BIOSF_2 "Construyendo Modelos de Gestión : Participación y Colaboración como base para la viabilidad de las Reservas de Biosfera" 

AUTOR: Gustavo Suarez de Freitas/Director Ejecutivo, Pro Naturaleza

9 de Febrero, 1998


Las reservas de la biosfera constituyen sin duda una importante herramienta conceptual para integrar, dentro de ellas las àreas naturlaes protegidas con su entorno, transformándolas de islas de protección en fuente promotora del uso sostenible de los recursos naturales renovables, y de gestión no solo de limitados espacios protegidos sino de amplias regiones ecológicas. Las reservas de la biosfera permiten plantear el manejo de las areas naturales protegidas y su entorno bajo un enfoque ecosistémico y de gestión del paisaje, con lo cual su aporte a la conservación y el desarrollo sostenible es igualmente importante. Su papel de sitio demostrativo de estos enfoques y modelos de gestión resulta sumamente valioso.

En el Perú se cuenta con tres reservas de la biosfera reconocidas desde 1977, Manu, Nor Oeste y Huascaran, ninguna de las cuales al momento de su creación respondía plenamente al modelo conceptual ni al ordenamiento espacial propuesto para estas areas. Por muchos años el avance en la gestión de estas reservas de la biosfera fue escaso, si no nulo. Recién a finales de los años 80, por iniciativa de organizacones privadas de conservación peruanas, se inician procesos de reflexión y planificación en por lo menos las dos primeras. Ello ha llevado, a un proceso ya largo, a veces un poco lento pero muy rico y fecundo, caracterizado por ser participativo, técnicamente basado y no politizado (aunque no ajeno a vaivenes políticos e institucionales). En ambas áreas se ha avanzado significativamente en la visión conceptual de la reserva, en su zonificación, y más importante, en darle un nuevo y mayor ámbito geográfico, con más precisa definición de zonas de amortiguamiento y lo que no existía definido anteriormente de zonas de transición o de cooperación como ahora se denominan activa parte no sólo autoridades de las áreas naturales protegidas, municipios y gobiernos regionales y autoridades sectoriales sino tambien pobladores locales, usuarios de recursos, comunidades vecinas en general, organizaciones de base, investigadores, empresarios y organizaciones privadas de conservación. Resulta interesante que el financiamiento y apoyo haya provenido tanto de ONGs como de la cooperación internacional y sectores gubernamentales. Y los productos tienen cada vez mejor forma.

En estos procesos han tomado la estrategia para la Reserva de Biosfera del Nor Oeste debe tener su taller final en marzo o abril, estando ya su elaboración bastante avanzada. En el Manu el proceso se retomará en breve, para formular un documento similar. Pero más importante que los documentos es el avance, de todos los actores, hacia definir visiones comunes y enfocar como en proceso continuo la gestión participativa con sus fases de planificación - acción-reflexión, para lo cual el monitoreo y evaluación se ha incorporado plenamente, con metodologia basada en el marco lógico.

Tanto en Manu como en el Nor Oeste se cuenta ya con sendos Comités de Gestión, cada uno establecido en un momento distinto del proceso, pero ambos amplios, participativos y promotores del desarrollo de sus reservas. Pro Naturaleza tiene el honor de participar activamente en ambos procesos y en los consejos directivos de los citados Comités de Gestión, por ello resulta importante transmitir la experiencia que se viene logrando, pero sobre todo, plantear los aspectos que aun faltan resolver.

En principio, resulta innegable el gran avance logrando en los procesos participativos en cuanto al visionamiento y planificación, asi como en avance conceptual sobre la configuración espacial de las reservas, siendo quizá más importante la generación de núcleos de profesionales locales con creciente capacidad reflexiva, algo muy necesario para mantener en marcha los procesos. Sin embargo, quedan fuertes limitaciones presentes y temas que deben ser resueltos, como:

a) Falta de continuidad institucional en la gestión de las anps, con frecuente rotación de jefes y personal técnico, que dificulta un papel más activo y positivo de la jefatura de las áreas núcleo en los procesos. Esto es paliado, de alguna forma y hasta cierto grado, por la presencia de la organización privada voluntaria de conservación.

b) Necesidad de trabajar simultaneamente con diversos niveles de autoridades (nacionales, regionales, locales) así como de sectores, alguno de los cuales estan sujetos a influencias o presiones de orden politico.

c) La no coincidencia entre la delimitación política del territorio y los ámbitos de los territorios considerados reservas de la biosfera. Se tiene asi que una Reserva de la Biosfera puede correspondeer a varias provincias y distritos (y pronto Regiones), con lo cual los procesos de concertación se complican por puntos de vista "regionalistas" (caso Cuzco/Madre de Dios).

Tampoco coinciden las bioregiones con los limites politicos.

d) El hecho de que las Reservas de la Biosfera no sean una categoria de anp sino que, por el contrario, puedan contener varias categorias de anps dentro de ellas si bien es correcto tecnicamente, contribuye a complejizar la cuestión de su manejo. Esto es más grave aun porque si no se establece la figura legal de un Jefe de la Reserva de la Biosfera, como si lo hay de los parques nacionales que constituyen su área núcleo.

e) La diversidad y número de actores involucrados en los comités de gestión lleva a tener asambleas bastante numerosas, lo que obliga a establecer directorios o comites de dirección o directivos,, bajo un proceso eleccionario cuyos resultados estan basados hasta ahora sólo en decisiones por mayoría. Ello puede distorsionar la representatividad si ciertos sectores o grupos de interes tienen más miembros en la asamblea, como el caso del Manu, en el cual la mayoria de miemnros de la asamblea lo constituyen representantes de autoridades, sectores y comunidades altoandinas, cuando la reserva de la biosfera se ubica mayormente en la región amazonica. Esto debe llevar a diseñar sistemas de participación representativa, con cuotas, rotaciones y otros mecanismos que permitan plena representación de todos los intereses y puntos de vista, incluso los minoritarios, ya que de eso se trata la democracia (en caso contrario se cae en una dictadura de las mayorias).

f) Ligado a lo anterior se tiene la necesidad de dividir geográficamente, por sectores más homogéneos, el funcionamiento de los Comités de Gestión, siendo el enfoque en el Manu más bien por ambitos ecológicos (altoandino y amazonico) y en el Nor Oeste de delimitación política (microregiones basadas en las municipalidades, provinciales). En ambos casos la tarea para los jefes de áreas es ardua y dadas las limitaciones mencionadas en a), podría llegarse a un distanciamiento entre la gestión de las Reservas de la Biosfera y el papel de los jefes de las areas naturales protegidas.

Las experiencias en marcha son aun muy nuevas para poder responder a las inquietudes anteriores, pero se proponen seguir avanzando en encontrar formas de gestión participativa, que contribuyan a fortalecer formas democráticas de gobierno que puedan extenderse, junto con el uso sostenible de recursos y la conservación de la diversidad biológica y el desarrollo humano, a todo el territorio y la sociedad nacionales.

Agradecemos todos los aportes, ideas o experiencias que ayuden a orientar estos procesos en marcha en Manu y Nor Oeste.


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