INSTITUTO INTERAMERICANO DE COOPERACION PARA LA AGRICULTURA

CENTRO REGIONAL ANDINO

Fascículo Técnico No.11

Junio 1998

LA AGROINDUSTRIA RURAL EN EL HORIZONTE DEL 2000

Francois Boucher

Director Ejecutivo PRODAR

La realidad económica y social que representa el campesinado latinoamericano –que contribuye a su propia subsistencia y a la alimentación de las poblaciones rurales y urbanas- y la importancia que adquieren en los esquemas de consolidación de la democracia, el equilibrio campo-ciudad y la desaceleración de procesos de urbanización, supera las teorías que prevalecían hace algunos años, según las cuales los campesinos estaban condenados a desaparecer como consecuencia de su rechazo al cambio y de su incapacidad para vincularse con el mercado.

En tal sentido, hasta hace poco tiempo la Agroindustria Rural (AIR) era un sector desconocido, al cual se le negaba importancia social y económica; además, se pensaba que los productores campesinos no tenían capacidad empresarial. En general, había resistencia al tema frente al orden agroindustrial establecido por la concentración geográfica (ciudades) y de capital (transnacionales).

Desde hace casi 15 años se ha desarrollado en América Latina un fuerte movimiento de promoción de la AIR para ayudar a los pequeños productores y a los campesinos a valorizar su producción y, de esa manera, mejorar sus condiciones de vida gracias a los ingresos generados y a los empleos creados. Se ha construido en el transcurso de estos años un marco conceptual de la AIR, complementado por un marco operativo y un marco metodológico. Se ha creado, asimismo, una herramienta de fomento de la AIR con el Programa Cooperativo de Desarrollo de la Agroindustria Rural en América Latina y el Caribe (PRODAR), que agrupa a 15 redes nacionales y promueve un conjunto de actividades de información, investigación, capacitación y cooperación horizontal.

 

Resultó difícil hacer prosperar una idea que enfrentara esas corrientes de opinión; sin embargo, la realidad, los resultados de los trabajos de investigación y la demostración de la importancia de la actividad y su potencial en aspectos tales como el desarrollo económico global de las zonas rurales, la dinamización de otros componentes productivos articulados con la AIR y la oportunidad que brinda a los productores organizados para acceder a mercados amplios, permitieron crear un ambiente más favorable.

Actualmente es un hecho que la AIR responde a una necesidad sentida; se convierte en una opción que permite ver esta actividad como una importante contribución a la solución de los problemas del campesinado de la región. Sin embargo, el nuevo contexto, especialmente internacional, nos interpela y nos obliga a una reflexión profunda para elaborar un concepto mas moderno de la AIR, acorde con lo que pueden esperar los campesinos de su propia actividad a inicios del siglo XXI.

 

PRODAR : LA EVOLUCION DEL PENSAMIENTO ESTRATEGICO

El desarrollo de la AIR en América Latina y el Caribe se inició en la década de 1980-1989, cuando algunas instituciones como el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) de Colombia y el Centro de Investigaciones de Tecnologías para la Alimentación (CITA) de Costa Rica, iniciaron proyectos de transformación de poscosecha con grupos campesinos.

Desde entonces, se ha desarrollado una idea que origina el mensaje que hoy en día se esta transmitiendo: la mayoría de los campesinos de la región no pueden sobrevivir solamente produciendo materia prima agropecuaria barata, sino que deben tener acceso al valor agregado producido a lo largo de la cadena alimentaria, en las etapas poscosecha, desde la transformación hasta la comercialización.

Los primeros proyectos sobre AIR se iniciaron por pura iniciativa e intuición de sus promotores y se llevaron a cabo de manera bastante empírica, pero aportaron grandes experiencias, validas posteriormente. Estos proyectos tenían como característica principal que su enfoque de desarrollo era meramente tecnológico. Se trataba de resolver un problema de poscosecha, con una solución mas que todo tecnológica, pensando que era suficiente. Más adelante, se evidenció que con este enfoque se trasladaba el problema a otro nivel de la cadena de producción.

