BIOSF_2: "El concepto de Red aplicado al desarrollo de una capacidad institucional para el manejo de las Reservas de Biosfera

Por: Gustavo Ruiz Pereira, Ph.D. Asesor en Gestion Ambiental

Universidad Nacional Agraria

E-mail: gruiz@lamolina.edu.pe

Febrero 10, 1998



CAPITULO 1

ECOLOGIA SOCIAL

El sistema que el ecólogo estudia está compuesto de muchos sub-sistemas, interdependientes, sobrepuestos, o jerárquicamente organizados. El grado de atención que se ponga en uno u otro de estos sub-sistemas, lo ubica en el rol central, convirtiendo al resto de sub-sistemas en el ambiente del mismo.

El ecólogo humano ha declarado su interés en hacer de los seres humanos la materia de estudio, sean estos, un individuo, grupo, comunidad, corporación o sociedad, el asume que su ambiente es predominantemente humano.

Este tema ha sido abierto a una nueva dimensión por Emery y Trist (1975), para ellos "las relaciones de cualquier sujeto con su ambiente humanosson sociales o son frustrantes porque ellas no son sociales. Igualmente, el sujeto humano de su atención, sea este individual o colectivo, son entidades sociales y no serían humanos si ellos no fueran sociales. Cualquier ecología humana debe ser ecología social".

A este respecto, William Burch (1987) señala:"La mayoría de los enfoques tradicionales de la la ecología humana han usado conceptos biológicos como metáforas para las regularidades observadas en la conducta humana. Yo argumento por un enfoque diferente. Es necesario enfocar la atención en las influencias recíprocas entre las estructuras y procesos de los ecosistemas no humanos, y las estructuras y procesos de los sistemas humanos y sociales. Esto significa que los aspectos que tienen que ver con la cultura y las instituciones humanas deberían ser parte de este enfoque".

Burch llama a esta perspectiva biosocial emergente -ecología social, para distinguirla del tradicional enfoque espacial y geográfico de la ecología humana. Enfatizando que la distinción no es trivial. Más que metáforas, la ecología social hace de los procesos biológicos una parte fundamental de su paradigma. En su opinión: "la teoría socioecológica, tal como es desarrollada por los sociólogos, tiene que ver con el entendimiento, orígen, persistencia, alteración o destrucción de un patrón particular o red de relaciones sociales" (Burch 1987). El clarifica que, conceptualmente, la ecología social incluye la naturaleza de la población, su tamaño, distribución y configuración demográfica, y su combinación con los elementos o recursos biofísicos como el suelo, el agua, las plantas y los animales.

En este contexto, conceptos como "niveles de integración biológica" y "puntos de vista", así como sus bases filosóficas, formuladas por Frank E. Eggler (1942), hace más de cincuenta años, son relevantes todavía. Estos conceptos fueron usados por S. Dillon Ripley and H. Bucchener (1967) para designar a un modelo conceptual bidimensional.

La primera dimensión del modelo considera niveles de integración biológica en términos de ecosistemas. Entidades biológicas tales como células, organismos, poblaciones, comunidades, representan nivelesde integración en las cuales el todo es más que la mera suma de las partes. Las poblaciones de seres humanos son singularmente caracterizadas por una conducta social altamente compleja, que emerge como una sociedad humana. Las sociedades de seres humanos, junto con todos sus ambientes, forman el más alto nivel de integración biológica.

La segunda dimensión del modelo conceptual está referido al punto de vista sugerido en 1910 por S. T. Schulok, y ligeramente modificado por Egler, para estudiar cualquier asunto. Aun cuando los campos de interacción entre diversos puntos de vista están siendo cada vez más reconocidos como significativas áreas de estudio, los diferentes puntos de vista proveen una estructura básica para la organización del conocimiento. Cualquier entidad -sea ésta un sistema puramente físisco, un organismo biológico o un complejo de cualquier tipo- puede ser estudiado

desde los siguientes puntos de vista: 1) los componentes del sistema; 2) estructura o morfología; 3) funciones y procesos; 4) distribución en el tiempo; 5) distribución en el espacio; 6)relaciones con el ambiente; y 7) clasificación.

