CDPP_2: Contribucion:
Areas Protegidas, Corredores de Dispersion y Paramos
Edgard Yerena M.Sc.
Julio de 1997
Apartado 68409. Altamira. Caracas 1062. Venezuela.
E-Mail: eyerena@etheron.net
Fax: 58+2+2860468.
En Venezuela la Cordillera de Los Andes se parte en dos brazos principales: la Sierra de Perija y la Cordillera de
Merida. Los Andes venezolanos tienen una gran amplitud climatica y altitudinal (hasta 5.000 metros de altitud),
que generan cuando menos 10 zonas de vida diferentes, con un complejo mosaico de vegetacion, donde existe
un relativo continuo de bosques humedos y subhumedos a lo largo de las laderas externas de la cordillera. A lo
largo de la espina dorsal de la misma, existen islas de paramo naturales (no necesariamente fragmentadas por
efecto de la intervencion antropica) con relativa poca intervencion humana. Dentro de los valles interiores
existen bolsones semi-aridos de vegetacion xerofitica. Esta situacion ecologica provee a los Andes venezolanos
con una alta diversidad biologica en una superficie relativamente pequenia. Su relieve abrupto y la permanencia
de una masa boscosa de importancia, con poca fragmentacion relativa, hace de ella una region excelente para la
aplicacion del concepto de corredores de dispersion (tambien llamados ecologicos o de habitats) para el
establecimiento de un sistema interconectado de areas silvestres protegidas.
Esta exposicion versa sobre mi experiencia en la planificacion de unsistema de areas silvestres protegidas en la
porcion central de la Cordillera de Merida. Este ramal, incluyendo el Macizo de Tama fronterizo con Colombia,
tiene un eje de 450 km y una superficie de 32.500 km2, abarcando 8 estados federados (similares a provincias o
departamentos). El proceso de alteracion del paisaje natural por parte del hombre, se inicio desde al menos 1.700
anios atrás en los Andes venezolanos. Las caracteristicas agroecologicas de sus ecosistemas y las tecnologias
disponibles por el hombre favorecieron la ocupacion de los valles intermontanos y sus terrazas sedimentarias,
especialmente en los cinturones climaticos moderadamente humedos ysemi-aridos. Este patron fue continuado
por los colonos europeos y expandido a lo largo de las rutas de trafico comercial dentro de la cordillera. Asi se
genero un mosaico de paisajes donde quedaron fragmentos de areas silvestres relativamente continuos y otros
no totalmente fragmentados, especialmente en las laderas exteriores de la cordillera. Estas areas silvestres son
mayormente bosques nublados (en las vertientes y crestas) y paramos (a lo largo de la cresta de la cordillera).
Esta situacion favorece una estrategia de areas protegidas bajo el concepto de corredores de dispersion.
La base del disenio del sistema de areas protegidas bajo este concepto se realizo cartografiando y cuantificando
las areas silvestres o poco intervenidas remanentes dentro de la cordillera (Yerena 1992, 1994). Tambien se
incorporo un criterio biologico para complementar el criterio de las areas silvestres disponibles, que consiste en
el de las necesidades ecologicas y espaciales de una "especie paraguas" (umbrella species) que permita inferir la
salud y funcionalidad del sistema de areas protegidas propuesto.
La especie escogida fue el Oso Andino ( Tremarctos ornatus ), unica especie de verdaderos osos existente en
America del Sur, y que tiene una distribucionandina casi estrictamente inter-tropical. Este carnivoro (desde el
punto de vista sistematico) es una especie de habitos alimenticios omnivoros, con densidades poblacionales
probables relativamente bajas y con areas de vivienda (home range) probablemente grandes. Las caracteristicas
ecologicas de esta "especie paragua" y su carisma como "bandera de la conservacion",hacen del Oso Andino
un excelente candidato para ser utilizado como criterio para el disenio de cualquier sistema interconectado de
areas protegidas en los Andes. (Yerena 1992, 1994. Yerena and Torres 1994)
Las areas protegidas existentes en Venezuela antes del anio 1985 no fueron creadas teniendo en mente un
sistema regional de conservacion. Surgieron como solucion a necesidades parciales y aisladas, como la
proteccion de determinados paisajes especiales, cuencas para proyectos hidroelectricos y suministro urbano, o
conservacion de centros de endemismo biologico. Para 1985 en nuestra area de estudio (centro de la Cordillera
de Merida) solo existia el parque nacional Sierra Nevada. La categoria de manejo de "parque nacional" ha sido la
mas exitosa en Venezuela para los fines de la conservacion del paisaje y la diversidad biologica, razon por la cual
es casi la unica utilizada en este caso (Yerena 1992).