En 1983 se creó la Red de Tecnologías Alimentarias Apropiadas al Desarrollo Agroindustrial Rural (RETADAR), promovida por el CITA de la Universidad de Costa Rica y apoyada por la cooperación técnica francesa. Su principal objetivo fue el de favorecer los intercambios de información y experiencias sobre el tema del desarrollo agroindustrial rural. Desde este momento se puede considerar que el tema de la AIR y los mecanismos de apoyo evolucionaron de manera paralela con efectos sinérgicos, destacándose los puntos siguientes:

Seguidamente, se inició un nuevo proceso de reflexión e investigación que culminó en 1995 con la publicación de un nuevo marco conceptual (Boucher, Riveros, 1995), que ordena, sintetiza y completa los trabajos anteriores sobre este tema, cuyos aspectos relevantes y recientes modificaciones del papel de las AIRs, se presentan en las secciones siguientes.

 

Elementos de la AIR: Definición y Clasificación

Las especificidades de las actividades poscosecha-transformación y comercialización en las zonas rurales, más que todo relacionadas con el sector campesino, han conducido a conceptualizar un tipo de agroindustria como elemento del desarrollo sostenible.

Hasta ahora se utiliza el término aceptado anteriormente y que define la AIR "agroindustria rural" como la actividad que permite aumentar y retener, en las zonas rurales, el valor agregado de la producción de las economías campesinas, a través de la ejecución de tareas de poscosecha en los productos provenientes de explotaciones silvo-agropecuarias, tales como la selección, el lavado, la clasificación, el almacenamiento, la conservación, la transformación, el empaque, el transporte y la comercialización.

En cuanto al origen, las AIR pueden ser tradicionales o inducidas. Dentro de las primeras se incluyen actividades como la producción de panela (rapadura, "chancaca" o tapa de dulce); los beneficios de café y cacao; la producción de miel de abejas; la elaboración de quesos artesanales; y la mimbrería y la cestería entre otros. Las AIR inducidas son el resultado de los proyectos de desarrollo. Existen marcadas diferencias entre las dos categorías de AIR.

La AIR inducida aparece como la situación ideal: Se trata de "practicar la teoría". Al contrario, la AIR tradicional es la que encontramos en el campo "en dimensión real" con todas sus debilidades. En un proceso de mejoramiento se tratará de llevar las AIR tradicionales a una situación parecida a la AIR inducida ideal.

Antes de realizar los diagnósticos nacionales de la AIR, se la consideraba de manera uniforme. Los análisis de las encuestas sugirieron la necesidad de clasificar las AIR según su nivel de desarrollo industrial: casera y artesanal, semi-industrial, industrial; y también según criterios específicos: capital de inversión, calidad y número de empleados, nivel de tecnología, cantidad de materia prima transformada, volúmenes de producción, ventas y beneficios. A partir de estos criterios se pudo iniciar un análisis profundo de las diferencias existentes en el modo de funcionamiento de las AIR.

 

LIMITANTES, FORTALEZAS Y POTENCIALIDADES DEL DESARROLLO DE LA AIR EN LA REGIÓN

Los distintos diagnósticos sobre la situación de la AIR en los países de la región ponen en relieve factores limitantes a su normal desarrollo, muchos de ellos relacionados a la comercialización como causa o efecto. Los principales factores que limitan el desarrollo de las AIR en la región se deben a las siguientes características:

También existen fortalezas y potencialidades de las AIR que podemos señalar a continuación:

 

VISIÓN DE LA AIR AL HORIZONTE 2000. ELEMENTOS DE REFLEXION

La discusión no ha terminado. El proceso de generación de pensamiento e ideas, elaboración y presentación de propuestas, análisis y reflexión es continuo. Varios elementos están en discusión actualmente para plantear una nueva visión de la AIR:

  1. Visión de agricultura ampliada y desarrollo sostenible.
  2. Articulación de la agroindustria rural con la agricultura campesina y la lucha contra la pobreza.
  3. Agroindustria Rural (AIR), Micro Empresa Rural (MER) y agroindustria.
  4. Nueva visión de la comercialización de las AIR y productos de origen campesino.
  5. Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL) en una perspectiva de gestión local y de desarrollo microregional.

