes LEPET.

Tabla 3. Número de predios de acuerdo a la subzona y al sistema de producción.

Zona

Subzona

SISTEMAS .

LEPIS

LEPEM

DPPEM

CCPEM

DPPET

Alta

Ruta Ríoclaro

7

 

34

13

 
 

Ruta Chinchiná

14

16

24

12

 
 

Ruta Blanco/Guacaica

4

 

19

6

 

Baja

Ruta Santágueda

20

 

31

 

4

 

Ruta Panamericana

8

 

31

 

11

 

Ruta Cafetera

8

 

2

   

Total

 

61

16

141

31

15

%

 

23

6

53

12

6

LEPIS = lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado. LEPEM = lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado. DPPEM = doble propósito en pastoreo extensivo mejorado. CCPEM = ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado. DPPET = doble propósito en pastoreo extensivo tradicional

DESCRIPCION DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCION

Aspectos generales: este sistema se lleva a cabo en el 23% de las fincas estudiadas y genera el 54% del total de leche, siendo relevante en las siguientes subzonas: Ruta Ríoclaro, Ruta Chinchiná y Ruta Santágueda. En la zona alta se localiza entre 1.800 y 2.300 msnm y en la zona baja entre 900 y 1.350 msnm. La precipitación se encuentra en un rango entre 1.800 a 2.200 mm/año. Mientras que en la zona alta el sistema LEPIS se realiza en tierras con clara vocación lechera, en la zona baja el sistema obedece más a la búsqueda de opciones productivas al café. El sistema se realiza en la zona productora de leche cercana a los centros de consumo (Manizales y Villamaria). Posee una buena infraestructura vial y de servicios, altos precios de la tierra, propietarios con capacidad económica y acceso a tecnología y asistencia técnica. Las vacas se ordeñan 2 veces al día, en muchos casos de manera mecánica. Es característico del sistema la suplementación de las vacas en producción con alimentos balanceados, el levante artificial de las terneras y la venta de los machos al nacimiento.

Alimentación: este sistema tiene la más alta capacidad de carga. En la zona alta, los potreros son en kikuyo (Pennisetum clandestinum), mientras en la zona baja son en estrella (Cynodon nlemfluencis), brachiaria (Brachiaria decumbens) y guinea (Panicum maximum). En general, los potreros son fertilizados de manera intensiva, se realiza control químico de malezas y se manejan rotacionalmente con cerca eléctrica. Se observa una diferenciación clara en el tipo de pastoreo según la edad y estado productivo del ganado. Las vacas en ordeño tienen un tratamiento preferencial por el acceso a los mejores potreros (mejor topografía, cercanía, especies forrajeras mejoradas, etc.). Las vacas horras se agrupan con novillas de vientre y ocupan potreros de topografía ondulada manejados de manera alterna. Las terneras de levante ocupan las áreas de topografía más pendiente, con pastoreo alterno. Los animales reciben suplementación con sal mineralizada a voluntad. Las vacas se suplementan con concentrados comerciales, que se usan en proporciones que van desde 1 kg por cada 4.5 l de leche, hasta 1 kg por cada 6 l.

Genética: en la zona alta el componente genético del sistema es la raza holstein; en muchos casos se utiliza inseminación artificial. En la zona baja la base genética también es la raza holstein pero con distintas proporciones de cruce con cebú (principalmente Brahman y Gyr).

Sanidad: los hatos aplican un plan sanitario básico para la prevención de las principales enfermedades de importancia económica (fiebre aftosa, carbón sintomático, peste boba, leptospirosis, rabia, IBR, BVD, parainfluenza 3, papilomatosis bovina y mastitis). Los animales jóvenes se vermifugan 2 a 4 veces por año y los adultos de manera estratégica según el estado productivo (parto y destete). El control de parásitos externos se realiza cuando éstos se presentan. En las terneras son frecuentes las diarreas de origen parasitario (coccidiosis) y bacteriano, la bronquitis verminosa y la peste boba. Durante la fase de levante la principal causa de mortalidad es el carbón sintomático y edema maligno, a pesar de vacunarse en la totalidad de los hatos. Alrededor del parto son frecuentes la retención de placenta, fiebre de leche y hemoparasitismos. Durante la lactancia se observan mastitis, cojeras y problemas reproductivos de diferente origen. Se han hecho diagnósticos de leucosis, IBR, leptospirosis, y enfermedades venéreas como tricomoniasis y campilobacteriosis. La papilomatosis bovina constituye una razón importante de descartes de novillas.

