CONDESAN 21: Perspectivas de CONDESAN al Siglo XXI

 

Los desafíos al manejo de recursos naturales en una perspectiva de desarrollo sostenible:

Reflexiones y Preguntas Desde la Experiencia del Proyecto MANRECUR II
en la Cuenca del Río El Angel, Carchi, Ecuador
Susan V. Poats y Mauricio Proaño
Con contribuciones de Osvaldo Paladines y Blanca Arce
Julio 2000

 

RESUMEN

Para elaborar el documento, decidimos analizar el tema en un mini-foro, del equipo MANRECUR II. Sin ser "LA PONENCIA" definitiva, representa una reflexión de un equipo que ha estado analizando y, a veces, peleando internamente sobre el tema durante los últimos seis años.

Nuestro foro tomó dos caminos. El primero nos llevó hacia una visualización sobre como haríamos si pudiésemos iniciar de nuevo nuestro trabajo en la cuenca, o en otro sitio, aquí se analiza varios puntos como el de reconocer los principios orientadores del trabajo, la definición de una zona de análisis – acción, que no se base solamente en criterios geográficos, sino en la búsqueda de una lógica socioecológica o socioambiental, la importancia de definir una estrategia de género desde un inicio, tener claro desde el inicio como se va a incluir el enfoque de género, tener el compromiso a largo plazo de una masa critica de interesados, el poder organizar información sobre la zona en forma operacional que permita el análisis relacional y comparativo a varios niveles o estratos, el poder crear un espacio o foro local de intercambio abierto, el hacer investigación acción en conjunto, participativamente y promover la realización del Análisis Ecoregional, este análisis desde varios niveles jerárquicos donde se busque una metodología que ayude ha entender de una forma integral y en diferentes niveles las fuerzas que impiden el desarrollo.

El segundo camino fue una reflexión crítica sobre nuestro trabajo y sus resultados hasta la fecha. Nos preguntábamos: ¿estamos realmente promoviendo un "desarrollo sostenible" en nuestra zona de trabajo?. Para esta reflexión nos planteamos varias preguntas. ¿Cómo se puede financiar a largo plazo este tipo de trabajo? ¿Cómo se puede saber cuando se ha terminado....existe un fin del camino?, Cómo podemos identificar, involucrar y influir en las fuerzas de poder que regulan e influencian las posibilidades de desarrollo sostenible? Y qué implicaciones tendrán la participación de los poderosos?. En la ponencia describimos las experiencias aprendidas y las preguntas que nos vuelven a surgir de toda la problemática planteada.

Otra pregunta que discutimos es: Estamos realmente haciendo desarrollo sostenible?, dentro del grupo existen varias posiciones de los miembros del Equipo que van desde las que indican que no existe la posibilidad localmente para promover un verdadero desarrollo y que las únicas posibilidades están fuera de la cuenca. Otra posición que el camino para el Desarrollo Sostenido parte del nivel local, que los grupos necesitan un fortalecimiento en su organización y una mayor autoestima, que son ellos los que dirigirán su propio desarrollo. Una última, que señalan que es necesario tener una visión más integral. Y que el desarrollo debe ser visto desde varios niveles a la vez y que la estrategia es crear espacios de concertación que apoyen a grupos locales a tener mayor incidencia en el nivel nacional y dar apertura a grupos de mayor poder para conocer las problemáticas locales y apoyen a iniciativas de desarrollo y manejo de recursos naturales.

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COMO HICIMOS NUESTRA REFLEXIÓN

A fines de junio, Martín Mujica, Universidad de Moncton, Canadá, y moderador temático del foro electrónico sobre "Las Perspectivas de CONDESAN al Comenzar el Siglo XXI", nos invitó a preparar una ponencia breve sobre el tema 3 del foro: "Los desafíos al manejo de los recursos naturales en una perspectiva de desarrollo sostenible, hoy." Debido a la falta de tiempo para preparar tal documento, decidimos analizar el tema en un mini-foro, entre nosotros los que formamos parte del equipo MANRECUR II, y comunicar a los participantes del foro un resumen de nuestro avance. Tal vez no es LA PONENCIA definitiva sobre el tema que estaban esperando recibir, pero representa una reflexión de un equipo que ha estado analizando y, a veces, peleando internamente sobre el tema durante los últimos seis años.