 AIR , Visión de Agricultura Ampliada y Desarrollo Sostenible

Desde el inicio de la construcción de un marco conceptual de la AIR, se ha tratado de insertarla dentro del sistema de posproducción agropecuaria con un concepto de cadena alimentaria. Esto permite ubicar a la AIR como elemento de un proceso dinámico (sistema o cadena).

En la presentación del nuevo enfoque de agricultura ampliada, en el marco de la globalización, Otero y Larios (1997) concluyen sobre las implicaciones del nuevo enfoque y subrayan la necesidad de "internalizar el hecho de que la agricultura forma parte del medio rural y, por lo tanto, tiene un papel social que desempeñar en el combate de la pobreza". Es allí donde se inserta plenamente la AIR; donde empata este enfoque de agricultura ampliada con los conceptos de sistema de posproducción agropecuaria y de cadena alimentaria. La AIR aparece así como el elemento generador de empleos, valorizador de la producción campesina, creador de valor agregado y de ingresos para mejorar el bienestar rural. También se puede abrir un nuevo campo de discusión sobre la forma de insertar la AIR en el nuevo enfoque promovido por el Grupo Consultor para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) "la revolución doblemente verde" (CGIAR, 1996).

AIR, Agricultura Campesina y Lucha contra la Pobreza

La lucha contra la pobreza rural es un compromiso político social. El problema que se presenta es cómo reducir los índices de pobreza y la marginalidad de los productores campesinos. Para lograrlo, se puede planificar una intervención para apoyar a las familias rurales y combatir estos problemas. Cualquier estrategia que tenga en cuenta los factores, antes mencionados, requiere los siguientes componentes de acción:

Todos estos componentes son piezas claves en la visión que tenemos de la AIR al servicio de la lucha contra la pobreza, buscando construir una verdadera sociedad civil en el medio rural. Sin embargo, esta herramienta tiene que ser esquematizada y debemos buscar la forma de adaptarla a la realidad del campesinado, heterogénea y dispersa debido a las condiciones de vida, tan variada de un país a otro, con diferencias enormes entre grupos en situación de extrema pobreza y grupos relativamente estabilizados. Aceptando la capacidad de la AIR para contribuir a disminuir la pobreza rural, quedaría por discutir la posibilidad de la AIR para adaptarse a estas condiciones heterogéneas y grandes diferencias existentes en la agricultura campesina o familiar y sus formas de articularse.

A partir de un estudio de Chiriboga (96), se logró esquematizar una tipología de la agricultura latinoamericana, en la cual aparecen cinco grupos de familias campesinas que representan alrededor de 23 millones de familias, conformando el 85,5% del total de las unidades agropecuarias latinoamericanas pero ocupando solamente 12,2% de la superficie agropecuaria. De los cinco grupos de familias campesinas, el más numeroso es el de los campesinos con recursos insuficientes, es decir, los mas pobres, en muchos casos en condición de extrema pobreza. Existe un gran debate alrededor de este estrato social, en el que existen dos corrientes: una, que considera a estos campesinos como no viables, sin posibilidad de articularse con la economía de mercado y para quienes la única opción es apoyarlos con programas asistenciales. Esta corriente ha tomado mucha fuerza en Chile. La otra, inserta en el nuevo enfoque de agricultura ampliada en su dimensión de la equidad, que considera la inclusión de todos los pequeños productores al proceso productivo (Otero y Larios, 1997). En este caso, el campesino no se queda como elemento pasivo sino como actor participativo de su propio desarrollo.