Estos puntos de vista, de acuerdo a Ripley and Bucchener (1967), pueden ser aplicados al nivel de integración de la sociedad humana y su ambiente. Ellos también mencionan que: "es importante reconocer que las sociedades humanas son un componente integral del más alto nivel de integración biológica". Los seres humanos están en la naturaleza, ellos son, entonces, parte de la naturaleza y parte del ecosistema terrestre. El impacto de los seres humanos en los sistemas naturales es mediado a través de las sociedades humanas. Las sociedades son conjuntos complejos e integrados, con características únicas que emergen de la interacción de los seres humanos individuales.

La sociedad puede ser segregada del ecosistema natural para el propósito de estudiar sus característicasparticulares, aun cuando la sociedad es, en realidad, un componente de un conjunto integrado y la segregación es una segregación artificial. Finalmente, los ecólogos deberán integrar la sociedad y el ambiente total de los seres humanos en un concepto de ecosistema. En este sentido, es posible encontrar significativos esfuerzos para desarrollar modelos más integrales (Burch 1987; Moran 1990; and E.P. Odum 1993).

Consideremos, para terminar esta sección, el concluyente comentario de Burch (1987): ‘’En resumen, todos los sistemas sociales tienen patrones rutinarios predecibles en el tiempo y en el espacio que se sobreponen con aquellos del ambiente biofísico...El nuevo enfoque de la ecología social parece ser tanto una culminación de sabiduría y un nuevo comienzo. Hay una gran necesidad de entrelazar las teorías y métodos de la ecología biológica y la ecología social para verificar y mejorar la confiabilidad, validez y genuina utilidad de los datos e interpretaciones acerca de la realidad en estudio".

CAPITULO 2

ANALISIS ORGANIZACIONAL

En las últimas décadas han surgido nuevas propuestas teóricas que han tenido un enorme impacto en la manera como piensan los especialistas en teoría organizacional acerca de las organizaciones y su ambiente organizacional. Dos conceptos son particularmente relevantes: la visión orgánica de los sistemas organizacionales y el enfoque de redes.

La visión orgánica tiene fortalezas como también sus limitaciones. Esta ha aportado, sin embargo, importantes contribuciones a nuestro entendimiento del desarrollo organizacional y de las capacidades organizacionales para la innovación y la evolución, a fin de responder a los retos y demandas de sus cambiantes ambientes. Al respecto, Charles Perrow (1986) comenta lo siguiente:

"Para el análisis organizacional, el mandato es analizar la organización en su conjunto. El verla como un todo es hacer justicia a su carácter "orgánico". Los procesos específicos son, por supuesto, analizados en detalle, pero es el rol que ellos desempeñan como parte del todo lo que determina su importancia".

De acuerdo con el análisis de Perrow acerca del enfoque de red, en su libro Complex Organizations (1986), es claro que el punto de vista antes mencionado, no se restringe a las organizaciones, sino que es también aplicable a sistemas organizacionales mayores tales como las redes.

Al respecto, él manifiesta que: "aun cuando todavía tiene está en su fase inicial de desarrollo, el concepto de red es el más prometedor desarrollo teórico en el campo del análisis organizacional.

ANALISIS DE REDES ORGANIZACIONALES

Una red es definida por Lincoln (1982), como: "un bien definido conjunto de actores (individuos, grupos, organizaciones, etc.), los cuales están vinculados unos a otros mediante un conjunto de relaciones sociales". Es, sin embargo, de uso más general definir una red como: "el patrón total de interrelaciones entre un grupo de organizaciones que se integran como un sistema social, a fin de alcanzar objetivos colectivos y particulares o para resolver problemas específicos en una población objetivo" (Van de Ven and Ferry 1974).