Administración: los predios son de propiedad individual o familiar, provenientes del fraccionamiento de grandes fincas. Esta transformación en la tenencia de la tierra ha favorecido la presencia de propietarios de mayor capacidad de gestión (en alto número profesionales) que le han conferido dinamismo empresarial a sus hatos. En general, la actividad lechera es un ingreso secundario para el propietario. La gestión se caracteriza por la asistencia técnica permanente y la existencia de registros computarizados. Los sistemas contables se limitan a la recolección de datos como soporte tributario pero sólo en muy pocos casos sirven para tomar decisiones sobre costos de producción, rentabilidad, cambios de alimentación o proyectos de inversión. El manejo de la finca es delegado en mayordomos de preparación básica y experiencia ganadera, quienes reciben entre 1.5 y 2 salarios mínimos mensuales legales vigentes con prestaciones de ley. Los ordeñadores son empleados de menor grado de escolaridad, con conocimientos prácticos en labores de rotación de potreros, fertilización, control de malezas, reparación de cercas, inseminación artificial y crianza de terneras. Este personal generalmente atiende en promedio 15 a 20 vacas en ordeño manual y de 30 a 40 en ordeño mecánico. Posee un salario de 1.2 veces el salario mínimo mensual legal vigente, con prestaciones de ley. Según el tamaño de la finca, existen empleados supernumerarios para distintas labores que reciben un salario integral establecido por mutuo acuerdo. En general, no se presentan en la región los índices de inseguridad y violencia de otras zonas ganaderas del país (Fondo Nacional del Ganado y FEDEGAN, 1997)

 

Se identificó en el 6% de las lecherías estudiadas y genera sólo el 2% de la producción. Se localiza solamente en la zona alta (subzona Ruta Chinchiná) entre 1.800 y 2.200 m, posee buenos suelos, la precipitación está entre 1.500 y 2.500 mm, y la temperatura entre 15 y 18C. En general, son fincas que no han completado su proceso de desarrollo hacia el sistema intensivo suplementado. El 68% del área ocupada por el sistema corresponde a predios entre 50 y 200 ha. Los factores que sirven para diferenciar este sistema del intensivo suplementado son: el nivel de intensidad de la producción, la suplementación y la fertilización. El mejoramiento de la base forrajera representa el principal reto tecnológico. La genética predominante es holstein y el desarrollo de la inseminación artificial ha sido lento. El nivel de suplementación de las vacas es muy bajo.

 

Aspectos generales: este sistema ocupa el primer lugar de importancia según el número de fincas (53%) y el segundo de acuerdo con la producción diaria de leche (21%). En la zona alta, el sistema se realiza en fincas localizadas entre 2.000 y 2.500 msnm, con temperaturas entre 15 a 18 C y precipitación entre 1.500 y 2.000 mm. En la zona baja se localiza entre 800 y 1.100 msnm, con temperaturas entre 22 y 26 C y precipitaciones de 1.800 a 2.100 mm/año. En este sistema las vacas se ordeñan con apoyo del ternero; los machos son vendidos al destete. Las fincas son relativamente pequeñas, poseen una infraestructura vial muy pobre y disponen solamente del servicio de energía eléctrica con una deficiente cobertura de seguridad, educación, salud, agua y alcantarillado. El valor de las tierras es relativamente bajo. Los propietarios son de baja capacidad económica y el sistema se puede considerar de subsistencia. En cambio, en la zona baja existen buenas carreteras de penetración que facilitan el acceso a centros veredales y urbanos. Una alta proporción de propietarios son profesionales que complementan sus ingresos con otras actividades diferentes a la ganadería.

Alimentación: la base de la alimentación son los pastos naturalizados que se manejan de manera rotacional; muy pocas fincas realizan prácticas regulares de fertilización. El control de malezas es químico. Se administra sal mineralizada a voluntad y es frecuente la suplementación de las vacas de ordeño con melaza.

Genética: el sistema se orienta a la producción de leche apareando mediante monta natural las vacas doble propósito con reproductores tipo leche (normando en la zona alta y animales F1 holstein-cebú en la zona baja), pero teniendo especial cuidado con mantener altos pesos de los terneros al destete para facilitar su comercialización. No se realizan prácticas de selección.