El éxito de esta autotransformación del sector del campesinado de autosubsistencia representa la mejor garantía de los procesos de fortalecimiento de la democracia en la región. Algunos proyectos de AIR, como las queserías rurales andinas en el Ecuador, los proyectos de la unidad campesina del Instituto Naiconal de Tecnología Agraria (INTA) de Argentina, algunos de los modelos agroindustriales rurales de Costa Rica, o el proyecto de transformación de la yuca promovido por el CIAT en Colombia, Ecuador y en el Nordeste de Brasil, demuestran la factibilidad de ayudar al sector marginado del campesinado de salir adelante. Para lograrlo, es necesario diseñar una estrategia muy específica para lograr montar la AIR como mecanismo de desarrollo con este grupo. En este caso se necesitan realizar esfuerzos enormes en la parte de organización y de capacitación empresarial 1.

Los otros grupos, por lo general, considerados viables por todos, son compuestos por la pequeña producción rural familiar o asociativa y la pequeña empresa rural familiar o asociativa. Cada uno requiere también de su estrategia propia en cuanto a la creación de empresas tipo AIR.

 

Figura 1. Diferencias entre las unidades campesinas y las empresas agropecuarias

 

 

Diferencias

Unidades

Campesinas

Empresas

Agropecuarias

Producción Reproducción de la unidad familiar y de la unidad de producción Maximizar tasa de ganancia y utilidades
Tipo de fuerza de trabajo Trabajo familiar Asalariados
Tecnología Alta densidad mano de obra Alta densidad K
Destino de la producción Mercado y autoconsumo Mercado
Componente del ingreso Ingreso familiar: parte en dinero, parte en especie Salario, renta, ganancias

El interés de apoyarse sobre la tipología de Chiriboga (1996) reside en la posibilidad de crear un proceso dinámico que permita ayudar a familias campesinas pasar de un eslabón a otro de mayor desarrollo y así alcanzar el nivel de empresas agropecuarias. Estas empresas agropecuarias no son AIR pero pueden ser el eslabón último de un proceso de consolidación y expansión de una AIR diseñada al origen para apoyar a un grupo de campesinos con recursos insuficientes. Existen profundas diferencias entre las empresas campesinas tipo AIR y las empresas agropecuarias, como puede verse en la figura 1.

Existen casos exitosos de estos procesos de transición que llevaron a grupos de campesinos con recursos insuficientes, a formar verdaderas empresas con gran capacidad de exportación. A título de referencia, nombraremos como ejemplo a la cooperativa Coopetierra Blanca de Costa Rica y a la Cooperativa Cuatro Pinos de Guatemala; esta última recibió hace poco el premio al mejor exportador de productos no tradicionales de ese país. Estos proyectos que mencionamos son la parte visible y el modelo de lo que puede ser una AIR al servicio del desarrollo rural sostenible y de la lucha contra la pobreza rural en el marco de una sociedad civil rural viable.

 

Agroindustria, Agroindustria Rural y Microempresa Rural

En esta parte se trata de ubicar a la AIR con relación a otros conceptos, como AgroIndustria (AI), Micro Empresa Rural (MER), Pequeña y Mediana Empresa (PYME). Una de las razones es que tanto la AIR como la MER aparecen como herramientas para luchar contra la pobreza rural. Pero todavía no hay claridad sobre los campos respectivos de la AIR, de la MER y de las posibilidades de unificar criterios al respecto. La MER ha ido tomando fuerza estos últimos años en las instituciones internacionales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Unión Europea (UE) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), debido a la necesidad de encontrar un nivel empresarial adecuado a nivel rural. La PYME es un concepto más urbano de pequeña y mediana empresa.

Resulta difícil todavía establecer las relaciones conceptuales entre AIR y MER. Si lo de AIR es relativamente claro, lo de MER no tiene un marco conceptual plenamente aceptado. Muchos se refieren al número de empleados y al tipo de actividad.

Redar Venezuela, que promueve en su esfuerzo para combatir la pobreza rural tanto la AIR como la MER, ha tomado como definición inicial y amplia de las MER, la siguiente: "Las MER se definen como las empresas localizadas en el medio rural, que utilizan los recursos del medio y donde los beneficios que se generan son reciclados en el mismo medio, siendo pequeña su dimensión en términos del uso, acceso y disponibilidad de los factores productivos (tierra, capital y trabajo)".

El Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) promueve la definición siguiente: "Es la empresa que se caracteriza por desarrollar sus procesos con tecnología muy simple, con un importante trabajo manual, con un número reducido de trabajadores, no más de 10 y con un sistema de organización muy básico" (TCA, 1995).

Esta aproximación abre la puerta a un concepto muy amplio y bastante similar al de la AIR. Las dos diferencias que podríamos resaltar entre AIR y MER son de tamaño que, además de microempresas -lo cual se refiere a unas muy pequeñas- la AIR puede ser pequeña y mediana empresa.

En el caso de la AIR, este aspecto es muy importante porque, en algunos casos, como las queserías, trapiches, transformación de frutas y hortalizas, se necesitan ciertos equipos de ciertas dimensiones si se quiere producir bienes comercializables en las condiciones de cantidad y calidad para los mercados regionales, nacionales e internacionales. Además de MER, las AIR pueden ser parte de las PYME, pequeñas y medianas empresas.

Por otro lado, la actividad de la AIR se limita a la transformación de productos de origen silvo-agropecuario, pesquero y acuícola, cuando la actividad de las MER es mucho más amplia.

Queremos recordar que no hay una definición internacionalmente aceptada de la agroindustria -si este término aparece en el diccionario de la Real Academia- sino una serie de definiciones y clasificaciones elaboradas por autores como Malassis (1979), Planella (1983) o Austin (1984), según el nivel de transformación, tecnología o grado de participación de las materias primas del agro. Existe también la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU), que permite delimitar el espacio de la agroindustria.

En todo caso, se ha tratado de definir de la manera más amplia posible a la agroindustria: "...es la actividad que utiliza mayoritariamente materia prima agropecuaria, forestal, pesquera y acuícola, y en la que hay un proceso de poscosecha".

 

Nueva visión de la comercialización de los productos de origen campesino

En el pasado, el tema de la comercialización no era considerado importante, era más un asunto que se resolvía por sí mismo y lo fundamental para el campesino era producir para la subsistencia de su familia y con la posibilidad de vender los excedentes. El horizonte del campesino era la cosecha. La comercialización no se tomaba en cuenta en las esferas de la planificación agrícola y de la asistencia técnica, ya fuera en el campo de la extensión agrícola o en investigación, crédito, etc.

Hoy, después de haber introducido la etapa de agroindustrialización, se ve en la comercialización el elemento clave articulador entre el origen -materia prima a valorizar- y el fin -satisfacer a los consumidores- de las AIR. De la comercialización depende el éxito o fracaso de todo el proceso, de toda la empresa.

La comercialización es un aspecto muy importante para dar viabilidad al desarrollo rural sostenible, en el cual la AIR es el elemento generador de ingresos. Para que el pequeño productor se beneficie plenamente del valor agregado en la cadena alimentaria en la cual se encuentra inserto, debe existir un sistema de comercialización eficiente, controlado por él mismo. La comercialización -como etapa de la cadena alimentaria- permite completar el enfoque empresarial de la AIR. Pero, para llegar a entender, analizar la nueva visión de la comercialización y trabajar en ella, debemos abordar el tema desde varios ángulos puesto que no se puede comparar el sistema comercial de las AIR con el de las empresas establecidas.

La agroindustria rural, por sus características propias, no se inserta fácilmente en la economía formal de mercado. Ochenta por ciento pertenece a la economía informal con circuitos de comercialización poco conocidos y poco estudiados. Muchas de las ventas se hacen de manera informal: ventas en la casa, entre los vecinos en pulperías, ventas en ferias de pueblo, a la orilla de las carreteras, ventas callejeras y a intermediarios.

 

AIR y los Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL)

Un tema reciente para la investigación sobre el desarrollo agroalimentario, se refiere a la alimentación de las ciudades: cómo alimentar las ciudades y cómo alimentarse en las ciudades. También toma especial relevancia el tema del futuro de las agriculturas campesinas, de las agriculturas familiares y su articulación con las nuevas dinámicas urbanas para satisfacer la demanda en alimentos. Esta problemática conduce a un nuevo tema de investigación propuesta por el CIRAD: "Los Sistemas Agroalimentarios Localizados (SIAL)", lo cual está directamente relacionado con la agroindustria rural.