Nuestro foro tomó dos caminos. El primero nos llevó hacia una visualización sobre como haríamos si pudiésemos iniciar de nuevo nuestro trabajo en la cuenca, o en otro sitio. En efecto, este proceso nos lleva a unas lecciones aprendidas sobre nuestra experiencia. El segundo camino fue una reflexión crítica sobre nuestro trabajo y sus resultados hasta la fecha. Nos preguntábamos: ¿estamos realmente promoviendo un "desarrollo sostenible" en nuestra zona de trabajo? Como producto, compartimos con Uds. nuestras respuestas y dudas que surgieron de la pregunta. No tenemos un consenso de equipo sobre la respuesta y presentamos las diferentes posiciones y opiniones. Esperamos que nuestras reflexiones sumadas de los dos caminos sirvan para provocar un diálogo fructífero en este foro que busca los caminos acertados para el futuro de CONDESAN.

CAMINO PRIMERO: SI PUDIESEMOS INICIAR DE NUEVO.

1. Reconocer los principios orientadores. El principio fundamental que sostiene nuestros trabajos de investigación y acción es que el manejo de recursos naturales depende de la facilitación y promoción de la participación local, guiado por el enfoque de equidad de género, generación y etnicidad, con énfasis en la búsqueda de alternativas productivas que promuevan la sustentabilidad con rentabilidad y equidad. Si pudiésemos iniciar de nuevo, mantendríamos este principio.

2.Definir dónde trabajar. Si hubiera la oportunidad o la necesidad de iniciar mañana un esfuerzo nuevo para promover el buen manejo de los recursos naturales, bajo nuestro principio guiador, el primer paso será la definición de la zona de análisis – acción. Esta no es una definición basada solamente en criterios geográficos, sino es la búsqueda de una lógica socioecológica o socioambiental donde se pueda relacionar y trabajar con la población y sus recursos. Pensamos que es importante subrayar que esta definición no parte de un interesado (la gente) o el otro (los recursos) sino que implica un proceso de definición conjunta, donde la geografía natural de una unidad de recursos es redefinida de acuerdo a los usos, conocimientos, conflictos, amenazas, transformaciones, derechos y prioridades que imponen los usuarios e interesados ("stakeholders"). Esta tarea, de cierta forma, es facilitada cuando ya existe algún imperativo para proteger un espacio concreto (un parque, un páramo, una reserva, un bosque, etc.) Pero la tarea es más difícil cuando no hay definición anterior sobre qué gente y qué recursos naturales.

En nuestro caso con la cuenca del Río El Angel en Carchi, no empezamos trabajando con la cuenca, sino con la zona alta de producción de leche y papa. La evolución del trabajo nos llevó a mirar primero, hacia arriba, a los páramos donde la gente estaba expandiendo la frontera agrícola, y confrontando dificultades con los limites puestos por el gobierno nacional en declarar buena parte del páramo como reserva ecológica, así prohibiendo el usufructo humano. Después, vino la necesidad de contextualizar nuestro trabajo en una cuenca, tal vez respondiendo a la onda popular en este entonces, de buscar en la cuenca, el contexto ideal del desarrollo sostenible. Lo que encontramos al inicio fue que la definición geográfica de una cuenca fue demasiado estrecha. Nuestra cuenca es como un embudo, ancho en la parte alta pero muy encañonada en la parte media y prácticamente sin territorio en la zona baja. Por un tiempo, esta definición geográfica limitó el trabajo de campo a la zona alta. Sin embargo, la investigación sobre la definición de la cuenca y el reconocimiento de la complejidad de las relaciones en cuanto al uso y manejo de sus recursos naturales nos llevó a decidir enfocar en un recurso prioritario, el agua. Así fue que empezamos a redefinir nuestro ámbito de trabajo en el área geográfica comprendido por los usuarios de las aguas del páramo de El Angel que caen hacia el sur. Esta nueva definición reconoce que la mayor parte de las aguas generadas en la cuenca alta del río el Angel son usadas fuera de la cuenca, a través de una red complicada de más de 40 canales y acequias que llevan a diferentes usos, el humano, animal, de riego y de usos industriales. Nuestra zona de trabajo de campo, de reflexión analítica y de acción política, actualmente comprende una extensión de 120,000 ha, con una población aproximada de 22,000 habitantes, todos conectados en un sistema de uso y manejo de agua. Hemos puesto limites a un sistema que si reconocemos que tiene relaciones jerárquicas hacia más arriba, y lateralmente hacia otros sistemas paralelos. Sin embargo, está comprobando su utilidad en cuanto a cuestiones de análisis y en provocar la participación local en su entendimiento y manejo.