Sanidad: el plan sanitario se restringe al uso de las principales vacunas: triple bovina, carbón bacteridiano y aftosa. El uso de vermífugos y el control de ectoparásitos según presentación son otras medidas sanitarias comunes. Las principales causas de mortalidad son las enfermedades clostridiales y la fiebre de garrapatas.

Administración: en la zona alta, el acceso a la asistencia técnica es casi nulo y la capacidad administrativa de los propietarios muy baja. En cambio en la zona baja se observa una notable mejoría en la administración de las fincas gracias a la receptividad de los propietarios y su activa participación en actividades de capacitación. Los registros productivos y reproductivos son comunes y en algunos casos sistematizados. La administración del sistema en la zona alta es responsabilidad del propietario. En cambio, en la zona baja la supervisión y mando se delega en mayordomos.

 

Aspectos generales: este sistema solamente se presenta en la zona alta y representa el 21% de la producción y el 12% de las fincas. Se localiza entre 2.500 y 4.000 msnm y posee las fincas de mayor tamaño (550 ha en promedio), razón por la cual adquiere especial importancia por el área que ocupa. Es un sistema que predomina en la región del páramo de letras, donde junto a la producción de leche los terneros se levantan y ceban. Entre 3.000 y 4.000 msnm la región permanece nublada, limitante físico para el desarrollo de actividades agropecuarias; los valores máximos de precipitación no superan los 1.500 mm. La temperatura media fluctúa entre 6 y 12 C. En las partes más altas se integra la ganadería de ciclo completo con el cultivo de la papa, una estrategia para sembrar y renovar praderas. Los rendimientos de la papa en general no superan las 12 t/ha, cifra muy baja frente a los promedios nacionales debido a la marginalidad de la zona para este tipo de actividad. De acuerdo con la URPA (1985) el área sembrada en papa en Villamaría es de 600 ha, en Manizales 250 ha y en Neira 240 ha.

Alimentación: la alimentación se basa en pastos nativos como el riqueza y pasto rojo, y pastos introducidos como el kikuyo, ryegrass, azul orchoro y falsa poa, que son sembrados después de cultivar papa. El uso de fertilizantes en las praderas no es una práctica común. Los potreros son de grandes extensiones y se manejan en rotación. Las malezas se controlan en forma manual, con azadón. Al ganado se le suministra sal mineral a voluntad y en algunas pocas fincas se suplementan las vacas en producción con alimentos concentrados como apoyo para el ordeño. El ordeño se realiza una vez al día con ternero, hasta los 7 meses; sin embargo, en algunas pocas fincas se ordeña dos veces al día y la crianza de los terneros se realiza de manera artificial.

Genética: La base genética del sistema es normando, en razón a su estructura ósea adecuada para terrenos pendientes y a su resistencia a las zonas altas. Las fincas realizan un plan vacunal completo: fiebre aftosa, carbón bacteridiano, carbón sintomático, septicemia hemorrágica, edema maligno y brucelosis. En los terneros se presentan diarreas frecuentes, enfermedades respiratorias de diverso origen e insuficiencia cardíaca congestiva (mal de alturas). En gran parte de las fincas se desparasitan los animales periódicamente y se bañan para el control de ectoparasitos, en especial piojos.

Administración: En las fincas que utilizan este sistema, se tiene un personal fijo que se dedica a las labores de ordeño, cercado y desmatonas. En el cultivo de la papa las labores rutinarias se realizan con base en personal transitorio que recibe pago por jornal o contratos, sin embargo, para recoger la cosecha de la papa es frecuente el contrato con cosecheros que subcontratan; este personal no está afiliado a ningún plan pensional o de salud.

 

Aspectos generales: este sistema representa el 6% de las fincas y sólo el 2% de la producción de leche en la zona estudiada. Se localiza entre 800 y 1.000 msnm, con temperaturas promedio de 24 a 29 C y precipitaciones de 1.650 a 1.800 mm/año. La topografía es entre ondulada y quebrada, con pendientes mayores del 50%. La energía eléctrica es prácticamente el único servicio público existente. Las fincas están distantes de las cabeceras municipales y las vías de acceso se encuentran en regular estado.

