Introducción
En los Andes, prosperaron culturas que adecuaron
sus recursos biológicos al medio ambiente. De esta forma,
se asume que la biodiversidad, manejada por el hombre, se concentró
en microcentros. Estos presentan relaciones donde la base para
la conservación, es la toma de decisión, de las
familias campesinas.
Los Andes del Perú incluyen el altiplano y
el lago Titicaca, el cual determina la configuración de
zonas agroecológicas, definiendo el uso de la tierra. El
área agrícola se concentra alrededor del lago y,
para el caso de tubérculos andinos como la oca (Oxalis
tuberosa M.), el olluco (Ullucus tuberosum M.) y la mashua (Tropaeolum
tuberosum), ademas de la papa (Solanum tuberosum), se conoce que
existe variabilidad genética, pero no los mecanismos de
conservación. En esta dinámica se considera que
quien conserva el "pool" de genes, en forma de mezcla
de variedades, es la familia campesina. Esta, en las circunstancias
actuales, se enfrenta al dilema de "mantener variedades tradicionales
para variados objetivos y/o reemplazarlas por genotipos de mayor
capacidad y potencial de producción". La familia campesina,
puede: a) optar por adecuar el número y tipo de variedades
para la conformación de su mezcla con objetivos definidos
de autoconsumo, venta, transformación, regalo, trueque
y/o, b) es un proceso aleatorio en cada paso de la cadena producción-consumo,
influenciada por las condiciones climáticas.
Objetivos
Definir microcentros de conservación de la
variabilidad genética de tubérculos andinos.
Estudiar la dinámica de conservación
In Situ, a diferentes niveles jerárquicos, incluyendo la
que practican las familias campesinas.
Metodología
Se ha desarrollado una metodología, adecuandola
a las circunstancias locales y considerando que en la zona no
existían trabajos similares. Los pasos fueron:
a. En 1993, con estadísticas agrarias, información
de colecciones de germoplasma y encuestas estáticas se
definió a Yunguyo como un microcentro de conservación;
reportortandose 56 variedades de oca, 10 de olluco y 9 de izaño.
b. En el microcentro se ubicó cada comunidad,
indagando sobre superficie sembrada. Se visitó las ferias
locales para observar el flujo de semillas. Con base en ello se
selecionaron tres comunidades con mayor concentración de
oca, olluco e izaño.
c. En cada comunidad se contactó con seis
familias que aceptaron ser parte del estudio. De 1993 a 1997,
a cada familia se le hizo un inventario inicial sobre los volúmenes
y variedades de oca, olluco e izaño; registro de las parcelas
sembradas con área, variedades sembradas y peso de cada
una; evaluación del cultivo y cosecha del mismo (muestreos
de 5m2), registrando variedades, peso y número de tubérculos
por variedad. Se hizo un seguimiento sobre el destino de la producción.
Esta información permitió conocer la dinámica
de conservación.
Resultados referidos a oca (O. tuberosum)
En el microcentro existen 71 comunidades con 23,830
familias. El 98 % siembra tubérculos andinos (32% en Aynokas
[3] ). Las familias identifican 18 variedades de oca.
Las mas frecuentes son: Kellasunte, Janko Luke, Q'ello ojo rojo,
Cheara Luke, Sabacire Rojo y Waca Like. Variedades menos frecuentes:
Macura amarillo, Kusillo, Solterito y Morado Keni. Existe mayor
concentración de variedades en comunidades cercanas al
lago Titicaca.
Con el seguimiento semanal a ferias, se ha encontrado
el flujo de variedades en dos épocas: Abril-Agosto (consumo)
y Setiembre-Noviembre (semilla). En la primera se "mueven"
variedades desde Yunguyo hasta las ciudades de Ilave, Puno, Juliaca,
Arequipa, Ilo, Tacna y Mazo Cruz. En la segunda época se
lleva material de siembra a Puno, Juliaca, Ilave, Desaguadero,
Pomata y comunidades vecinas. En conjunto se comercializa entre
5 a 10 TM por semana para ambas épocas. La feria de Chaca
Chaca, es de caracter local y se comercializa entre 100 a 500
kg semanalmente entre abril y agosto. Las variedades que se ofertan
son las mismas que en Yunguyo. En Desaguadero se tiene, ademas,
el ingreso de oca desde Oruro y La Paz (Bolivia). En la época
de "consumo", son casi las mismas variedades que en
Yunguyo, pero en la época de "siembra", estas
se incrementan en número y volúmen.
En el seguimiento a familias el inventario inicial
por campaña, señala en promedio 1,174 Kg de oca
almacenada para las seis familias. De este total 21% es consumido,
79% se usa en semilla de la siguiente campaña, 4% se vende
y se considera una merma del 5%. Aparte de ello, al reiniciar
el ciclo agrícola, las familias adquieren semilla por compra,
trueque o siembra al partir en un 23%.
Durante las campañas en seguimiento, se determinó
que el menor número de variedades que siembra una familia
es 6 y el mayor 14. En conjunto estan las 18 variedades reportadas
en el microcentro. En la cosecha de 1995, se encontró dos
"nuevas" variedades y otra en 1997, que no estaban reportadas
anteriormente. Tres familias redujeron de 1 a 3 variedades de
una campaña a otra, una familia mantiene el mismo número
y otra incrementó dos variedades. La variedad Kello ojo
amarillo, se reportó solo en 1994 con una familia; en los
siguientes años, no fué registrada.
La movilidad en el número de variedades de
un año para otro, se basa en que las familias recurren
al mercado para completar su semilla cada año, la recepción
de semilla en pago por trabajo, regalos y trueque. Lo que no se
conoce todavía es si en cada tipo de transacción
la familia "busca" obtener variedades con algún
criterio o consigue el conjunto (la mezcla), sin discriminar.
Se evidencia que existen variedades comunes a las familias, en
sus parcelas, entre años y se les ubica en los mercados
o ferias (siempre estan);otro grupo aparece y desaparece entre
productores y entre años.
La estructura promedio de la composición de
las mezclas de semilla, ubica a las variedades Kellasunte, Janc'o
K'eni 1, Waca Lik'e y Janc'o Luk'e, como las de mayor frecuencia
y pueden ser la base para iniciar un programa de producción
de semilla sin afectar la estructura actual. Otras variedades
importantes son Janc'o K'eni 2 y Sabacire Rojo que estan en el
mercado. La presencia de la variedad Solterito es baja, sin embargo
tiene una aceptable demanda en el mercado.
Las familias señalan cuatro criterios para
la conservación de tubérculos andinos: rendimiento,
calidad culinaria, aceptación en el mercado y posibilidad
para buena transformación. En base a ello agrupan sus variedades,
manteniendolas siempre en mezcla. Las sugerencias para no perder
variedades son: sembrar en terrenos diferentes, buen almacenamiento,
terrenos húmedos y abonarlos con estiercol, asistir a las
ferias para conseguir o cambiar semilla, aumentar el trueque de
semillas con productos. Se señala que una de las formas
de aumentar su consumo, es enseñar en la ciudad y en el
campo todas las posibilidades de preparar comidas y disponer de
semilla en cantidades suficientes.
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[1] Investigadores CIRNMA - Puno, Peru
[2] Coordinador PBRTA- CONDESAN - CIP - COSUDE
[3] Aynoka, término aymara para identificar
un área donde existe concentración de parcelas individuales
de los comuneros, las cuales tienen un tratamiento tecnológico
similar.