Quisiéramos agregar que una definición de ámbito de trabajo como hemos descrito probablemente va a cruzar limites políticos, pero pensamos que esto es un reto y tal vez a lo largo, una ventaja, porque obliga ha dejar de pensar solamente en una zona política muy reducida para planificar el manejo de recursos naturales. También, como se verá abajo, es un reto alimentador tratar de provocar espacios de manejo entre gobiernos locales.

3. Definir una estrategia de género desde el inicio. Pensamos que es de suma importancia tener claro desde el inicio como se va a incluir el enfoque de género. Esto ya no es cuestión de porqué, sino de cómo. La estrategia tiene que ser visualizada y puesta en marcha, como eje analítico, incorporada en las metodologías participativas, y definida explícitamente en el monitoreo y evaluación a diferentes niveles. Debe ser uno de los principios en la selección de profesionales para los equipos de trabajo y en la definición de grupos locales colaboradores. Reconocemos que en nuestro ámbito de trabajo, el género no es la variable crucial para definir la zona de trabajo, pero tiene que estar de forma latente para poder analizar e implementarlo.

4. Tener el compromiso a largo plazo de una masa critica de interesados (a niveles profesionales y personales) para la zona de trabajo. Pensamos que esto es crítico para lanzarse a trabajar en una nueva área porque el manejo de recursos naturales no es una cuestión de un proyecto, sino implica el compromisos para buscar fondos, y trabajar a través de múltiples proyectos y actores. Para lograr esto, hay que tener reglas de juego, implícitas o explícitas de juego, entendidas entre todos, para establecer relaciones entre colegas y no crear una situación con predisposición de conflictos. En nuestro caso con la comunicación horizontal, avisos continuos, y la facilitación democrática y sin jerarquía del grupo "meollo" de personas que promueven el trabajo en la cuenca, ha facilitado la creación de esta masa crítica. El mantener una igualdad de voz y voto de todos a pesar de los diferentes pesos institucionales ha ayudado a este proceso. También, la existencia de un grupo trabajando en la cuenca con un compromiso a largo plazo ha sido importante para estimular a otros a venir a trabajar.

5. Organizar información sobre la zona en forma operacional que permita el análisis relacional y comparativo a varios niveles o estratos. Un gran desafío que tenemos en la búsqueda del manejo de recursos naturales es de asegurar que estamos tomando en cuenta los resultados e informaciones existentes de la zona y que estamos generando nueva información que sea útil y aplicable. Se han gastado muchos fondos en generar datos y estudios que no se usan o que se repiten en otros proyectos. Muchos se quejan de que no hay información, pero a veces, si lo hay, es solo que no están disponible o asequible en una forma operativa. Es necesario desarrollar nuevas formas de compartir datos e información sin conflictos de derechos. Una persona en el consocio fue explícita en retar a todos a que la información que no se usa no tiene valor y que la información generado como datos primarios no debe de tener restricciones de uso, sobre todo a escala local, después de un año de su recolección. Esto nos reta a no dejar archivado la cantidad de información de encuestas en bases de datos que nadie puede tener acceso y sobre los cuales, los investigadores muchas veces se quejan de no tener tiempo para terminar de analizar y publicar. También nos desafía a buscar instrumentos novedosos que permiten relacionar datos de muchas fuentes, que en el pasado no necesariamente fueron relacionadas analíticamente. Pensamos que las soluciones no están en implementar sistemas grandes y de alto costo como el GIS, sino en buscar formas de relacionar los grupos de información de manera visual para que otras personas puedan interpretar fácilmente, sobretodo los lideres locales y regionales que pueden ganar un entendimiento más claro de las relaciones complejas de la gente y los recursos naturales. Pensamos, que una herramienta que pueda ser poderosa en apoyar a este proceso es el uso de TOOLBOOK, que promociona nuestro colega Hans Schreir, Universidad de British Colombia. En nuestro caso que estamos desarrollando esta herramienta con resultados de la cuenca, se tendrá una evaluación en una primera versión del CD, en septiembre del presente año.