Alimentación: la base de la alimentación es el pastoreo en gramas nativas y pastos naturalizados como puntero, india y micay. No se llevan a cabo prácticas de manejo de potreros. El control de malezas es manual. Las vacas en producción pastorean los potreros de topografía menos quebrada y mejores pastos, y se mantienen con sus crías hasta el medio día. Después del aparte, los terneros pasan a un potrero cercano a la casa. El ganado recibe sal mineralizada a voluntad, generalmente del 6% de fósforo.

Genética: los hatos tienen una composición racial predominantemente cebuína, sin ningún tipo de selección. En algunos casos se utilizan toros mestizos de razas lecheras; se manejan en monta natural, en proporción de 1 toro por cada 25 a 30 vacas.

Sanidad: existe un mínimo plan sanitario en el hato limitado a la vacunación semestral contra fiebre aftosa y carbón sintomático y a vermifugaciones esporádicas. Mientras que en animales adultos y jóvenes la mayor mortalidad es causada por las enfermedades clostridiales (carbón sintomático y edema maligno), en terneros es causada por la peste boba.

Administración: los propietarios tienen diferente grado de escolaridad, desde educación básica primaria hasta profesional. El aporte económico que los propietarios perciben de éstas explotaciones es en general complementado por otras actividades. El 47% de las explotaciones pertenecen a mujeres y el 53% a hombres mayores de 50 años de edad, en los cuales existe un bajo interés por pertenecer a agremiaciones o establecer planes tecnológicos con mayor inversión y manejo. En general no hay asistencia técnica ni manejo de registros para el control del proceso productivo. La mano de obra se limita a la presencia de un mayordomo y un vaquero de bajo nivel educativo que perciben un salario equivalente o un poco menor al mínimo legal vigente, sin prestaciones. Estas fincas son afectadas por problemas de violencia política y delincuencia común; frecuentemente son objeto de boleteo y abigeato.

 

CONFLICTOS EN EL USO DEL SUELO POR SISTEMA DE PRODUCCIÓN

En términos generales, el 63% del área de estudio se encuentra en conflicto por sobreuso del suelo, el 27% está en equilibrio y el 10% restante presenta conflictos por subuso (Tabla 4). Con relación a los sistemas de producción, la lechería especializada (LEPIS y LEPEM) tiene la mayor proporción del área en equilibrio (74%), mientras que el 100% del área dedicada al sistema CCPEM se encuentra en sobreuso. Los sistemas de doble propósito (DPPEM) poseen la mayor proporción del área en conflicto por subuso (25%).

 

Tabla 4. Sistemas de producción y relación entre el uso actual y potencial de suelo.

 

Zona

Estado de uso del suelo

SISTEMAS

LEPIS

ha

LEPEM

ha

DPPEM

ha

CCPEM

ha

DPPET

ha

Alta

Sobreuso

550

0

1.492

9.193

-

 

Equilibrio

1.722

1.243

1.330

0

-

 

Subuso

94

102

867

0

-

Baja

Sobreuso

355

-

1.474

-

285

 

Equilibrio

599

-

556

-

301

 

Subuso

156

-

750

-

206

LEPIS = lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado. LEPEM = lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado. DPPEM = doble propósito en pastoreo extensivo mejorado. CCPEM = ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado. DPPET = doble propósito en pastoreo extensivo tradicional

Cabe destacar que el uso potencial del suelo de las áreas que presentan conflicto por sobreuso corresponde al bosque protector y al bosque protector productor. El suelo de las áreas adecuadas para bosque protector presenta alta fragilidad y debilidad en su estructura; se encuentra por encima de 2.600 msnm, dentro del bosque pluvial montano (bp-M) en la franja inferior y del bosque muy húmedo montano bajo (bmh-MB) en la franja superior. Las áreas adecuadas para bosque productor protector poseen suelos de baja fertilidad pero menos susceptibles a la erosión, aunque frágiles cuando permanecen sin cobertura vegetal.

