| La
aplicación del enfoque sistémico, exige la promoción
de una cultura de trabajo colectivo para la búsqueda de opciones
de desarrollo, donde prime la interdisciplinaridad, la tolerancia, el respeto
a la diferencia, la colaboración y la armonía de trabajo.
La comunicación permanente en grupo, la socialización de
las decisiones, el debate de propuestas y de resultados de investigación,
la interacción con especialistas, son estrategias claves de la formación
de los jóvenes investigadores, en la medida que permiten el ejercicio
de la crítica y del debate abierto, de la argumentación y
de la aceptación del otro, en un marco de cordialidad y de aprendizaje
mutuo.
La vinculación a líneas de investigación y a actividades de proyección universitaria, asumidas a través de la asignación individual de responsabilidades en la planeación, diseño y ejecución de propuestas, le permite al estudiante apropiarse de su propio proyecto y de hacer valer sus intereses, pero debe demostrar, desde su propio ingenio e iniciativa, el aporte a la construcción colectiva del conocimiento. El enfoque sistémico constituye una estrategia de trabajo en pleno desarrollo metodológico, de tal manera que es a través de la investigación misma, del aprender-haciendo, como se fortalecen las capacidades de los estudiantes para su aplicación. No sólo por las implicaciones que tiene la aplicación del enfoque de sistemas de producción: de trabajar con el productor, para el productor y donde el productor, sino porque su propuesta se orienta hacia actividades que demanda la sociedad rural, el desarrollo de actitudes de mayor compromiso social constituye una característica del perfil profesional de cada integrante del Grupo ASPA. |