TITULO DEL CASO:
Agua, Recursos Naturales, Amenazas Y Desertificación, Implicancia de los  cambios climáticos en Canta

NOMBRE:
Alfredo Yong Hurtado
Zootecnista
Fundo Tambo
Kilómetro 96 carretera Lima - Canta

PAIS: 
Canta,
Perú



Km. 97, Carretera a Canta (laderas)


Puquio en Canta


Laguna de Chuchun

 

Es el mes de Febrero del 2002 y en forma violenta se desató una torrencial lluvia de más de seis horas, suficiente para que el agua, fuente de vida, se convierta en elemento destructor, generador de miseria y hambre. Todos estábamos asustados, el agua de la lluvia discurría por todos lados, por los techos y las calles, por los caminos de herradura y las pistas, en forma de avenidas turbulentas y huaycos. Los escasos terrenos planos sufrían el empoce de las aguas, saturándose totalmente el suelo con agua y ahogando cualquier cultivo existente. Varios de nuestros terrenos en las faldas de los cerros discurrían por las laderas dirección abajo, llevándose consigo suelo cultivable, y en casos alarmantes llegaba a mostrar la roca madre. Qué había sucedido, en ese momento nos dimos cuenta que todos nuestro recursos estaban desprotegidos, que éramos fácilmente vulnerables a las acometidas de la madre naturaleza. El pueblo de Canta, situada al este la ciudad capital de Lima, se encuentra enclavada en la región andina del Perú, a más de 2800 metros sobre el nivel del mar y es aquí donde trabajo y quiero hacerles llegar mis experiencias y algunas sugerencias. 

Este año las lluvias en nuestra región andina de Canta se habían atrasado mucho, por lo general llueve de enero a marzo en forma torrencial, y los primeros repuntes se inician en noviembre y diciembre, cantidad de lluvia y humedad ambiental suficiente para que germinen las semillas del campo, producidas por la flora nativa silvestre el año pasado, y den una cubierta o manto natural al suelo, protegiéndolo posteriormente de las lluvias torrenciales. Pero no fue así, llovió únicamente una semana entera a fines de octubre, comienzos de noviembre del año pasado, después volvió la sequía, la humedad relativa ambiental estaba alrededor de 60%y el sol quemaba como nunca antes lo había hecho. Se pudo observar que las semillas de la flora silvestre comenzaron a enverdecer los cerros y quebradas altoandinas, pero después el sol se encargó en pocos días de convertirlos en polvo orgánico, otra vez los cerros solo mostraban tierras y piedras. 

Únicamente los agricultores se preocuparon de regar sus cultivos con las aguas del rio Chillón, a través de las diferentes redes e infraestructura de canales de riego y ejecutar algunas labores culturales de campo, pero se descuidaron de cuidar, conservar y mantener su gran casa, el inmenso medio ambiente agroecológico que es el campo, nuestro hogar que es toda la parte alta de la cuenca del río Chillón. 

La tala indiscriminada para obtener leña, combustible básico para la elaboración de sus alimentos y calentar sus hogares del hielo nocturno, el sobrepastoreo continuo, la quema de pastizales en ladera de cerros, tratando de eliminar con el fuego las especies tóxicas y espinosas que dañan al ganado, la siembra en laderas de cerro de elevada pendiente, entre otras, son los factores y actitudes negativas que la mayoría de los campesinos realizan y ahora que llegaron las lluvias nos damos cuenta que tal error destruye la fragilidad de nuestro medio ambiente. La erosión del suelo es el proceso de degradación más grave, ocurre solo en un instante, siendo notorio en las laderas de la sierra de toda nuestra región, la regeneración del suelo demora generaciones. 

Los pobladores de las zonas altoandinas de Canta tienen en la actualidad graves problemas, las continuas lluvias de estación están ocasionando una acelerada erosión hídrica en sus suelos, formando terrenos desérticos e infértiles para la producción agrícola que aseguren su supervivencia, trayendo como consecuencia el deterioro de su ecosistema y de la calidad de vida de su habitantes. 

La pérdida de áreas con bosques nativos, ocasiona más escasez de leña y depredación de las frágiles laderas que se convierten en áreas improductivas, susceptibles a movilizarse en forma de huaycos a las zonas más bajas. 

Pero no todo eran resultados negativos, de todo esto se aprendió mucho, y más aún de aquellos agricultores o ganaderos que sí previnieron cualquier accidente climatológico que pudiera afectar esta temporada. La construcción de bancales o terrazas tipo andenes con reforestación de eucaliptos es una muestra del deseo de cuidar y mejorar su medio ambiente, pero más aún es el deseo de tecnificar la actividad de reforestación a través de la técnica por goteo en vez de usar el cargio de baldes con agua para regar a los plantones. Aprovechando la tecnología alternativa en las laderas de montaña con excesiva pendiente y aprovechando algún canal de riego ubicado en la parte superior de la zona a reforestar se puede aprovechar esta tecnología, siendo muy eficiente en el riego y ahorro de mano de obra. La idea principal era, crear un bosque con especies arbóreas importadas, y especies arbustivas nativas, de esta manera se refuerza la ladera para evitar su deslizamiento y poder cultivar en forma segura las partes bajas, se crea un pequeño microclima que albergará a algunas especies nativas de nuestra fauna, en las épocas de mucho calor refrescará nuestros cuerpos, se forma una gran pared que protegerá de los vientos helados de la cordillera, con un buen manejo técnico en la tala obtendremos en forma continua leña para calentar nuestros hogares y preparar los alimentos, y lo principal, una ladera que era improductiva se convierte en una productora de palos de eucaliptos, muy útiles en la construcción rural de casas, establos u otros. Cabe resaltar también la paz espiritual que genera un bosque, esto se aprovecharía compartiendo con invitaciones a grupos turísticos que significaría a mediano plazo una nueva fuente de ingresos. 

