SUELOS

Los suelos de Cajamarca son descritos a nivel semi-detallado por Landa et al. (1978), quienes hicieron un estudio de la mayor parte de la cuenca de Cajamarca, con excepción de las partes altas. Estudios posteriores de la Universidad Nacional de Cajamarca, han llenado parte de este vacío. Este capítulo resume datos obtenidos de los mapas de Landa et al. (1978), incluyendo datos de un mapa de suelos de La Encañada, hecho por M. Jiménez y W. Poma.

En el Mapa 12 se presenta la distribución del material parental en la zona. Predominan los depósitos fluvio glaciares y aluvio coluviales (Cuadro 2). Las rocas son mayormente sedimentarias de origen marino, calizas, lutitas y areniscas. También hay rocas de origen volcánico (tufos). Las rocas son muy plegadas y falladas.

Cuadro 2. Area [ha y %] de material parental en el mapa de los suelos de la cuenca de Cajamarca

ha

%

Aluvial

1844

1.5

Areniscas y/o cuarcitas

13425

10.6

Calizas en general

26618

21.0

Fluvio glaciar, aluvio coluvial

42531

33.5

Lutitas, pizarral y/o limolitas

4264

3.4

Materiales volcánicos

5714

4.5

Materiales complejos

25590

20.2

Total

119986

100.0

 

Gran parte de los suelos (38 %) tienen un pH alcalino (sobre 7.4), los que resultan de materiales parentales con calcio en su composición, siguiéndoles los suelos ligeramente ácidos, que provienen principalmente de las areniscas y en tercer lugar el rango entre ligeramente ácidos y ligeramente alcalinos (Cuadro 3).

Cuadro 3. El pH de los suelos en el mapa de los suelos de la cuenca de Cajamarca

ha

%

< 5.4

4291

3.6

< 6.4

3958

3.3

5.5 - 6.4

23847

19.9

5.5 - 7.4

18265

15.2

6.5 - 7.4

7804

6.5

> 6.5

16269

13.6

>7.4

45552

38.0

Total

119986

100.0

 

Un 55% de los suelos son superficiales (< 60 cm). Estos están ubicados, generalmente, en las zonas de pendiente empinada. Los suelos más profundos se hallan en zonas con poca pendiente. La erosión de los suelos no parece estar muy relacionada con el material parental, pero sí está fuertemente relacionada con la pendiente. Sólo el 18 % de las tierras tiene niveles leves a ninguno-moderado de erosión y el 82 % de moderada a severa. No está claro si las clases de erosión están referidas a aspectos antropogénicos o a la erosión natural. Excepto para las zonas planas, cada unidad de suelos está al menos moderadamente erosionada. El Mapa 13 muestra los niveles de erosión de la cuenca.

El sistema de clasificación de las Tierras por Capacidad de Uso, comprende cuatro categorías y ocho clases de Capacidad de Uso Potencial, que se agrupan de la I a la VIII, de acuerdo a la evaluación de las características de los suelos (parámetros edáficos) y condiciones de clima dominante. Debe observarse que en el estudio de Landa et al. (1978) algunas unidades de suelo han sido clasificadas en clases más altas (menos aptas), que en estudios posteriores. Así en el trabajo en mención, no se tiene suelos de la clase I en una mayor extensión, debido a limitaciones climáticas. No se ha hecho un mayor esfuerzo para unificar los diferentes estudios hechos al respecto.

La distribución de las tierras según su Capacidad de Uso se presenta en el Mapa 14. Las tierras aptas para cultivos cubren casi un cuarto de la extensión total: 21 % son aptas para cultivos permanentes, 53 % para pastoreo y 2 % únicamente para protección.