6. Crear un espacio o foro local de intercambio abierto. Es necesario abrir un espacio local para promover el intercambio de ideas e experiencias en el ámbito de la zona de trabajo. Pensamos que la mesa de concertación es el mejor modelo para lograr este desafío. Este tipo de espacio debería acoger a personas involucrados en las acciones dentro de la zona de trabajo que tengan que ver con el manejo de recursos naturales y el desarrollo sostenible. Pensamos que lo ideal es que se conforme como un foro permanente y regular, que se reúna en un espacio fijo y de acceso abierto. Es importante tener una facilitación formal, continua, pero que habrán espacios para compartir la conducción de las reuniones. Debe tener un mínimo de fondos para compensar la facilitación, la comunicación regular por escrito de lo que pasa en los foros, y algo para brindar un "cafecito". Aunque puede haber representaciones formales por instituciones, nuestra experiencia es que una política de apertura hacia cualquier individuo interesado, es una manera de promover la participación local, en pensar críticamente sobre sus recursos y su manejo. Tales espacios de comunicación, intercambio y formación de opiniones no se hace de un día para el otro. Requieren de un compromiso a largo tiempo para lograr una permanencia de participación. Sin embargo, es una de las piedras bases para promover el querer hacer dentro de la zona de trabajo. Un colega de los EEUU habla que es necesario para el manejo de recursos naturales "unleash the power of place", literalmente "soltar el poder del sitio". Pensamos que este "unleashing" ocurre cuando se abre un espacio para un amoyor aprendizaje de la comunidad y como tejer una relación y compromiso entre la comunidad particular y su conjunto de sociedad que comparten un conjunto de recursos naturales. Pensamos que las agendas de las reuniones deben tener una relación práctica con lo que pasa localmente pero también mantener una comunicación entre las investigaciones y sus posibles aplicaciones. Pensamos que las personas que participan tienen que sentir que reciben algún beneficio al cambio de su participación. Esto no es monetario, sino es sentir que valió la pena participar. Si este objetivo queda siempre en el horizonte de los/las organizadores, van a buscar temas apropiados para el interés del grupo. Pensamos de manera particular, que cuando los espacios de trabajo y manejo cruzan sitio o instancias de conflictos socioambientales, estos tipos de foros pueden ser apropiados para crear nuevos mecanismos alternativos de manejo colaborativo.

En nuestro caso, el Consorcio Carchi es nuestro foro de participación local y de personas de afuera con intereses en la Cuenca. Se inicio hace casi 6 años como un espacio no formal y no regular de intercambio entre investigadores que trabajaban en la zona. El motivo inicial fue conocer los avances y resultados y evitar traslapes o duplicaciones de esfuerzos. Luego evolucionó hacia un foro de colaboración interinstitucional para investigación donde financiábamos actividades de investigación en colaboración. Desde el inicio, se ha mantenido una política implícita de apertura a cualquier institución que desee participar, y una operación de igualdad de voz y voto a pesar de grandes diferencias entre las instituciones participantes en cuanto a sus poderes, pesos y presupuestos.

A partir de 1998, el Consorcio se regularizó, organizando una reunión permanente el primer viernes de cada mes. Solo se suspenden en caso de fuerza mayor como han sido los paros nacionales. Con la continuidad de las reuniones del consorcio, aumento la participación de ONGs con fines de desarrollo, y dejó de ser dominado por los intereses particularmente de investigación. Esto, a su vez, trajo los primeros representantes campesinos que participan hasta la fecha debido a sus relaciones con las ONGs.

Al inicio de 1999, el Consorcio tuvo el apoyo de una facilitadora permanente, financiada por el Proyecto MANRECUR II, y empezó se formalizó la planificación y el monitoreo del consorcio. Desde este momento, el balance de participación entre institucionales de afuera y los moradores en la cuenca se ha nivelado. Actualmente, hay una participación promedio de 50 personas en las reuniones y la mayoría son locales. Reciente, la participación de los gobiernos locales es más consiente y existe compromiso más formal de los nuevos político electos a trabajar con el Consorcio. En octubre de 1999, el Consorcio formalizó un Consejo de Vigilancia compuesto de representantes de los pueblos de la Cuenca para capacitarse en el reto de manejar los conflictos socioambientales, sobretodo, de agua.

