TITULO DEL CASO:
Turismo, Conservación y Mantenimiento de la Diversidad Biológica y Cultural

AUTOR:
Alfredo Enrique Yong Hurtado
Kilómetro 96 de la carretera Lima-Canta
Teléfono: 961 5863 / 482 4579

PAIS: Perú



Pesca de truchas en el río Chillón, Canta

Agroturismo en el fundo Tambo

Campistas en el río Chillón

Canta es una provincia rural situada al este de la capital del Perú. Su capital es el pueblo de Canta, ubicado a 104 kilómetros de la ciudad de Lima, a 2800 metros sobre el nivel del mar. Su actividad económica principal es la agricultura, ganadería y el turismo. La presencia de cinco de las ocho regiones geográficas naturales del Perú le dan a la provincia de Canta el privilegio de la variedad de microclimas y zonas de vida ecológicas a través de toda su cuenca hidrográfica llamada Cuenca del Río Chillón, que van desde la región Yunga, Quechua, Suni, Puna o Jalca hasta la Cordillera o Janca a más de 4800 m.s.n.m. 

El territorio canteño tiene un relieve muy variado. En la Región Andina, la que abarca la mayor parte de su territorio, tiene un relieve muy complejo, conformado por grandes montañas elevadas (Cerro Colorado en la región quechua y suni), cubiertas de nieve (Cordillera La Viuda en la region janca o cordillera), extensas pampas altoandinas (Jacaybamba en la región jalca o puna), quebradas profundas (Pacrón en la región quechua) y valles interandinos y estribaciones andinas (Yangas, Quives, Tambo, Obrajillo, Acochaca, etc., a lo largo de todas estas regiones yunga, quechua y suni). Como dijimos la mayor parte de su territorio está conformado por la Cuenca Hidrográfica del Río Chillón, la que condiciona diferentes factores ambientales generándose diversos tipos de formas de vida a lo largo de toda la cuenca. Esta principal cuenca recibe sus afluentes de las diversas quebradas altoandinas a lo largo del recorrido del río, cada una constituyéndose en una subcuenca, con sus propias características ecológicas originando así una gran variedad en cantidad y calidad de especies de vida en flora y fauna, con su propio microclima que enriquecen el lugar. 

Estas características ambientales y su cercanía a la urbe capital del Perú, la que constituye el gran mercado potencial de consumo de sus productos agrícolas, ganaderos y derivados agropecuarios, dan al campesino de Canta la oportunidad de integrar dentro de su sistema tradicional de economía, un nuevo rubro de actividad económica, que mejorará potencialmente sus ingresos económicos, nos referimos al turismo. Canta con este maravilloso privilegio ecológico puede acoger bajo sus cielos a un sin número de visitas o turistas, que deseosos de salir del estrés citadino, la rutina del trabajo, la monotonía de sus vidas, depresión, o angustia podrán escoger el lugar agroecológico con microclima a su gusto, en donde podrán practicar en forma privada, familiar o social, alguna actividad deportiva o simplemente descansar. 

Para esto los pobladores de Canta debemos de conocer más de nuestra región, de nuestro ecosistemas, historia, folklore, entre otros. El valle de Canta cuenta con recurso turísticos capaces de interesar a cualquier visitante. Su principal encanto es la abundante cuenca hidrográfica del río Chillón, y sus microcuencas afluentes, en este hermoso marco natural se ubican los restos arqueológicos, que por su estado requieren urgente ponerse en restauración y recuperación para dentro de este maravilloso paisaje serrano, es decir fundamentalmente el paisaje agroecológico de nuestra región, con todos sus recursos naturales, hídricos y microclimáticos constituyen debidamente implementados, diversas modalidades de turismo: recreativo, deporte de aventura, pesca, agroturismo, turismo escolar, entre otros. 

El turismo es una actividad económica que no requiere de grandes inversiones, pero es fuente generadora de empleo, no solamente es una de las más activas, es una de las de menor costo por puesto de trabajo. Dos fueron los factores decisivos para que se impulse el turismo masivo hacia la sierra de Canta, el primero la desaparición del terrorismo en nuestro medio y el segundo la construcción y mejoramiento de la carretera al valle de Canta, es decir el estado apuntaló a la paz social y la infraestructura de comunicación, el resultado final fue el gran movimiento turístico hacia la provincia de Canta. 

Nos damos cuenta que el principal factor turístico de Canta es su ecosistema, por eso debemos conservar y mantener nuestro medio ambiente a través de un programa integral de desarrollo rural, mediante acciones técnicas de gestión en la conservación de suelos, forestación, reforestación, así como elevar el nivel administrativo rural y la capacidad gerencial del campesino a l través de esta nueva oportunidad de trabajo e ingresos económicos, que es el turismo; pero definido como ecoturismo, agroturismo, zooturismo, convivencia rural u otras modalidades de turismo rural. 