La idea de establecer un sistema interconectado surgio en 1985. El punto de partida fue el cartografiado de las
areas silvestres remanentes en la porcion central de la Cordillera, teniendo como centro el parque nacional Sierra
Nevada. Para ello se interpretaron imagenes de satelite Lansat TM, especialmente calibradas para este fín, y con
un extensivo chequeo de campo. Sobre estos mapas se cartografiaron las localidades de presencia/ausencia de
Oso Andino y se profundizo en su historia natural, lo cual se determino mediante trabajo de campo (Yerena
1992). Esto nos permitio determinar la existencia de una correlacion entre la presencia de osos y los diferentes
tamanios de los bloques silvestres de la cordillera, asi como establecer las posiblidades de intercomunicacion
entre osos ubicados en diferentes bloques silvestres. Los resultados de este analisis mostraron que todos los
bloques silvestres mayores de 7000-10000 hectareas y que no estuviesen severamente aisladas, contenian osos
al menos una vez al anio (Yerena 1992). Por otra parte se encontro que todos aquellos paramos donde se
reportan anualmente osos, todos estan bordeados por bosques. En este sentido considero que los paramos por
si solos no son habitat de osos. Sin embargo si son habitat importante, particularmente en cierta estacion el
anio, cuando el paramo forma parte del mosaico de bosques y no ha perdido la conexion con ellos.
Estas areas silvestres con osos fueron enmarcadas dentro de una poligonal (trazado siguiendo rasgos
topograficos visibles), definiendo asi las areas relevantes para el entonces futuro sistema interconectado de
areas protegidas. El poligono completo fue dividido en las siguientes categorias: "area nucleo", "areas satelites"
y "areas de corredores"; dependiendo del tamaño, ancho y distancia del "area nucleo" (Yerena 1992). Asi el
sistema se configuro con un area nuclear, conformada por el parque nacional Sierra Nevada y un nuevo parque
nacional denominado Sierra de La Culata. Las "areas satelites" son las porciones silvestres mas alejadas, dentro
del continuo detectado, conformado por las unidades Guaramacal y Paramos del Batallon-La Negra,que fueron
designadas como parques nacionales. Los corredores son dos porciones: Ramal de Calderas y Caparo. De estas,
Caparo fue tambien designada como parque nacional (uniendo el area nucleo con Paramos del Batallon y La
Negra) y Ramal de Calderas fue declarada como Monumento Natural (llamado Guirigay), con lo cual se protegio
cerca del 50% del corredor entre el area nucleo y Guaramacal. En sintesis se concreto un sistema regional
conformado por 5 parques nacionales y un monumento natural, todos conectados entre si, con excepcion de un
pequenio tramo de unos 15 km dentro de Ramal de Calderas.
Desde el punto de vista fisiografico, la cresta de la cordillera es el elemento que le da integracion al sistema de
areas protegidas. Todas las 6 areas protegidas se encuentran sobre el eje principal de la cordillera, siendo dicha
cresta de la cordillera donde precisamente se ubican las grandes islas de paramo de este tramo. Especificamente
encontramos dentro del sistema interconectado 5 islas de paramo, siendo la mayor de ellas parte integral del area
nucleo del sistema (parques nacionales Sierra Nevada y Sierra de La Culata). Solo una isla-paramo quedo fuera
del sistema desde el punto de vista real, ya que no se logro su inclusion dentro de algun area protegida, aunque
sigue vigente su inclusion como un brazo subsidiario del corredor de la unidad Caparo.