Aunque toda esta trayectoria es bastante alentadora para nosotros, también nos preocupa su futuro. No sabemos si continuará por sí sola ó con MANRECUR II. No sabemos si podrá generar sus propios fondos para mantenerse. No sabemos si se va a poder mantener un espacio abierto donde los campesinos y grupos organizados podrán interactuar libremente con los políticos locales sin ser desviada su participación hacia otros fines. No sabemos como incentivar a los verdaderos poderosos de la Cuenca, que tienen en su poder la gran parte de los recursos naturales, a sentarse y dialogar con los demás de la sociedad local, y negociar un futuro donde ellos van a tener que ceder, invertir y participar de una manera sumamente diferente.

7. Hacer investigación acción en conjunto, participativamente. Pensamos que la investigación participativa, siguiendo el modelo y metodología de IPRA y CIALs, desarrollado por CIAT, es clave para promover el desarrollo equitativo y sostenido con manejo consciente de los recursos naturales. Hemos visto que el proceso de formación de CIALs no solo avanza con propuestas técnicas racionales, sino que pueden ser la bases para formar una participación ciudadana más amplia, y que abre puertas para considerar problemas del ambiente. Hemos visto que el trabajo de apoyo a CIALs ha resultado en incrementar el interés y participación campesina en el Consorcio, donde el enfoque está puesto a una escala mucho mayor a la que normalmente participa la gente local. Hemos visto también que hay distintos intensidades en la investigación participativa dependiendo de las necesidades. También hemos visto que los problemas identificados al inicio no siempre son los más importantes, sino que el proceso de interacción, a través del tiempo, ayuda a profundizar e identificar los verdaderos problemas, por los cuales, tenemos poca experiencia y menos alternativas en nuestros maletines. Nos atreveríamos a decir que nuestra experiencia nos indica que en nuestra cuenca, los problemas verdaderos no son técnicas de producción agrícola, sino que están enraizados en problemas de la aplicación de leyes y políticas a nivel local y nacional, en los conflictos sociales derivados a intereses de poder y la baja calidad de organización local.

8. Provocar la participación de los gobiernos locales. Una de las experiencias importantes aprendidas es la creación de relaciones de colaboración con los Gobiernos locales. En el inicio de la formación del CONSORCIO CARCHI, no se tomó con mucha importancia la presencia de tres gobiernos locales dentro de la Cuenca. Pero en el transcurso del trabajo, cuando se requería de acciones más complejas, como diseñar actividades de manejo de la cuenca los problemas comenzaron ha presentarse debido a que en esta Cuenca sé contaba con tres Alcaldes de diferentes ideologías políticas y de un desconocimiento de temas de descentralización. Esto hizo muy difícil poder coordinar acciones en beneficio de los habitantes de la zona.

Lo que aprendimos sobre el tema de Gobiernos Locales, es que debemos tener una persona especializada a tiempo completo que facilite la colaboración entre Consorcio Carchi y Gobiernos Locales. No solamente después de las elecciones sino antes, con los candidatos a las alcaldías tratando que pongan aspectos de desarrollo, medio ambiente y colaboración intermunicipal en sus planes de trabajo. Es esto lo que el proyecto actualmente a realizado y esta logrado inicialmente el compromiso de los Alcaldes electos a participar y apoyar al CONSORCIO. De igual manera, esta nueva forma de participación de los gobiernos locales abre posibilidades de concertar trabajos y decisiones a mayores escalas en cuanto a los recursos naturales.

9. Promover el Análisis Ecoregional. Después de varios años de experiencias en la Cuenca del Río El Angel, pasando por acciones de investigación y desarrollo, obteniendo información para mejorar el entendimiento de la problemática de la zona, los miembros del equipo MANRECUR II, propusieron crear una metodología de Análisis Ecoregional, la cual creemos puede ayudar a responder la siguiente pregunta:

¿Porqué la Cuenca del Río El Angel no puede iniciar un verdadero proceso de desarrollo y mejorar el bienestar de su gente?

