| 6 de mayo |
Foro Electrónico: "Retos de la Agroindustria Rural Andina frente al conexto de la Globalización" Tema 1: "Marco conceptual" PONENCIA: ^^^ Marketing Andino, una encrucijada cultural ^^^ Giorgio Brandolini E-mail: iicaprodar@si.com.pe |
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Marketing Andino, una encrucijada cultural
Giorgio V. Brandolini
"Dime"- Gaia querida -"dónde habitan"los Flamencos Andinos"
y si el Paiche aún dice "¡Buenas noches, Doncella! "¡Buenas días, Lagarto Negro"
I. El medio comercialEl control del territorio en los Andes ha sido logrado por medio de esfuerzos comunitarios y sigue desarrollándose según pautas desapercibidas por los de afuera. La presencia del hombre/mujer en esta región en que los factores orográfico, climático y biótico se entremezclan en forma caótica y multiplican las peculiaridades de cada sitio, requiere la concertación de fuerzas que están cristalizadas en las agrupaciones familiares (Ayllu). La producción (control de los recursos naturales y humanos) y el comercio (control del territorio y de los instrumentos logísticos) toman impulsos de fines y de decisiones que son el fruto del equilibrio familiar, al cual quedan sujetos los demás factores,económicos y tecnológicos. Cada unidad colonizadora de los Andes tiene que adaptar los "input" externos y las escogidaspropias a las peculiaridades del nicho ecológico pequeño e irrepetible en que vive, y armonizarla con los que la rodean.
Minimizar los riesgos significa asociar los cultivos, no depender de una sola cosecha/cría, apoyarse en redes de solidaridad (trabajos comunitarios, acciones de apoyo a los desafortunados,de acuerdo con el concepto del menorazgado), concertar las decisiones de mayor alcance por medio de ayllus, tinkas, comunidades campesinas, etc. En la economía de la comunidad, el comercio al por menor está repartido, parcializado en muchas iniciativas, que permiten a la mayoría de los grupos familiares estar presentes, poco o mucho, en el segmento de la distribución.
Las mínimas dimensiones del sistema de venta conllevan la imposibilidad de apropiarse de los recursos plata y tecnología pero tienen sentido en cuanto permiten el permanecer del equilibrio económico interno a la comunidad y por ende la aceptación entre pares de vínculos sociales inaceptables si hubieran desbalances mayores. Las economías de escala están sacrificadas al la cohesión social y a su flexibilidad.
La sensación de inmovilidad que ofrece el medio tradicional Andino al observador externo por lo tanto está equivocada, en cuanto no toma en consideración la intensidad de los movimientos internos y las vinculaciones que pone la vida en un medio tan complejo al comportamiento del síngulo.
Más bien que los individuos habría que comparar el dinamismo de la comunidad Andina, su percepción cíclica de los acontecimientos (el mito del eterno regreso), con las demás sociedades.
II. Los productos agrícolas"And when the harvest cometh
you shall give one fifth to Pharaoh".
Génesis 47:24
El flujo comercial externo, la venta de los productos del campo y artesanales además de la emigración estacional, amplia el horizonte de la comunidad andina y es la premisa para el intercambio con el mundo ancho y ajeno, de donde llegan recursos económicos y tecnológicos. Más de recién se ha convertido también en una pérdida sustancial de ahorro, en cuenta de subsidios enviados a los hijos que estudian en la ciudad y de jóvenes educados en los Andes que emigran establemente hacia la costa o selva. En este marco, en presencia de nuevos canales comerciales, abiertos por la mejora de los caminos y por los otros medios de comunicación, el escaso excedente de producción agrícola y artesanal de la comunidad campesina no compensa más las demás exigencias que han surgido y las correspondientes importaciones. La presión de esta necesidad la obliga a confrontarse con el MERCADO externo en condiciones de profunda inferioridad. La necesidad de numerario, para conseguir lo que ahora está percibido como necesario, no se conjuga con la provisoriedad (la descapitalización) del sistema distributivo Andino.
La atracción ejercitada por los BRAND (marcas comerciales) de los productos externos, superior a lo atractivo de los vendedores de la feria tradicional, está incidiendo fuertemente en los canales comerciales, hasta desagregar las redes familiares ya que obliga a inversiones en la imagen del producto, una tecnología de marketing que depende de los de afuera. Esto significa que lo que queda en las manos de los Andinos, de la cadena de negocios local, es una mínima parte de la cadena de la formación del valor. En este contexto emergen la exigencia de incrementar los recursos (a) financieros, (b) tecnológicos y (c) personales cono la educación y la experiencia o sea lo que permite de apropiarse de (a) y (b).
a. La acumulación de ahorros en el medio Andino es menos inmaterial (monetaria) que en las ciudades de la costa y selva.Lo que se gana y no se gasta, se invierte en ganado, en oferta de trabajo para los familiares (por ej., como vendedores/vendedoras en el mercado) o sea en reforzamiento de las relaciones sociales. Y cuando este ahorro sirve, se recupera poniendo en venta el ganado para construir la casa del hijo/hija, o aprovechando del crédito/ahorro del familia vendedor/vendedora para anticipar gastos en cuenta de insumos agrícolas, etc.
b. La tecnología llega en paquetes, en soluciones confeccionadas por las empresas externas y hay que adaptarlas al medio local.