INDICADORES PRODUCTIVOS Y REPRODUCTIVOS DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCION

El sistema de lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado presenta los mejores índices de productividad de leche y de comportamiento reproductivo. En la zona alta, existe una relativa homogeneidad entre fincas con relación al valor de los indicadores productivos y reproductivos, en contraste, en la zona baja se observa una amplia variación entre fincas, como lo demuestran los siguientes rangos: de 343 a 438 días de IEP; de 242 a 315 días de duración de lactancia; y de 2.119 a 3.242 l/lactancia. El comportamiento productivo y reproductivo le permite al sistema obtener el parámetro más alto de Unidades Económicas Equivalentes a Leche por día del Intervalo entre Partos (Tabla 5).

Los sistemas de doble propósito en pastoreo extensivo mejorado tienen indicadores de productividad (UEEL/día del IEP) que son atractivos para el productor de la zona alta, caracterizado por su baja capacidad de inversión, y satisfactorios para el productor de la zona baja debido a las limitaciones medio ambientales que tiene que enfrentar (temperaturas hasta de 26C).

El sistema de ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado en la zona alta y el doble propósito en pastoreo extensivo tradicional poseen los más bajos indicadores de productividad (4.3 y 3.9 UEEL/día del IEP, respectivamente), pero superiores a los de la costa o llanos orientales (Arias et al. 1990).

 

Tabla 5. Parámetros productivos de los sistemas de producción de leche en la zona de influencia de Manizales

PARAMETROS

Zona Alta

Zona Baja

LEPIS

LEPEM

DPPEM

CCPEM

LEPIS

DPPEM

DPPET

Tasa de natalidad (%)

94

91

88

85

94

88

87

Intervalo entre partos (días)

386

400

416

430

386

415

420

Duración de la lactancia (días)

300

285

274

260

279

257

270

Producción (l por lactancia)

2.656

2.384

1.500

1200

2.656

1.800

950

Producción (l/día del IEP)

6.9

6.0

3.6

2.8

6.9

2.7

2.3

Peso terneros al destete (kg)

   

160

170

 

150

180

UEEL1

2.656

2.384

2.108

1.846

2.656

2.370

1.634

UEEl/día del IEP

6.9

6.0

5.1

4.3

6.9

5.7

3.9

Edad al primer parto ( meses)

33

36

39

39

38

39

36

Peso al primer servicio (kg)

360

360

380

400

340

360

380

Tasa de abortos (%)2

4.5

3.7

3.0

2.3

9.0

6.2

4.0

Mortalidad en terneros (%)

2.0

2.5

4.0

6.0

7.0

3.5

3.0

Mortalidad en adultos (%)

1.0

1.0

1.5

2.0

2.0

2.0

2.0

Carga (UGG/ha)

3.0

2.0

1.5

0.7

     

LEPIS = lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado. LEPEM = lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado. DPPEM = doble propósito en pastoreo extensivo mejorado. CCPEM = ciclo completo en pastoreo extensivo mejorado. DPPET = doble propósito en pastoreo extensivo tradicional.

1 La Unidad Económica Equivalente a Leche (UEEL) se obtuvo de ajustar la producción de carne por el factor 3.8 que resulta de la relación entre el precio de la carne ($1.600 por kg en finca) y el de la leche ($420 por l en finca).

2 La tasa de abortos incluye también los natimortos

La edad avanzada de las novillas al primer parto es común en todos los sistemas y señala problemas en la cría y levante de las terneras. La tasa de abortos y de mortalidad de terneros es alta en los sistemas de ciclo completo (relacionado con las condiciones extremas de clima y de altitud que ocasiona problemas de mal de altura) y en la lechería especializada en la zona baja (asociada a problemas de adaptación). Se han identificado hatos con valores extremos de natimortos en los cuales se han identificado problemas de enfermedades venéreas (campilobacteriosis y tricomoniasis) y bacterianas como la Leptospirosis.

Vale la pena mencionar que la información sobre parámetros productivos y reproductivos es fragmentaria, contradictoria y con muy amplios rangos según la fuente consultada y que guarda relación con las diferentes metodologías de análisis de los estudios.

 

INDICADORES ECONOMICOS

En términos regionales, se estima que: el costo de producción del litro de leche es de $320; el precio de venta en la planta es de $474/litro y en la finca de $420/litro; y el precio de venta al consumidor es de $700 por litro. En dólares ($1400/USD) estos valores corresponden a 0.23, 0.34, 0.30 y 0.50 USD respectivamente. Sin embargo, la información disponible no permite discriminar los costos por sistema de producción, salvo en el sistema de lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado cuyos costos directos están representados en: concentrados y sales 35%, mano de obra 30%, fertilizantes y herbicidas 15%, medicamentos 10% y gastos administrativos directos 10%.