Consideramos que la zona no presenta daños severos aún en sus recursos naturales, tiene una oferta de agua que por el momento mejor que otras zonas del país, presenta una vía principal de buena calidad y sobre todo esta cerca de mercados nacionales e internacional. Sin embargo, la Cuenca no presenta señales claras de desarrollo. La pregunta necesitaba de un análisis desde varios niveles jerárquicos donde se busque una metodología que ayude ha entender de una forma integral y en diferentes niveles las fuerzas que impiden el desarrollo y buscar alternativas validas y éticas que logren sensibilizar a todos los involucrados en busca de caminos para el desarrollo sostenible.

Para poder trabajar bien sobre este tema, dentro de un contexto muy complejo y variado, decidimos enfocar el análisis ecoregional sobre un solo recurso "Agua". Justificamos este enfoque tomando en cuenta que el agua es el recurso unificador , desde el sentido más amplio y su enlace con los niveles local, regional, nacional e internacional. Como ejemplo, estamos analizando de manera participativa con los involucrados, las relaciones de los sistemas de producción agrícola y el uso de agua en la equidad y la eficiencia del recurso, a nivel de la parcela, la finca y la cuenca y su relación con las políticas locales y de Estado. Esperamos obtener algunos logros próximamente y poder compartir con otros investigadores nuestra metodología.

CAMINO SEGUNDO: REFLEXION CRITICA SOBRE NUESTRO TRABAJO.

Para esta reflexión nos planteamos varias preguntas que trataremos de clarificar con las experiencias adquiridas en el trabajo con las comunidades:

  1. ¿Cómo se puede financiar a largo plazo este tipo de trabajo? ¿Cómo se puede saber cuando se ha terminado....existe un fin del camino?

  2. Los procesos de desarrollo son siempre considerados como de largo plazo, pero no sabemos cuanto es un largo plazo, es 5,10.....25 o mas años. Tal vez los limites serian mejor determinados con indicadores cuantitativos o cualitativos (mayor equidad en los ingresos, mayor acceso a servicios básicos, mayor acceso a la educación, mayor participación ciudadana en los Gobiernos Locales, descentralización efectiva, igualdad para la justicia, etc.). El problema se saber cuanto tiempo se necesita para llegar a esto, si sabemos que cada grupo que trabajamos viene de procesos históricos diferentes y niveles de organización diferentes, por lo que los tiempos requeridos para su desarrollo deben ser diferentes. Por esto, los que trabajamos en investigaciones relacionadas desarrollo sostenible y recursos naturales tienen estas interrogantes que deben ser motivo de mayor discusión por parte de los miembros del CONDESAN y poder así definir una estrategia. Debido a que la duración de los proyectos es corta y parte del tiempo es dedicado a buscar financiamiento para su continuación.

  3. Cómo podemos identificar, involucrar y influir en las fuerzas de poder que regulan e influencian las posibilidades de desarrollo sostenible? Y qué implicaciones tendrán la participación de los poderosos?

  4. En el aprendizaje continuo que recibimos al estar trabajando en investigación y apoyando acciones de desarrollo en la Cuenca del Río El Ángel, repetidamente nos damos cuenta de la complejidad de la problemática que rodea a las localidades, cuenca, región o nación. Muchas acciones que se generan en nivel local no siempre repercuten a nivel regional y nacional e internacional, en cambio, las acciones externas tienen un mayor impacto a nivel local, como sucede actualmente en el Ecuador. La crisis provocada por grupos de poder político y económico cercanos al Gobierno pone en riesgo a toda una población pobre urbana como rural, el Gobierno para resistir esta crisis toma la decisión de apoyar a estos grandes grupos económicos en contra de los grupos más vulnerables de la sociedad ecuatoriana.

    Estas decisiones del Estado, hacen que muchos de los que trabajamos en la búsqueda de un camino de desarrollo sostenible nos quedamos con las manos atadas, debido a que muchas cosas que se estén ejecutando con la participación ciudadana queden truncas por no tener los medios económicos ni el poder para amortiguar los impactos que se generan en los niveles más altos de la estructura del país y llegan ha afectar a los niveles locales.