Integrarla en el medio rural Andino conlleva desperdicios elevados, a causa de las pequeñas dimensiones de las unidades productivas y de las viviendas que no permitan amortiguar satisfactoriamente su costo. Lo que significa tiempos largos, necesidad de ahorros de largo plazo, cálculos económicos (sobre todo estos) difíciles a realizar.Por ejemplo, la introducción de técnicas ni tan sofisticadas, pero que significan dependencia de una sola herramienta como los "carritos policultores" ha sido rechazada, ya que un sólo evento negativo que afecte esta herramienta es perjudicial para muchas actividades: el campesino prefiere seguir dependiendo de distintos utensilios específicos para cada actividad.
Claramente los efectos de la tecnología no están limitados a los éxitos materiales de la producción/estilo de vida, sino tienen un alcanza más ancho, en base a la dependencia hacia el sistema distributivo externo que crea su manutención/puesta al día. Lo que involucra ulteriores inversiones y la dependencia de unos técnicos especializados que terminan centralizando las decisiones en sus personas.
c. Los conocimientos necesarias para controlar este proceso obligan el mundo rural Andino a adoptar conocimientos técnicos y organizativos originarios del exterior. La capacitación, el aprendizaje, requieren tiempo, rodaje tecnológico y aceptación social que inciden en el equilibrio comunitario.
De un lado esto proceso resulta en inversiones de las familias de los capacitados, del otro crea situaciones dominadas por los capacitados, interlocutores preferenciales en las relaciones con el mercado externo. Sólo los lugareños pueden permanecer, integrarse en el medio Andino, y esto es su punto de fuerza frente al sistema comercial externo. La promoción de los productos agrícolas se actúa a nivel (o) de la distribución y (b) del consumo final. En todo caso es un proceso externo a la comunidad productora, que requiere la mediación de los que tienen el control del mercado, que están cerca a los consumidoras y pueden percibir los cambios de sus exigencias.
Las intervenciones de marketing, de promoción de la imagen del producto , refuerzan los canales distributivos existentes en las ciudades, ya que en todo caso los productores del campo no están capacitados para llevarlas adelante (empowering) y tienen que apoyarse en las competencias y recursos de los que dominan el mercado, no pueden hacerles competencia en grande escala.
El comercio informal de las ciudades canaliza una parte del ahorro del campo, los stands del mercado de Canta, Cliza e Ibarra, las cajitas de los ambulantes de Lima, La Paz y Quito son el producto de inversiones de los más exitosos comerciantes del agro y de la sierra quienes aseguran a sus familiares y paisanos unos réditos integrativos bien que fuertemente estacionales.
Este ahorro beneficia sólo en parte a los productores de la sierra ya que en muchos casos (sobre todo en las ciudades mayores) los productos vendidos son de origen industrial: su significado reside sobre todo en la diversificación del ahorro.
Por cierto, los productos agrícolas e artesanales de las provincias Andinas tienen que pasar por la intermediación de mayoristas muy estructurados que organizan la recolección y la distribución por medio de canales comerciales cuidados celosamente. La venta en el mercado local, en el propio valle del productor, es más abierto, en ello concurren representantes de las familias locales que de esta manera integran sus réditos, pero lo precario de esta forma de distribución es su rasgo más saliente (flexibilidad/inseguridad/descapitalización).
Lo que hace falta a los productores Andinos en términos de infraestructuras (estructuras de almacenamiento, medios de comunicación, creación de la imagen del producto, concertación del precio) significa pérdidas de los segmentos más ricos de la cadena de creación del valor, aquellos en que hay menos competencia (acuerdos de cartel entre mayoristas).
En todo caso hay que notar como la intermediación y la organización del mercado correspondiente son acciones típicamente privadas (o sea que responden a fines egoístas) e inmateriales (o sea escasamente verificables), dependientes de las relaciones personales (con los financiadores, los transportistas, los servicios, los competidores, la mala vida, etc.) de quien las realiza para su propio provecho.
