BIOSF_4:"La Reserva de Biosfera Maya una alternativa en la vida de lascomunidades asentadas dentro de la misma"

From: HILDA RIVERA
E-mail:
:pfapeten@gua.net


La Reserva de la Biosfera Maya quedó establecida en 1990 por el Decreto Legislativo 5-90, con una extensión de un millon quinientas mil hectáreas (1.500,000 Ha.), que representa el 20% del territorio nacional guatemalteco. Se ubica al Norte del departamento del El Petén. La administración legal estaá a cargo del Consejo Nacional de Areas Protegidas -CONAP-.

La RBM está reconocida por las Naciones Unidas -UNESCO- como una Reserva de la Biosfera y como Sitio de Patrimonio Mundial -El Parque Nacional Tikal-.

Esta reconocida bajo el Convenio para la Conservación de la Biodiversidad de América Central, como una de las áreas más importantes para la conservación en toda la región. Bajo la Convención de RAMSAR, sus humedales están reconocidos entre los más importantes del mundo.

La Reserva contiene un área de bosque tropical entre las más grandes que aún quedan en Mesoamérica. La combinación de grandes extensiones de bosque con cientos de sitios arqueológicos ( algunos de ellos de 2,000 años A de C), hacen que la Reserva sea única en el mundo. Esto representa y ofrece un gran potencial para el desarrollo sostenible de Petén, siempre y cuando su manejo sea adecuado y las actividades económicas sean compatibles entre el ambiente y desarrollo.

La Reserva tiene una zonificación establecida: la Zona Núcleo ( zona restringida para investigación, conservación y protección, ecoturismo de bajo impacto); zona de Usos Múltiples ( zona de manejo, uso y extracción de recursos mediante planes aprobados: Concesiones) y la Zona de Amortiguamiento ( zona donde se promueven actividades de manejo y conservación de suelos con alternativas tecnólogicas adecuadas al área, pueden legalizar sus tierras).

En el proceso de colonización de Petén, lo que hoy es la Reserva de Biosfera Maya, era un área de la Nacion para el manejo y protección de los bosques, sin propiedad privada, en la que por muchos años hubo extracción de recursos maderables y no maderables. Muchos campamentos que sirvieron de base para la extracción de chicle con el tiempo conformaron pequeñas aldeas, las cuales se fueron asentando y actualmente son comunidades algunas con más de 140 familias, estas comunidades se encuentran dentro de la Zona de Usos Múltiples de la Reserva y por Ley no se les puede legalizar la tierra en la que han vivido por mucho tiempo. Una solución viable tanto en el orden socioeconómico como sostenible es el proceso de una Concesión Forestal Comunitaria ( Productos maderables y no maderables).

Es así como la Concesión Forestal Comunitaria se convierte en una alternativa de vida a los pobladores asentados en la Zona de Usos Múltiples, de la Reserva, que demandan acceso formal a los recursos naturales y sin la posibilidad de legalizar la tierra que por años habian trabajado. Esta alternativa ha sido concebida y validada en el campo.

El concepto es simple y consiste en ceder en concesión a largo plazo ( 30 a 40 años), a la comunidad organizada el uso sostenible de los recursos de un área definida, bajo un Plan de Manejo acordado que se monitorea adecuadamente. Dichos recursos incluyen los suelos (para uso agrícola familiar), las aguas y los bosques, incluyendo en estos últimos madera, otras plantas y fauna silvestre.

La comunidad obtiene ingresos de la extracción , procesamiento y comercialización de los productos del bosque y paga una tasa anual al Estado por el uso del área. En general, la agricultura se práctica en forma individual, mientras que la extracción de madera se trabaja en forma colectiva. La cacería y la extracción de recursos vegetales diferentes a la madera se practican individualmente, e idealmente, bajo un acuerdo colectivo de manejo.

En este momento se encuentran trabajando y obteniendo ingresos las comunidades de San Miguel la Palotada, Carmelita, Barrio Suchitan, La Pasadita. Se encuentran pendientes para completar los requisitos una organización que tiene 9 comunidades que esta conformando su Sociedad Civil, El Cruce Dos Aguadas, San Andrés y la comunidad de Uaxactún. Todo esto hace que un promedio de 1,009 familias (aproximadamente 6,600 personas), en un área de 338,420 hectáreas, es decir el 22.56 % de toda la Reserva.

Las Concesiones Forestales Comunitarias no solo son una alternativa en la vida de las comunidades, sino que contribuyen a la sostenibilidad de los recursos naturales y culturales de la Reserva, dado los compromisos que las comunidades adquieren al obtener la Concesión. Es así como:

1. Los Concesionarios custodian los límites de su concesión y velan por la sostenibilidad de las distintas prácticas productivas dentro de ellas, inclusive evitando la depredación arqueolólogica y natural (incluyendo la vida silvestre).

2. Se detienen las invasiones o migraciones hacia el área concesionada, la población sigue creciendo naturalmente, pero no llega gente nueva.

3. Se estabiliza la superficie agrícola y se elimina la conversión de bosques a parcelas agrícolas.

4. Se conocen y aprecian otras maderas que anteriormente eran denominadas secundarias, dando oportunidad al aprovechamiento bajo planes de manejo a la extracción y comercialización de las mismas.

5. Las comunidades se organizan para producir, procesar y comercializar, es decir aumentan su nivel de autonomía y van reduciendo su grado de dependencia de intermediarios y agentes externos.

6. Al conformarse como una organización legal, los grupos concesionarios adquieren capacidades legales de gestión ante las entidades externas, ya sean nacionales o internacionales.

7. Se generan empleos bien pagados donde las oportunidades de empleo han sido muy bajas y tambien obtienen ingresos en efectivo en temporadas donde no hay.

Se espera que se presenten algunos problemas en este proceso, dado que es una experiencia nueva e innovadora, sin embargo, una puerta se abrío y ha empezado a dar beneficios a las comunidades y a la conservación, presentando una alternativa de desarrollo socioeconómico sostenible.