Con respecto a la comercialización de la leche cabe mencionar que mientras en los sistema de doble propósito es alta la participación de los intermediarios queseros, quienes pagan el litro de leche un 15% por debajo del precio de la pasteurizadora; en los sistemas de lechería especializada participan principalmente las plantas pasteurizadoras. A pesar de existir potencial para incrementar la producción y el consumo, no existen planes ni políticas a nivel de empresa para aumentar las ventas ni para ampliar la cobertura del mercado (SAC, 1997). El crecimiento de la demanda de leche ha contribuido a la evolución de los sistemas de cría a doble propósito, aprovechando el personal disponible en la finca. En los últimos años se ha observado una sobreoferta estacional favorecida por las épocas de lluvias y por las importaciones de leche en polvo legal y de contrabando, con ausencia total de programas de mercadeo para superarla, afectando notablemente el crecimiento y estabilidad de los productores.

Respecto al valor de la tierra vale la pena mencionar que la lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado (LEPIS) se desarrolla en las tierras de mayor precio, en contraste las tierras ocupadas por los sistemas de doble propósito de la zona alta tienen un precio bajo. En general el precio de la tierra de los sistemas de la zona baja es relativamente alto, debido a la competencia con actividades cafeteras y de recreación.

 

CONCLUSIONES

Las condiciones ambientales (temperatura, altitud, topografía, climatología, calidad del suelo), de infraestructura (calidad de la red vial, distancia a centros de consumo y servicios) y las características socioeconómicas de los productores (capacidad de inversión, acceso a la tecnología, capacidad de gestión, formación técnica) determinan fincas con estructuras y funciones semejantes entre sí que permiten agruparlas en sistemas de producción. Específicamente en infraestructura, la calidad de las vías resultó más importante que la proximidad geográfica a los centros de consumo. Los sistemas de lechería especializada son relativamente homogéneos en su estructura, función y productividad, independiente de la zona donde se localicen. En cambio, en los sistemas de doble propósito se observa una alta heterogeneidad.

Los sistemas de producción lechera se mantienen en constante evolución, pero el progreso tecnológico resultó proporcional a las características del entorno. Por ejemplo, en los pisos térmicos muy frío y de páramo, donde la productividad primaria es muy baja, los sistemas de producción de ciclo completo han progresado más lentamente que en las áreas alrededor de Manizales y Villamaría. El precio de la tierra es un factor determinante para propiciar la vinculación de productores de mayor capacidad de gestión y voluntad para realizar el cambio, situación que se espera va a suceder muy rápidamente.

Los sistemas de ciclo completo, localizados en la zona alta, están en franca competencia con la aptitud del suelo (conservación de recursos); más aun, es posible visualizar que éstos sistemas van a evolucionar hacia la conservación por el interés que tienen las entidades del servicio de acueducto de adquirir paulatinamente éstas áreas. En compensación, se espera que se intensifiquen aun más los sistemas lecheros en la zona alta o haya incorporación de nuevas áreas a lechería en la zona baja.

Los amplios rangos de productividad, según la fuente de consulta, no permiten entender la racionalidad económica de los sistema y menos aun las opciones que existen para su evolución en los nuevos escenarios. En términos de equidad, considerando como criterio la generación de empleo (directo e indirecto) y la calidad del mismo, solamente los sistemas intensivos lecheros parece que tienen un impacto social importante. Llama la atención que en aquellos sistemas más intensivos, de mejores condiciones laborales, mayor estabilidad del personal y mejor nivel de escolaridad, se registren menos conflictos sociales (boleteo, abigeato, p. ej.), pero la información disponible no resuelve el interrogante de si la intensificación es causa o consecuencia de la reducción de las tensiones sociales.

En la región existe una amplia diversidad de razas y cruces, que por iniciativa propia los ganaderos han venido estableciendo de acuerdo con sus necesidades y la dotación de recursos del sistema. La base genética holstein y normando en la zona alta es de gran calidad. En la zona baja, los animales puros de razas lecheras o con alto porcentaje de mestizaje presentan restricciones que sólo pueden superarse a través de un incremento en los costos de producción (medicamentos, suplementación, p. ej.).