Es necesario, también, hacer una distinción entre el uso del término "red" en sus diferentes acepciones y uso dentro del campo teórico del anális organizacional. Así tenemos:

- enfoque de red (Perrow 1986, Lincoln 1979), en el sentido de una modalidad para el análisis de sistemas organizacionales;

- red interorganizacional (Hall 1982), como una forma de relación entre diversas organizaciones;

- red (Hall 1982, Lincoln 1982), como un nivel de análisis organizacional;

- análisis de redes sociales, (Aldrich and Whetten 1981, Leinhardt 1977, Rogers and Rogers 1976, Kadushin 1975, Boissevain 1974), como un paradigma; y

- perspectiva de red (Tichy 1981).

El término red es usado en este trabajo, en el sentido de un enfoque para el análisis de los sistemas organizacionales; lo cual no implica el considerar al sistema organizacional de la Reserva de la Biosfera del Manu, como una red en el sentido estricto de una red formalmente establecida. El uso del enfoque de red significa que el análisis se centra y da mayor énfasis a:

- el fenómeno al nivel de sistema;

- las propiedades del sistema en su totalidad, más que a las de cada una de las organizaciones componentes;

- las propiedades estructurales del sistema; y

- red total de transacciones interorganizacionales.

Wellman and Berkowitz (1988) sugieren que "el análisis de redes organizacionales no es ni un método ni una metáfora, sino una herramienta intelectual para el estudio de las estructuras sociales". En su visión, "una clave importante para el entendimiento del análisis estructural es el reconocimiento de que las estructuras socialespueden ser representadas como redes - conjuntos de nodos (o miembros del sistema social) y conjuntos de lazos que representan sus interconexiones".

ECOLOGIA ORGANIZACIONAL

Revisando las bases teóricas del análisis organizacional, en las tres últimas décadas, se distinguen dos diferentes enfoques que aplican principios ecológicos: la teoría de contingencia (Burrell and Morgan 1979, Burns and Stalker 1961), y la teoría de poblaciones (Carroll 1988, Hannan and Freeman 1977). Ambas teorías consideran a las organizaciones en un estado de tensión o conflicto con su ambiente organizacional. ambas asumen, también, que las organizaciones y los ambientes en los que operan son dos fenómenos separados. Bajo la influencia de los recientes avances en la teoría de sistemas, sin embargo, esta clase de supuesto ha sido muy criticado (Morgan 1986). Su comentario, basado en los últimos descubrimientos en biología, es:

Muchos biólogos ahora creen que es el sistema en su totalidad el que evoluciona, y que el proceso de evolución puedeser entendido sólamente al nivel de la ecología total. Esto tiene importantes implicancias, ya que esto sugiere que los organismos no evolucionan mediante la adaptación a los cambios ambientales, o como un resultado de estos cambios seleccionando al organismo que va a sobrevivir. Más bien, esto sugiere que la evolución es siempre la evolución de un patrón de relaciones que involucra a los organismos y sus ambientes. Es decir, es el patrón, no sólamente las unidades separadas que conforman este patrón las que evolucionan. O como Kenneth Boulding lo ha señalado, la evolución tiene que ver con la "supervivencia de la adaptación", y no sólo con la "supervivencia del que mejor se adapta".

Cuando intentamos entender la ecología de las organizaciones con esta perspectiva en mente, llega a ser necesario entender que las organizaciones y sus ambientes están integrados en un patrón de cocreación, donde cada uno da lugar al otro... Una vez que esto es reconocido, llega a estar claro que las organizaciones son, en principio, capaces de influenciar la naturaleza de su ambiente. Ellas pueden tener un rol activo en diseñar su futuro, especialmente cuando actúan concertadamente con otras organizaciones. Si observamos el mundo organizacional, encontramos que, como en la naturaeza, la colaboración es frecuentemente tan común como la competencia. Estos resultados han estimulado a los científicos sociales a incorporar este conocimiento en la teoría del análisis organizacional.