Por ejemplo, los ríos y lagunas son atractiva fuente para el turismo y la práctica de deportes acuáticos en cualquiera de sus amplias modalidades, la práctica de actividades sociales o familiares como paseo en bote a remos como un relax o antiestres, es otra forma de aprovechar nuestro recurso hídrico. Los grandes espacios aéreos, lo elevados cerros y la gran cordillera constituyen la base para la práctica de deportes aéreos. Ambos recursos constituyen el ambiente idela para prácticas de deportes aeronáuticos. Otros recursos naturales son la flora y la fauna, que se puede canalizar para actividades de recreación, investigación, cinegéticas o de caza controlada, y deportivas. Los valles andinos, los cerros, quebradas andinas serían bien aprovechados en actividades de aventura, caminatas, andinismo y otros. Los campos de cultivos, las casas de los agricultores, su ganado y sus costumbres sería una forma muy interesante de turismo de convivencia, con la participación visual y práctica del turista. Sea cual fuera la modalidad o forma de turismo a aplicar en la zona, debemos de mejorar nuestro medio receptivo al turista, esto es diseñar y ejecutar estrategias de desarrollo rural, a través de obras de manejo y conservación de suelos, los andenes y bancales con cultivos agrícolas y/o especies verdes de la flora nativa o exótica constituyen un atractivo paisaje con variedad en cantidad y calidad de fauna silvestre, la forestación y reforestación con especies nativas y/o exóticas adaptables al medio constituyen el mejoramiento del microclima y la creación de albergues naturales para una gran diversidad de animalitos de la zona, el mejoramiento con los recursos de la zona mediante obras de infraestructura rural, como dormitorios simples de madera de eucaliptos, cercos de piedra, mesas, sillas, áreas sombreadas, juegos para niños, establos demostrativos, puentes rústicos entro otros, obras construidas en armonía al medio ambiente .

Pero también debemos de realizar un análisis, al otro lado del anfitrión rural, nos referimos a los aportes y características de la masa turística que visita los diversos lugares, que es el viajero o turista, que solo o con su familia y/o amigos sale en búsqueda de tranquilidad y sosiego, o deportes y aventura, en nuevos y atractivos lugares.

Con relación al visitante consideramos tres tipos de turistas:

el turista propiamente dicho, el cual es consciente de su condición de visita, además de ser respetuoso y armonizar con el medio ecosistemas y a costumbres folklóricas de la zona. Son fáciles de distinguir, llevan siempre como armas de caza una cámara fotográfica y/o una filmadora, además de bolsas de polietileno para guardar su basura. Son lo que más preguntan y respetan las normas y guías de conservación de la región. 
El turista terrorista o “chicha”, que como una mancha negra de hormigas marabuntas en la selva van invadiendo territorios, destruyendo todo a su paso. Destruyendo plantas, árboles, madrigueras de animales silvestres, contaminan ríos y campos con material no degradable y de alta peligrosidad. Este material causa intoxicación en la fauna y ganadería existente en la zona, nos referimos a los polietilenos y plásticos en general, y más dañinos aún son los vidrios rotos de botellas de licor que constituyen una amenaza para los niños del campo y el ganado. Sus fogatas ocasionan pequeños incendios forestales quema de flora natural y la tala indiscriminada de árboles y arbustos leñosos. Son los que menos preguntan, porque lo creen saber y conocer todo, no respetan las normas ni guías de conservación de la región, se autoconsideran los más "vivos" o "pícaros" y es una masa de personas muy destructivas. 
El turista depredador, que lo constituye la masa de clase social con recursos económicos dignos de comprar un arma y que viajan para matar cual pobre animal silvestre se le cruce en el camino, son inconscientes del gran daño irreversible que le causan al ecosistema, motivando un desequilibrio ecológico muchas veces que repercute en el control de especies plagas como son la malezas, insectos y roedores para la agricultura, buscan saciar su placer de matar.

Si queremos conservar, mantener y mejorar nuestro ecosistema, tenemos que comenzar por nosotros mismos conservando y manteniendo la biodiversidad de nuestro medio ambiente. Por otro lado se deberá educar al turista. Creemos que es una labor del estado a través de los medios de comunicación que deberá incidir en la ética de visita turística en el ámbito de todo el país. Alguno se preguntarán por qué el estado, si es el anfitrión el que debe de realizar su propia campaña educativa. La respuesta es fácil, el gobierno central, regional y local gastan una gran cantidad de sus recursos económicos en recuperar zonas devastadas por desastres naturales naturales, huaycos, inundaciones, etc., también invierte grandes sumas de dinero en repoblamiento de especies silvestres nativas, protección de laderas, programas de mejoramiento de rural, entre muchas, pero el resultado final siempre se ve afectado por la pérdida de un bosque en un incendio forestal, deslizamiento de una ladera por la pérdida de su cobertura vegetal, pérdidas de especies ganaderas o silvestres por intoxicación en la ingesta de residuos plásticos, o muerte de ganado por hemorragia interna por ingesta de residuos de vidrio de botellas, todos estos daños son ocasionados por algún mal turista.

Las puertas de nuestra casa están abiertas, para recibir a todo quien quiera recibirnos, pero que recuerde conservar y mantener la ética de nuestra casa, que son los principios básicos de conservación y mantenimiento de la biodiversidad del ecosistema de Canta.

Alfredo Yong Hurtado
FUNDO TAMBO
Kilómetro 96 carretera Lima - Canta
Teléfono: 961-5853 / 482-4579