Se adelanta una primera definición de los SIAL como: "sistemas constituidos por organizaciones de producción y de servicio (unidades agrícolas, empresas agroalimentarias, empresas comerciales, restaurantes, etc.) asociadas, mediante sus características y su funcionamiento, a un territorio específico. El medio, los productos, las personas, sus instituciones, su saber-hacer, sus comportamientos alimentarios, sus redes de relaciones; se combinan en un territorio para producir una forma de organización agroalimentaria en una escala espacial dada". (CIRAD, 1996).

Pueden citarse algunos ejemplos de SIAL: los sistemas de los trapiches paneleros de la hoya del Río Suárez de Cundinamarca o del Valle del Cauca en Colombia; el sistema de las rallanderías del Cauca, en Colombia; el sistema de queserías rurales andinas de Bolívar en Ecuador o el conjunto de queserías familiares de Turrialba en Costa Rica.

La noción de territorio es central en este tema, y es importante subrayar que los territorios agroalimentarios no se limitan solamente a las zonas rurales; tampoco se limitan a fronteras de un espacio geográfico dado sino que es "un espacio elaborado", construido socialmente, marcado en términos culturales y regulado institucionalmente.

Desde hace algunos años el CIRAD-SAR ha avanzado en este tema, principalmente con dos investigaciones del laboratorio Sistemas Técnicos Agroalimentarios y Ciencias del Consumo (STSC): influencia del consumo sobre las innovaciones agroalimentarias en las cadenas cortas de los productos de base (1988-1992) y condiciones de surgimiento y de funcionamiento de las empresas agroalimentarias rurales (1992-1995). Hoy se trata de conceptualizar los SIAL (Requier Desjardins, 1997), de relacionarlo al desarrollo microregional y de insertar a la AIR en esta dinámica.

Los elementos comunes entre el planteamiento de los sistemas productivos locales y de la AIR, son los siguientes:

Como ilustración de lo expuesto, puede analizarse el caso del sistema de la leche en el departamento de Cajamarca, Perú, en el cual el territorio o espacio del SIAL- Leche está compuesto de una serie de pequeñas cuencas lecheras Perlamayo, Chogur, Bambamarca, Celendín, otras, situadas en la parte sur de ese departamento, vinculadas a la ciudad de Cajamarca tanto en sus relaciones comerciales como en el suministro de equipos y materiales. En estas cuencas están implementadas pequeñas queserías, algunas muy rústicas que producen el queso tipo suizo y un pre-queso, reprocesado en la ciudad de Cajamarca como queso mantecoso. Tanto el queso tipo suizo como el queso mantecoso tienen fama en el Perú. Estas queserías compiten en la compra de la leche con INCALAC de la multinacional Nestlé que ha llegado a casi todas las cuencas lecheras y tiene su propio sistema de acopio, transporte, pre-evaporación en Cajamarca y transporte a su planta de la Costa.

Es interesante estudiar, asimismo, el circuito comercial de los quesos y pre-quesos, compuesto de una serie de intermediarios, ferias locales cercanas a las pequeñas cuencas, tiendas queseras, en la ciudad de Cajamarca. Estos elementos nos permiten visualizar lo que puede ser un SIAL. Lo importante es estudiar las estrategias de todos los actores del SIAL, cómo se relacionan entre ellos, cómo funciona el SIAL desde el punto de vista social, económico, comercial o político, y cómo es su inserción en la gestión local, o si tiene impacto sobre el desarrollo microrregional.

 

CONCLUSIONES

Se ha tratado de presentar algunos de los nuevos aspectos en la reflexión conceptual que se está dando respecto a la AIR. Algunos temas como la agricultura ampliada o los sistemas agroalimentarios localizados son relevantes porque permiten insertar a la AIR dentro del concepto más novedoso y portador de futuro para la agricultura. Por su parte, los SIAL permiten insertar a la AIR en los procesos de desarrollo microregional que conllevan los procesos necesarios de descentralización. Esto renovará a su vez los procesos de desarrollo rural sostenible, lo que es necesario si queremos dar una nueva oportunidad a la agricultura campesina y a la agricultura familiar.