Si bien es cierto que los paramos no generan un continuo a lo largo del sistema, ello es asi por razones
naturales. Los propios desniveles del eje de la cordillera condicionan la existencia de los paramos a aquellas
porciones generalmente ubicadas por encima de los 2600-2700 metros de altitud. Por supuesto este limite es
variable dependiendo del grado de la intervencion humana historica en esas zonas. En algunos casos la
vegetacion de paramo puede descender hasta niveles de 2400 metros, por influencia del fuego y otros factores
climaticos y edaficos. En otros casos el bosque continuo puede ascender hasta bastante mas de 3.000 metros de
altitud, en cuencas con ninguna intervencion humana y en condiciones de gran pluviosidad. En todo caso es
obvio que los paramos son manifestaciones ecologicas de insularidad natural. Desde el punto de vista
estrictamente del interes conservacionista de las comunidades de paramo se podría argumentar que la estrategia
de corredores no es una alternativa interesante, ya que los corredores buscan favorecer a las comunidades,
especies o ecosistemas que dependan esencialmente de la comunicacion o de la dispersion genetica, asi como
de los flujos de energia entre sectores relativamente aislados. En este caso los paramos tienen su propia
dinamica insular que no necesariamente se favorecerían por la interconexión.
Sin embargo, el problema de la diversidad andina no es un problema de paramos solamente; lo es esencialmente
de bosques nublados y de su conservacion. Sin entrar en consideraciones acerca de la interdependencia que
pueda existir entre comunidades de paramo y bosque nublado, es obvio que la conservacion de la biodiversidad
debe enmarcarse dentro de una concepcion holistica, que en lo posible trate de conservar ecosistemas
interactuantes y dentro de un marco dinamico funcional. Una estrategia de conservacion de la biodiversidad
andina debe tratar de englobar en un solo esquema la conservacion de paramos y bosques nublados. Los
argumentos no son solamente de orden biologico. Tal vez el mas poderoso argumento es el de la conservacion
de las cuencas hidrograficas. Es facil para el comun de la gente, incluso para el sector politico, entender la
correlacion que existe entre produccion de agua y proteccion de la vegetacion en las cabeceras de los rios. En
estas regiones andinas generalmente las cabeceras son turberas, pantanos o lagunas de paramo, es decir
elementos naturales del paisaje paramero. En aquellas porciones de la cordillera donde las elevaciones no
superan el limite de arboles (timberline), entonces las cabeceras de rios las constituirán bosques o matorrales.
En cualquier caso el concepto unificador es la proteccion de las fuentes de agua. Bajo este criterio, un tanto
utilitario, se puede favorecer una vision de la conservacion que sea coincidente con la vision de los corredores
y de la interconexion.
Bajo este esquema los paramos y los bosques nublados son las manifestaciones ecologicas tangibles del
objetivo de conservacion de cuencas hidrograficas. Sistemas intreconectados como el que se ha implementado
en Venezuela, podrian plantearse y llevarse a cabo en otros paises andinos, similares al nuestro en lo
sociologico y biogeografico. Por supuesto que las realidades particulares de cada pais son diferentes, con lo
cual no planteamos que una extrapolacion simplista de la experiencia nuestra pueda aplicarse en otros paises.
Sin embargo soy optimista en que partiendo de una estrategia similar, se puedan plantear soluciones que se
adapten a la realidad de cada pais. En la medida en que existan areas silvestres en las distintas porciones de la
Cordillera de los Andes, las necesidades humanas y de la vida silvestre pueden compatibilizarse estableciendo
corredores o sistemas de areas protegidas interconectadas. Mas que un problema tecnico es uno de voluntad
politica para ser acometido.
Referencias para el tema:
* Monasterio, M. 1980. Las formaciones vegetales de los paramos de Venezuela. Pages 93 - 158 in M.
Monasterio, ed. estudios ecologicos en los paramos andinos. Ediciones de la Universidad de Los Andes,
Merida.
* Yerena, E. 1994. Corredores ecologicos en los Andes de Venezuela. Tomo 4, Serie Parques Nacionales y
Conservacion Ambiental (Stephan y Thora Amend, editores). Editorial Torino. Caracas. 87 pp.+ mapa.
*Yerena,E. 1992. Diseño de un sistema de areas silvestres protegidas para la Cordillera de Los Andes en
Venezuela. Trabajo Especial de Grado. Magister en Ciencias Biologicas. Universidad Simon Bolivar. 137 pp +
mapa.
*Yerena,E. y Torres,D. 1.994. Spectacled Bear (Tremarctos ornatus) Conservation and Dispersal Corridors in
Venezuela. Int.Conf. Bear Res.and Manage.9 (1): 169-172.
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Edgard Yerena M.Sc.
Julio de 1997
Apartado 68409. Altamira. Caracas 1062. Venezuela.
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