Una perspectiva ecológica que enfatiza la colaboración es una nueva perspectiva teórica que algunos científicos sociales liderados por Eric Trist han empezado a desarrollar. Emery and Trist (1975) argumentan que se requiere una nueva capacidad de adaptación a los ambientes turbulentos (meta-problemas). Esta turbulencia, dicen ellos "surge de la creciente interdependencia de las partes y de las impredecibles conexiones que surgen entre ellas, como un resultado de la acelerado y desigual ritmo de cambio. Esta turbulencia incrementa la incertidumbre para los individuos y las organizaciones, y hace que emerjan problemas para la adaptación. Soluciones efectivas a los meta-problemas dependen de la colaboración".

Si el precedente análisis es correcto, entonces las siguientes décadas serán testigos de los intentos de crear formas sociales y modos de vida que sean adaptables a los ambientes turbulentos o que permitan reducirlos a ambientes de niveles menos complejos. Para Emery y Trist (1973), "lo que no ha ocurrido todavía, y lo que no se está desarrollando al ritmo requerido es un cambio correspondiente en nuestros valores culturales, en las filosofías organizacionales y en las estrategias ecológicas".

Por otro lado, remarcan Emery and Trist:

En el manejo de las interdependencias organizacionales, donde existen múltiples propósitos, y las prioridades y los conflictos son difíciles de ser conciliados, somos aún novicios. Estas interdependencias y su relación con la sociedad en su conjunto crean problemas que son precisamente el campo de acción de la ecología organizacional. Somos novicios, porque hemos estado acostumbrados (excepto en tiempos de crisis tales como las épocas de depresión y la guerra) a una sociedad en la cual, en términos generales, los problemas de la ecología social se han resuelto por sí mismos; lo cual era de esperarse en una etapa donde el "libre juego" del mercado de la sociedad industrial se suponía que "produciría" el mayor bien para el mayor número de personas. Sin embargo, con el incremento de las condiciones propias de los ambientes turbulentos, los procesos autoregulativos ya no funcionan. Ya no podemos depender de ellos. En opinión de Vickers (1968) las sociedades en el umbral del post-industrialismo están en peligro de caer en lo que el denomina trampas ecológicas.

Adicionalmente, de una manera concluyente, Emery and Trist (1973) señalan:

Si en las sociedades pre-industriales los sistemas de parentezco tendían a ser el componente más destacado de la estructura social, en las sociedades industriales este es el de las organizaciones formales; mientras que en el post-industrialismo parece ser que serán los sistemas ecológicos los que jugarán este rol.

Una perspectiva ecológica que enfatize la colaboración puede hacer una importante contribución a la manera cómo entendemos y manejamos el mundo organizacional. El concepto de ecología organizacional constituye un nuevo y creativo modo de pensar y actuar, a fin de enfrentar el reto de desarrollar nuevos patrones de relaciones interorganizacionales, que puedan ayudar a forjar un futuro mejor.

CAPITULO 3

EL MANEJO DE LAS AREAS PROTEGIDAS COMO UN PROBLEMA ORGANIZACIONAL

Jeffrey A. McNeely mencionó en su exposición para la Sesión Plenaria del Cuarto Congreso Mundial de Parques Nacionales y Areas Protegidas lo siguiente: "se requiere un complejo y diverso conjunto de opciones institucionales para manejar las áreas protegidas, a fin de satisfacer las necesidades de la sociedad". El número de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales (ONGs) con interés en las áreas protegidas se ha incrementado significativamente en las dos últimas décadas; sin embargo, los esfuerzos de conservación en los paises en desarrollo han sido, relativamente, no exitosos (Machlis y Tichnell 1985, Myers 1993). Los logros son más restringidos, particularmente, cuando el espectro de organizaciones es muy amplio y sus intereses no son coincidentes, como lo es en el caso de las reservas de la biosfera.

El proceso de desarrollo de capacidades institucionales para el manejo de las reservas de la biosfera ha sido lento y turbulento, principalmente, debido a las dificultades para posibilitar un esfuerzo más cooperativo entre las organizaciones gubernamentales y privadas, y la cada vez más creciente prticipación local. Adicionalmente, en los países en desarrollo los encargados del manejo de las reserva de la biosfera requieren encontrar la forma de reconciliar los objetivos de protección del área con las demandas por los recursos para subsistencia, de parte de una población local de escasos recursos.