    Además, el Estado desde algún tiempo a entrado en un proceso de modernización, cambiando su rol y reduciendo su tamaño, hasta el momento con poco éxito, esto ha provocado que muchas instituciones regionales y nacionales no tengan definido su rol y acción en el sector rural. Esto complica más aún el escenario en que se desenvuelve el proceso de construcción de un desarrollo sostenible. Si relacionamos esto con lo que sucede actualmente en nuestra zona de estudio, podemos encontrar efectos e impactos de las instituciones públicas nacionales que han afectado negativamente a la situación de la población de la cuenca.

    Como ejemplo tenemos la problemática del agua, debido a que este recurso lo consideramos como el punto de unión de varios campos: social, recursos naturales, geográfico, cultural, político, institucional y de ejercicio de poder. En el Ecuador como en otros países del mundo el agua es de propiedad del Estado, los usuarios solamente tienen derecho a su uso, previo una concesión legalizada. Las concesiones adjudicadas en la cuenca demuestran la inequidad de su distribución, grandes concesiones a pocas personas y mínima a la gran mayoría, Gobiernos locales a robar este líquido para cubrir en parte el déficit de la población y lo que es más grave se sigue concesionado sin tener conocimiento real de la cantidad y calidad actual de las fuentes agua.

    Esta situación nos hace reflexionar y preguntar: Que rol cumple la población local frente a este problema?, Cómo se hizo esto, sin consulta de los demás involucrados?, Que poder de decisión tienen los gobiernos locales para incidir en este problema?, Cuales instituciones y con que fines se hicieron esta distribución?, Que incidencia hay de los grupos locales frente a las autoridades que administran el agua?, Existen fuerzas en varios niveles regionales y nacionales que influyen sobre las decisiones de autoridades del gobierno?, O son mandatos de organismos que sin ser del nivel nacional influyen en las políticas del Estado?.

    Las preguntas hechas son muy complejas y difíciles de responder, pero son preguntas que debemos hacernos si queremos entender la problemática y buscar estrategias de desarrollo. Una opción sería buscar consensos con todos los involucrados en los diferentes niveles que se encuentren (local, regional, nacional e incluso el internacional). Como experiencia podemos describir el análisis de involucrados en la problemática del agua en la Cuenca del Río El Ángel, El número de involucrados son 23 ; en el nivel local están los Gobiernos locales, Grupos de usuarios legales e ilegales (urbanos y rurales), productores comerciales, instituciones públicas y privadas y oficinas locales de instituciones nacionales, en el nivel regional están instituciones provinciales, representaciones de instituciones públicas nacionales que buscan aplicar las políticas emanadas por instancias nacionales, los involucrados a nivel nacional son varios ministerios que tiene relación con el agua para riego y potable, ONG’s, Organizaciones Nacionales e Instituciones de legislación y podemos hablar de un nivel superior en donde están presentes organismos internacionales que influyen sobre las políticas nacionales.

    Las preguntas que nos surgen al analizar esta problemática son las siguientes: Cómo crear una estrategia para hacer concertación entre involucrados de cada nivel o de diferentes niveles?. Es posible unificar los intereses de cada involucrado?, Cómo debería ser el espacio de concertación a cada nivel?, Podremos canalizar los diferentes intereses en una o varias soluciones sin afectar a otro involucrado?, Son otros los involucrados que afectan directamente el problema pero desconocemos su acción e intereses?, son muchas de las preguntas que debemos seguir examinando y reflexionando para crear ambientes o espacios para la concertación.

    La formación de la Mesa de Concertación del Consorcio Carchi, es una experiencia local donde se ha conformado un espacio de dialogó y discusión donde los involucrados locales pueden plantear sus problemas, buscar algunas soluciones y encontrar o proporcionar información. En este espacio se ha logrado una buena participación de representantes de productores, instituciones públicas y privadas de manera casi permanente, pero aún no se ha podido involucrar a otros sectores como son los productores comerciales que poseen la mayoría de recursos naturales (Tierra, agua), medios de producción, con poder político y económico, que serían actores importantes en los procesos de crear consensos para el desarrollo sostenible de la cuenca.

