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Foro Electrónico: “GESTION INTEGRAL DE MICROCUENCAS ANDINAS” |
Por:
CHRISTIAN CRUZ GRAJALES
Resulta impresionante el alcance de este proyecto ya que se evalua el impacto ambiental de la urbanización con análisis multitemporales en términos de uso de suelo, biomasa, humedad del suelo, parches y corredores vegetales, con el objeto de aplicar modelos y estimar áreas sensibles. Sólo me gustaría saber ¿cómo integran los indicadores antes mencionados para ubicar las zonas de mayor fragilidad y si aplican algunos algoritmos matemáticos para ello? A continuación me gustaría describir la problemática de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, para que los colegas tengan un panorama de la situación ambiental de esta y su proyección en las políticas públicas del país.
En nuestro caso (Cuenca de México), la Zona Metropolitana de la Ciudad de Mexico (ZMCM), se encuentra al borde de un desastre ambiental. La población humana ha sobrepasado la capacidad de carga de la región y la demanda de recursos naturales es superior a la oferta. El agua, un recurso indispensable para todas las actividades humanas y los ecosistemas, se encuentra sobre explotada. Además, tanto los cuerpos de agua superficiales como los subterraneos están contaminados. El manejo de residuos industriales y municipales es inadecuado y hay severas carencias en su regulación. Las emisiones generadas por el transporte y la industria se han convertido en un riesgo para la salud.
La cobertura del suelo ha sido alterada a tal grado que esta en peligro el mantenimiento de los servicios ambientales y la conservación de la biodiversidad. Por consiguiente, es de fundamental importancia instaurar un nuevo esquema de gestión integral enfocado a revertir el deterioro ambiental y a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la Cuenca de México. Este esquema de gestión es el Manejo Integral de Cuencas.
La demanda de agua en la Cuenca de México es superior a la que esta región puede ofrecer de manera natural. El requerimiento actual de agua en la ZMCM es de 67 m3/s, de los cuales el 70% proviene de los acuiferos subterraneos, y el resto se importa del sistema Lerma -Cutzamala. Se estima que la demanda se incrementará hasta 80 m3/s para el año 2010. Este deficit de agua se ha resuelto de manera inadecuada extrayendo de los acuiferos mas agua de la que se recarga e importando este recurso de otras regiones que la necesitan.
La sobreexplotación de los acuiferos tiene graves consecuencias ambientales, económicas y de seguridad para la Cuenca de México. Estudios recientes indican que la extracción de agua supera a la recarga del acuifero en un 58% en el subsistema Texcoco, y poco más del 20% en los subsistemas Chalco y ciudad de México. Esta sobreexplotación esta causando hundimientos y agrietamientos del terreno que representan un peligro potencial para la calidad del agua subterranea. En la zona lacustre, el agrietamiento de la formación arcillosa superior puede ser el conducto por donde fluyan los contaminantes de la superficie hacia el acuifero. De ocurrir esto, la consecuencia sería la contaminación masiva de la principal fuente de abastecimiento de agua de la ZMCM. El hundimiento y agrietamiento del suelo también ocasionan costosos daños a la estructura de los inmuebles e instalaciones de servicio e incrementa el riesgo en caso de sismo. Es por ello impostergable instrumentar políticas ambientales tendientes a mejorar el balance extracción-recarga para que al mediano plazo se logre el equilibrio hidrológico de la Cuenca de México.
Además, el agua se aprovecha de manera ineficiente. Se calcula que las fugas de las redes de distribución podrían alcanzar un 40% y que menos del 10% de las aguas residuales son tratadas y reutilizadas. Por otro lado, el costo de importar agua a la ZMCM es muy elevado por la infraestructura requerida y por el gasto de recursos energéticos que implica bombear agua a mas de 1000 metros de altura. Estos costos son subsidiados con dinero público, ya que el gobierno recupera menos del 10% del costo total del suministro. Hay que añadir los costos ambientales, sociales y económicos para la región Lerma-Cutzamala. La ineficiencia en el aprovechamiento de agua no sólo implica el derroche innecesario de recursos naturales, sino que a futuro implicará la afectación de otros sistemas hidrológicos como el de Temascaltepec.
Consecuentemente, resulta urgente modificar los esquemas
actuales de manejo de agua en la Cuenca de México.
Las emisiones del transporte y la industria han convertido a la ZMCM en la
región mas contaminada del país. Los niveles de CO, CO2, NOx y O3 son
alarmantes. En 1999, por ejemplo, el 40% de los días tuvieron una concentracion
de ozono superior a la norma. Esto ha ocasionado problemas de salud pública y
el deterioro de la cobertura boscosa de la Cuenca de México.
La generación de residuos, tanto los peligrosos como los municipales, representa severos riesgos para la salud humana y para la contaminación del suelo, aire y agua. Esto es particularmente importante porque la ZMCM se encuentra en la Región Centro País donde se genera la mayor cantidad de residuos peligrosos, dada la concentracion de la actividad industrial. Ademas, se sabe que el manejo de residuos peligroso es deficiente, dado que en muchos casos se desconoce su peligrosidad y no se cuenta con sistemas de manejo y confinamiento adecuados. De este modo, las industrias y los basureros son fuente potencial de contaminación, especialmente de los acuiferos que abastecen a la ZMCM. Por consiguiente, es inaplazable generar políticas ambientales que regulen el manejo de los residuos y la ubicación de los sitios de disposición final.
La transformación de la cobertura natural ha puesto en riesgo los bienes y servicios ambientales de la Cuenca de México. De 1993 a 2000, se ha perdido un 25% de la cobertura natural por la degradación de la vegetación original y la deforestación. Además de la severa pérdida de biodiversidad que esto conlleva, es preocupante que el crecimiento urbano y la deforestación afecte las zonas de recarga de acuiferos, en especial la Sierra Nevada, la Sierra Chichinautzin, la Sierra del Ajusco y la Sierra de las Cruces. Otros problemas generados por el cambio de cobertura son la erosión y la perdida de productividad de zonas agrícolas que sostienen a una importante población rural. Por lo anterior, es necesario establecer mecanismos que permitan sufragar los costos de la conservación de la cubierta natural a travé del cobro de los servicios ambientales a los habitantes de las zonas urbanas, en especial de la ZMCM.
Por todas estas razones, la SEMARNAT ha decidido instaurar un nuevo esquema de gestion ambiental con la creacion de la Coordinacion de la Cuenca de Mexico. Esta Coordinacion tendra como objetivo establecer el enfoque de manejo integrado de cuencas para revertir el deterioro ambiental y mejorar la calidad de vida de los habitantes de la region. En particular, este enfoque permitira organizar y guiar los esquemas de ocupacion del territorio y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Asimismo, enfatizara el papel de las diferentes zonas de la Cuenca de Mexico como proveedora de bienes y servicios demandados por la sociedad. La Secretaria esta convencida que el manejo integrado de cuencas es el unico camino viable para abordar la complejidad de los problemas ambientales de la Cuenca de Mexico y del resto del pais. En especifico, la Secretaria busca con el manejo integrado de cuencas vincular las politicas ambientales de aprovechamiento y conservacion de bosque, agua y biodiversidad. Es por ello que la Secretaria continuara impulsando el desarrollo sustentable, a traves de la creacion de coordinaciones similares en otras regiones del pais.
Christian Cruz Grajales
INE-SEMARNAT
México
email: criscruz@ine.gob.mx
InfoAndina, 2003