Es muy raro que pueda ser manejada en base a reglas fijas por mucho tiempo y en grande escala, y su efectividad depende de la discrecionalidad del "rey" del producto quien, bien que la dirige a propio provecho, tiene también que tomar en cuenta los intereses de los otros actores de la cadena de negocios, si no quiere malograr eslabones esenciales de la cadena de negocios que lo sustenta.
Las intervenciones dirigidas a reforzar los productores frente a los intermediarios (creación de infraestructuras, capacitación, etc.) son más aprovechables por ellos que aquellas dirigidas a substituir en los mercados finales (promoción de la imagen, creación de contactos comerciales, etc.) la sabiduría gris capitalizada por los regidores del mercado. La sustentabilidad de las acciones desarrolladas a nivel del mercado final, una vez terminada la intervención externa, compite naturalmente a los intermediarios. Las excepciones a esta regla se han verificado cuando la asociación de los agricultores ha logrado tamaños muy grandes y por lo tanto se han creado estructuras financieras en grado de competir con los grupos agro-industriales privados.
En cada situación, en cada cuenca Andina por lo tanto hay que identificar las potencialidades, los cuellos de botella estructurales y dirigirse a ellos, si se quiere incrementar la fuerza contractual de los productores rurales frente a la distribución. El liderazgo y la cohesión de la comunidad son los elementos claves para el éxito de estos esfuerzos, así como el reconocimiento del hecho que la variabilidad de las situaciones locales no permite que las mismas acciones den los mismos resultados, que sean repetibles automáticamente.
El rescate comercial del agro Andino, el acceso a las tecnologías de marketing, depende por lo tanto de proyectos que se basen en:
1. la creación de centros de almacenaje que permitan guardar el producto en la espera de precios mejores (flexibilidad de la oferta), de microindustrias para el abastecimiento del mercado regional y nacional (absorción del exceso de producción) y de medios de transportes que reduzcan la dependencia de los servicios ajenos (inversiones productivas post-cosecha);
2. el manejo de las informaciones, incluyendo las telecomunicaciones y la disponibilidad de capacidades de análisis de los datos (la activación en los próximos 10 años de los satélites LEO "Low Earth Orbit" en función de transmitidores de comunicaciones a banda larga (modalidad de transmisión asíncrona ATM) en áreas escasamente pobladas, etc.;
3. la capacitación en técnicas productivas, organizativas y comerciales, apropiadas para cada situación/iniciativa (formación técnica y económica).
Estas herramientas pueden ser complementarias a la oferta de las tecnologías que no pueden ser organizadas por los productores locales (servicios meteorológicos, mejoramiento de los insumos básicos, etc.) y a incentivación de la promoción del producto a nivel de mercado final por los intermediarios (incluyendo las agro-industrias);
4. la diversificación productiva, según las pautas ya conocidas, la integración de cosechas de diferentes temporadas, la selección de sistemas de cultivos complejos que facilitan la independencia de los canales de distribución locales con respecto a aquellos hacia el exterior.
El sistema social Andino sabrá adaptarse a la globalización sin desnaturalizarse? El nuevo sistema de valores minará su cohesión?Hay que notar que la colonización de los Andes requiere, también al interno del nuevo contexto de la economía inmaterial, una fuerte radicación comunitaria, o sea que sus valores no van a tramontar por muchos tiempos a venir. Las calidades necesarias para vivir en este medio, la complejidad de las soluciones a adoptar, requieren una mediación cultural específica. Lo que va a crear el choque entre lo local y lo global, es una serie de errores, de costos y de desperdicios que afectarán la demografía de la región, en el tiempo necesario para que se afirmen soluciones eficientes y sustentables.
III. Conclusiones"De manera que los Persas
"... prefirieron dominar viviendo una tierra mísera e infecunda
"más que, cosechando llanuras fértiles, ser esclavos de otros."
Heródoto. Caliopes 122:4
La agroindustria rural Andina no puede afirmarse independientemente del contexto comercial que controla los recursos de la región. El marketing de los productos del campo podrá aprovechar el excedente y los desperdicios para hacerlos industrializar en cuanto se estructure un sistema comercial que brinde a los productores una mejor distribución de sus productos, o sea que les de la posibilidad de invertir sus ahorros en infraestructuras, tecnología y formación. De otra manera el rechazo y la descapitalización de la sierra no le permitirán a la industria las economías de escala, la seguridad de los abastecimientos y un mercado local inicial que reduzca los riesgos comerciales inherentes al marketing hacia el exterior. Proyectos dirigidos a adaptar estos factores competitivos a las peculiaridades de las comunidades Andinas, limitarán las fallas y los fracasos que este cambio conlleva.
Giorgio V. Brandolini, Project Unit Leader
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