Por esta razón debemos de organizarnos y buscar el objetivo primordial de diseñar, promover y ejecutar estrategias y acciones técnicas administrativas y de gestión, para el manejo integral de nuestro ecosistema y/o cuenca hidrográfica del río Chillón mediante la conservación de suelos, reforestación e infraestructura rural, con el fin de proteger y aprovechar racionalmente los recursos naturales renovables y de capital de nuestras zonas, elevando el nivel de vida de los agricultores. 

Se postula la necesidad de crear un PROGRAMA TÉCNICO INTEGRAL, que impulse el ecodesarrollo, que planee, promueva y ejecute proyectos de conservación de suelos y aguas, forestación y reforestación e infraestructura rural, como la base del desarrollo agropecuario y que de inicio al manejo de cuencas y microcuencas, con la participación activa del poblador rural, para tal efecto se necesitará de una entidad local que sea capaz de brindar los servicios técnicos necesarios para lograr el objetivo planteado: una UNIDAD DE TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA, la que sugiero deberá contar con lo siguiente:

  1. Sub-unidad de Planificación y Ordenamiento Ambiental

Tendrá como objetivo principal la conservación, manejo y ordenamiento de los recursos naturales de la cuenca. Tendrá como funciones: 

1.1. Monitoreos periódicos del clima y de los suelos de la zona. 

1.2. Clasificación de los diferentes pisos y subpisos ecológicos de la cuenca. 

1.3. Determinación del uso actual y potencial de la tierra. 

    1.3.1. Tierras altamente productivas. 
    1.3.2. Tierras medianamente productivas. 
    1.3.3. Tierras para agricultura de subsistencia. 
    1.3.4. Tierras para agroforestería y otros sistemas productivos alternativos. 
    1.3.5. Tierras para conservación de suelos. 

1.4. Manejo de Fauna silvestre. 

    1.4.1. Obtención de cosechas sostenidas de fauna silvestre y sus productos. 
    1.4.2. Turismo y actividades similares. 
    1.4.3. Control de fauna silvestre plaga. 

1.5. Manejo de Flora silvestre. 

    1.5.1. Conservación de Germoplasma. 
    1.5.2. Motivación de manejo y uso de plantas silvestres medicinales. 
    1.5.3. Turismo. 

  1. La Sub-unidad de Desarrollo Forestal. 

El que se encargará de los proyectos de manejo y aprovechamiento forestal incidiendo en el uso de especies nativas y algunas especies exóticas. 

  1. La Sub-unidad de Suelos. 

Se encargará de diseñar, asesorar, apoyar y ejecutar los proyectos y programas de obras rurales encargadas a la protección y conservación del suelo. 

Debemos de priorizar en la ejecución de proyectos de conservación de suelos y aguas, como son la construcción de terrazas, canales de irrigación, reservorios, sistemas de riego, forestación, reforestación, vías de comunicación, etc., como la base para iniciar el manejo integral, con el fin de obtener una mayor disponibilidad del recurso agua, suelo y forestación, elementos importantes para el desarrollo de nuestra microcuenca. 

Podemos regular el ciclo hidrobiológico del agua en la cuenca del río Chillón con una mayor y mejor cobertura vegetal; evitando así la erosión del suelo, deslizamientos, huaycos, etc., permitiendo así captar mayor disponibilidad del recurso hídrico. 

La capacitación y extensión a través de medios de comunicación, cursos y sumillas, asambleas, etc., es uno de los pilares para promover la participación activa y conservacionista de suelos, bosques e infraestructura rural. 

El manejo de microcuencas, permitirá en el mediano plazo la comprensión de la bondad del uso y manejo racional de los recursos naturales agua, suelo y vegetación, como estrategia del desarrollo rural. Los agricultores en forma individual u organizada, a través por ejemplo, de sus comunidades campesinas, deberán de participar activamente por iniciativa propia, buscando y alternando estrategias y técnicas para nuestro desarrollo económico - social rural. 

Es así, que con un plan integral en el desarrollo de la vida del campesino, con apoyo de todos los requerimientos básicos para la producción agrícola o ganadera, con una tecnología alternativa, con un trabajo digno, adaptado y preparado para la lucha en una economía social de mercado, y manejando racionalmente los recursos naturales como estrategia para su desarrollo rural, se incrementará la producción y la productividad y mejorará los niveles de vida del poblador rural, evitando así el genérico caos social de la pobreza, la desnutrición, la delincuencia, la migración y la dependencia de importación de bienes y servicios. 

Canta, 28 de febrero del 2002