El componente de sanidad se caracteriza por la inversión que hacen los ganaderos para mantener un esquema preventivo básico. Los problemas patológicos, en general, obedecen más a factores climáticos y de manejo. La mastitis, los problemas reproductivos y la papilomatosis continúan siendo restricciones importantes para el desarrollo de los sistemas lecheros.

La gestión de las fincas se caracteriza por la existencia de ganaderos capacitados pero que disponen de otras fuentes de ingreso que relegan a un segundo plano las prioridades de la actividad ganadera. Solamente el sistema doble propósito en pastoreo intensivo mejorado de la zona alta posee pequeños productores con restricciones de administración y de recursos. Se plantea la hipótesis que éste sistema tiene escasas opciones de mantenerse frente a las restricciones económicas del entorno y obligue a consolidar sistemas de mayor tamaño de operación; de hecho, es el proceso que ha venido ocurriendo con las fincas ganaderas de la zona baja. Frente al incremento del valor de la mano de obra, un indicador clave de desarrollo, la tendencia mundial es evolucionar a ordeño mecánico, sistemas de frío y mayores tamaños de escala, que podrían implementarse gracias al nivel de electrificación y a la disponibilidad de tierras en la región. Para definir escenarios de evolución de la tenencia y de las decisiones de inversión en tecnología para los distintos sistemas, se requiere generar mayor información.

A pesar de que la participación de los productores sobre el precio al consumidor es superior a la de otros países latinoamericanos (70%) y de tener un precio de compra superior al de leches catalogadas de excelente calidad (Fondo Nacional del Ganado y FEDEGAN, 1997), la rentabilidad es baja como consecuencia de los altos costos de producción. La forma como se estructura el precio de la leche al productor también constituye una restricción para el desarrollo tecnológico y el mejoramiento de la productividad toda vez que no se valoran factores de calidad como porcentaje de grasa, proteína, reductasa, conteo celular y frío. La sobreoferta estacional en época de lluvias constituye un cuello de botella de los sistemas lecheros que exige una revisión de los procesos de planificación y la aplicación estratégica de tecnologías. En la cadena producción a consumo se identifican restricciones relacionadas con el valor agregado ya que la mayor parte del producto se comercializa en forma líquida. Ni siquiera en los períodos de sobreoferta del producto se diseñan estrategias de procesamiento que permitan aprovechar la coyuntura de bajo precio del producto fresco. El sistema doble propósito presenta mayores ventajas en éstas situaciones coyunturales dado que puede utilizar los excedentes en el levante de los terneros.

La ubicación en suelos aptos, cercanía a centros de consumo, infraestructura de servicios, potencial genético, nivel de gestión empresarial y acceso a capital le dan las mejores condiciones de competitividad a futuro a los sistemas de lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado. No se debe descartar la limitante dada por el alto valor de la tierra y la presión social para turismo, que entran a ser decisivos en el largo plazo.

Con base en el número de fincas, el sistema doble propósito en pastoreo extensivo mejorado constituye la mayor prioridad regional y el que debería recibir la mayor atención en una posterior etapa de caracterización. Especial énfasis deben recibir por parte de las instituciones de desarrollo los sistemas doble propósito localizados en la zona alta, explotados por pequeños productores. Los sistemas de lechería especializada en pastoreo intensivo suplementado han sido probablemente los más estudiados a nivel nacional, pero su desplazamiento a zonas con mayores restricciones climáticas debe ser objeto de análisis a mayor profundidad. La lechería especializada en pastoreo extensivo mejorado y el doble propósito en pastoreo extensivo tradicional hacen un escaso aporte a la oferta regional de leche y además se pueden considerar sistemas en transición, razones suficientes para considerarlos de baja prioridad para el desarrollo tecnológico regional.

Si la calidad de la información es fragmentaria y en algunos casos contradictoria, no es posible planificar procesos de investigación o desarrollo o definir escenarios de política. La metodología utilizada para la clasificación de los sistemas de producción de leche resultó sencilla, barata y ágil. Lógicamente se tienen restricciones como calidad de la información, pero los resultados permiten asignar prioridades macro y plantear hipótesis que pueden ser resueltas generando una información más específica y de mayor profundidad analítica a nivel de la finca.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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