Nuestra reflexión no ha terminado, al contrario, lo aquí presentado da pie a una reflexión más amplia sobre cómo insertar estos SIAL dentro del marco de la agricultura ampliada. Esto daría una nueva dimensión a la agricultura ampliada con la participación local, el desarrollo microrregional y territorial.

En este contexto podemos apreciar nuevas perspectivas en la agroindustria rural, siempre en el espíritu de luchar contra la pobreza y ayudar a los campesinos a mejorar sus condiciones de vida y bienestar. Es además la mejor forma de fortalecer la sociedad civil en el nivel local y garantizar la paz y democracia en la región.

 

BIBLIOGRAFIA

AUSTIN, J.E. 1984. Análisis de proyectos agroindustriales. Instituto de Desarrollo Económico del banco Mundial. Tecnos, Madrid. 202 p.

BOUCHER, F. 1989. La agroindustria rural, su papel y sus perspectivas en las economías campesinas. RETADAR-CELATER-IICA. Cali, Col. Cuadernos de AIR. Doc. Esp. 1. 67p.

BOUCHER, F.; RIVEROS, H. 1995. La agroindustria rural en América Latina y el Caribe. I. Su entorno, marco conceptual e impacto. PRODAR-IICA, San José, C.R. Estudios AIR #1. 159p.

CGIAR (The Consultative Group on International Agricultural Research). 1994. Sustainable agriculture for a food secure world. CGIAR, SAREC. Washington.

CIRAD-SAR-ISAA. 1996. Propuesta de un programa de investigación: Por una toma en cuenta dinámica de "actores, territorios, mercados e innovaciones". CIRAD, Montpellier, Francia. (En francés)

CIRAD-SAR-ISAA-STSC. 1996. Propuesta de investigación sobre Sistemas Agrarios Localizados. CIRAD, Montpellier, Francia. (En francés).

CHIRIBOGA, M. 1996. Desafíos de la pequeña agricultura familiar frente a la globalización. In V Congreso Internacional de ALACEA "La Transformación de la empresa en la Agricultura". San José, C.R. (Documento de trabajo).

KOTLER, P.; ARMSTROG, G. 1991. Fundamentos de mercadotecnia. 2da. Edición. PHH. Méx. 654p.

MALASSIS, L. 1979. Economie agroalimentaire. I. Economie de la consommation et de la production agro-alimentaire. Cujas, París, Francia. 437pp.

OTERO, M.; LARIOS, F. 1997. La Agricultura ampliada en América Latina y el Caribe: Un nuevo enfoque en el marco de la globalización. Boletín CReA No. 2. Fascículo técnico No. 1. IICA. Lima, Perú.

PLANELLA, Y.; LABLER. 1983. AIR: Fundamentos y conceptos básicos. IICA Bogotá, Col.

PRODAR. 1995. Metodologías para la promoción y evaluación de proyectos y productos de agroindustrias rurales. IICA. San José, C. R. 344pp.

REQUIER DESJARDINS, D. 1997. Sistemas agroalimentarios localizados: Un enfoque desde la economía regional y la agroindustria rural. In Taller La Agroindustria en el Desarrollo Rural. (Pontificia Universidad Católica del Perú).

RIVEROS, H. 1997. La agroindustria rural en América Latina y el Caribe: El caso de los países andinos. PRODAR, CReA-IICA. Lima, Perú. Serie de estudios de agroindustria rural No. 5. 102p.

TCA (TRATADO DE COOPERACIÓN AMAZÓNICA). 1995. Memorias de la Mesa Redonda sobre Microempresas Agroindustriales como Factores de Desarrollo Sostenible de la Región Amazónica. Secretaría Pro-Tempore.-TCA. Lima, Perú. Documento No. 30. 264p.