    Productores comerciales que a más de tener incidencia local pueden moverse por todos los niveles, muchos de ellos están relacionados con grupos de poder de las grandes ciudades como son Quito y Guayaquil y que es donde se determinan las políticas y las estrategias de desarrollo y son dirigidos por elites que se asocian para formar una unidad de poder . Esto nos trae muchas más preguntas sobre estos grupos: Quienes son ellos?, Que fines persiguen?, Porque no participan localmente?, Quienes son los que los apoyan?, Como están organizados?, Desearían colaborar para hacer un desarrollo equitativo?, Sus acciones las hacen conociendo a quién afectan?. Lo que si conocemos es que tienen poder y un gran porcentaje de los recursos naturales y que el uso y manejo afectará a la gran mayoría de la población. Como ejemplo, el proyecto está realizando un estudio sobre el análisis de los sistemas comerciales en la cuenca, esto es un primera aproximación a entender el rol de estos sistemas y como afectan el desarrollo de la cuenca.

    La experiencia local en crecimiento puede ayudar a pensar en la creación de espacios de concertación a nivel regional, nacional e internacional sobre la problemática del agua en este caso. En la actualidad ha existido intentos para formar estos espacios especialmente por el Estado, pero son muy pocos y tienen problemas de representatividad, comunicación y de competencia que conduce a espacios de discusión demasiado débiles sin fuerza para proponer alternativas y acciones de solución. De las lecciones aprendidas, podemos decir que en cualquier nivel de análisis que estemos debemos incluir como actor principal al Hombre/Mujer entendiendo sus diferentes concepciones y necesidades socio – culturales (intereses, gustos, historia, conocimientos, visión del futuro, etc.); luego conjugar con las variables físicas y biológicas, para finalmente analizas las fuerzas internas y externas que no permiten que desarrollen las regiones. Podemos decir que el desarrollo sostenible, dependerá de la calidad de la información que tenga la ciudadanía, de la planificación que sea aplicable a todo proceso social, en el sentido más amplio, pensando que todos los procesos sociales son interdependientes, que diferentes componentes de la sociedad, cultura y del ambiente físico y biológico forman un todo inseparable y que la forma racional y efectiva de pensar en desarrollo es la integral y que sus fines y los medios de ejecutarla estén sujetos a juicios morales.

¿Estamos realmente haciendo desarrollo sostenible?

Sobre esta pregunta encontramos varias posiciones de los miembros del Equipo que van desde las que indican que no existe la posibilidad localmente para promover un verdadero desarrollo y que las únicas posibilidades están fuera de la cuenca. Esto con los grupos que tienen poder y medios económicos necesarios, que están relacionados con sectores políticos y financieros del país, ellos deberían ser tomados en cuenta y ser concienciados para que apoyen en el desarrollo local y no únicamente sean extractores de recursos de la zona. Siendo las acciones para promover el desarrollo la creación de fuentes de trabajo local que ayudaría a bajar la presión sobre los recursos naturales.

Otros miembros del equipo proponen que el camino para el Desarrollo Sostenido parte del nivel local, que los grupos necesitan un fortalecimiento en su organización y una mayor autoestima, que son ellos los que dirigirán su propio desarrollo. Así mismo, que la función del proyecto es crear las condiciones para que estos grupos puedan demostrar y demostrarse autosuficientes para continuar en su desarrollo.

Además, existen posiciones que comparten de las dos anteriores, pero que señalan que es necesario tener una visión más integral. Y que el desarrollo debe ser visto desde varios niveles a la vez, es decir para hacer desarrollo se debe tener la facilidad o destreza de poder moverse entre niveles aprendiendo y actuando en momentos en que se requiere apoyar acciones locales y regionales. La estrategia es crear espacios de concertación que apoyen a grupos locales a tener mayor incidencia en el nivel nacional y dar apertura a grupos de mayor poder para conocer las problemáticas locales y apoyen a iniciativas de desarrollo y manejo de recursos naturales.

Es de importancia que existan todas estas posiciones dentro de un equipo de personas que trabajan en un mismo proyecto y es claro que para que se construya estrategias de desarrollo se necesita mucho intercambio de información, espacios de concertación y que todas las acciones y los medios de ejecución estén nuevamente sujetos a juicios morales.

 

           

 

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July 31, 2000.