La mayor tensión surge cuando las ONG promueven o respaldan una teoría de conservación diferente que la del gobierno, especialmente en lo que concierne a dar mayor participación y poder en las decisiones a las poblaciones locales.

Las palabras Korten (1987) reflejan claramente una situación frecuentemente común dentro de la comunidad conservacionista en todo el mundo:

...Una de las más serias barreras para la expansión de los roles de desarrollo de las ONG pueden ser las dificultades que ellas enfrentan para trabajar entre ellas. Los celos entre ellas son frecuentemente intensos, y los esfuerzos para cooperar son demasiado frecuentemente frustrados desembocando en enfrentamientos que paralizan los esfuerzos para trabajar conjuntamente hacia el logro de objetivos comunes. Irónicamente, algunas veces parece ser más fácil para las ONG trabajar con el gobierno que con otras ONG

CAPITULO 4

MANEJO DE ECOSISTEMAS Y MANEJO DEL CONFLICTO

El primer tratado completo sobre manejo de ecosistemas para parques y áreas protegidas fue publicada por Jim Agee and Darryll Johnson in 1988. Ellos presentan un fundamento teórico que integra el manejo de ecosistemas dentro de una dinámica visión de la naturaleza que enfatiza los patrones y procesos. Ellos sugieren que límites ecológicamente definidos, objetivos de manejo claramente establecidos, cooperación interinstitucional, monitoreo de los resultados de manejo, y liderazgo al nivel político nacional son elementos esenciales. En opinión de estos autores, los encargados del manejo de áreas protegidas deben tener presente el complejo contexto social para su trabajo.

Estos estudios fueron una contribución para definir el manejo de ecosistemas, tal como es presentado por Edward Grumbine (1994):

El manejo de ecosistemas integra el conocimiento científico de las relaciones ecológicas dentro de un complejo sistema socio-político y de valores, siendo éste orientado hacia el objetivo general de proteger la integridad del ecosistema nativo a largo plazo.

Una de las preguntas centrales en el manejo de ecosistemas es por qué normalmente las relaciones son competitivas en vez de cooperativas. La mayoría de autores que han escrito acerca del manejo de ecosistemas, están de acuerdo que la competitividad rige las relaciones entre los cuatro mayores grupos de actores: científicos, encargados del manejo, encargados de la toma de decisiones y los ciudadanos involucrados. A largo plazo, métodos específicos deben promoverse y desarrollarse que favorezcan la cooperación basada en intereses mutuos.

Las áreas protegidas son lugares donde existen conflictos. En ellas interactúan múltiples grupos con diferentes valores, experiencias de vida y culturas. Frecuentemente, además, estos grupos son parte de culturas indígenas tradicionales y de culturas modernas. El hecho de que las personas afectadas tengan valores y necesidades diferentes da lugar a los conflictos. Esto requiere que se de especial atención al manejo de conflictos de una manera que asegure de la mejor manera que las necesidades de los diversos actores sea satisfecha.

Para Morgan (1986), "En su intento de manejar el conflicto, el encargado del manejo, con visión pluralista, puede optar entre varios estilos, lo cual depende del grado en el cual los actores adopten una conducta asertiva (de beneficio propio) o una conducta.

Considerando que el conflicto representa la interacción productiva de ideas y valores en competencia, éste es un elemento útil y siempre presente en una sociedad dinámica, es el modo en el cual los problemas son identificados y resueltos, y el progreso es alcanzado. Sin embargo, como todos lo sabemos bien, muchos conflictos son contraproductivos y aún destructivos, conduciendo a malos resultados y a malas relaciones (Lewis 1992). para este autor, el entendimiento de varias importantes características de los conflictos en las áreas protegidas puede ayudar en la búsqueda de modos para manejar los conflictos constructivamente.

BIBLIOGRAFIA


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