LA DINAMICA ESPACIAL DE LA CONSERVACION IN SITU: MANEJO DE LA DIVERSIDAD GENETICA DE TUBERCULOS ANDINOS EN SISTEMAS EN MOSAICO - CANDELARIA, COCHABAMBA - BOLIVIA
F. Terrazas; G. Valdivia;
RESUMEN
La zona de Candelaria es conocida, por su tradición en la producción de tubérculos andinos: papa (Solanum ssp.), oca (Oxalis tuberosa Mol.), papalisa (Ullucus tuberosus Loz) e isaño (Tropaeolum tuberosum R. & P.). Actualmente, los agricultores mantienen un germoplasma tradicional valioso, concentrando en la zona un gran número de cultivares nativos en relación a otras de la región, por lo cual constituye un microcentro de biodiversidad de tubérculos andinos.
La variabilidad fenotípica intra específica en tubérculos andinos es amplia, lo cual se expresa en forma de cultivares tradicionales habiéndose detectado un total de 52 cultivares de papa, 27 cultivares de oca, 7 de papalisa y 8 de isaño.
El conocimiento local de la gente (etnobotánica) a cerca de los cultivos y su distribución en los agroecosistemas, su manejo y uso, muestra que la conservación de los recursos fitogenéticos en Candelaria tiene una estrecha relación con su uso y con los beneficios que derivan de su utilización.
La conservación de la diversidad de cultivares locales en campos de agricultores incorpora nociones de dinámica espacial de "sistemas en mosaico", donde cada especie y variedad se encuentra dispersa en el germoplasma de varias familias, donde la semilla se regenera con regularidad y además es cultivada abarcando un rango de condiciones microclimáticas (tres pisos altitudinales, con microclimas particulares) para disminuir el riesgo de pérdida de cultivares por heladas, granizada, sequía u otras adversidades climáticas y bióticas. A la vez las familias están dispersas en el ámbito geográfico de la microcuenca de Candelaria, lo cual presenta un panorama de mosaico por la distribución de los cultivares dentro de la microcuenca.
La utilización de la diversidad de cultivares locales con diferentes formas de aprovechamiento y la dinámica espacial en "sistemas de mosaico" manejada por los agricultores, han contribuido a la preservación sostenible de los recursos genéticos en condiciones in situ.
INTRODUCCION.
Bolivia, como parte de la región andina, es centro de origen y domesticación de numerosas especies alimenticias. Los tubérculos andinos presentan amplia diversidad genética cuyo potencial, a excepción de la papa (Solanum spp.) aún no ha sido explotado. Los aportes nutricionales, ecológicos y económicos de la diversidad en los tubérculos andinos son fundamentales para la sostenibilidad de los sistemas de agricultura tradicional de los Andes.
La zona de Candelaria, es conocida en el departamento de Cochabamba, por su tradición en la producción de tubérculos como : papa (Solanum spp.), oca (Oxalis tuberosa), papalisa (Ullucus tuberosus) e isaño (Tropaeolum tuberosum); y otros cultivos como haba (Vicia faba) y tarwi (Lupinus mutabilis).
Candelaria, se encuentra a 62 Km. al noreste de la ciudad de Cochabamba; geográficamente está ubicada a 17° 20´de latitud sur y 65° 50 de longitud Oeste. La zona de trabajo incluye tres comunidades aledañas: Rodeo Alto, Chimpa Rancho y Mosoj Rancho con una población estimada de 250 familias y 1250 habitantes.
La agricultura en la zona de Candelaria, es fundamentalmente tradicional. La agrotecnia propia adaptada a su circunstancias por siglos ha sido mantenida por los agricultores y parte de ella constituyen las semillas de cultivares locales.
La semilla, es uno de los recursos productivos más preciados por el agricultor que protege y cuida con mucho esmero. El respeto y el cuidado de la semilla se ha transmitido de generación en generación, de esta manera los agricultores de Candelaria actualmente mantienen un germoplasma tradicional valioso.
En la zona de Candelaria, se ha concentrado un máximo de cultivares nativos de oca, papalisa, isaño y papa nativa en relación a otras zonas de la región de Cochabamba; por lo cual esta zona constituye un microcentro consolidado de biodiversidad de tubérculos andinos.
En el presente documento se describen las estrategias campesinas que han posibilitado el mantenimiento de la diversidad de tubérculos andinos en la zona de Candelaria
RESULTADOS.
1. Inventariación de cultivares locales de tubérculos andinos en Candelaria.
La inventariación realizada incluye la identificación de todos los cultivares: por su(s) nombre(s) local(es), por sus características fenotípicas, así como los conocimientos asociados a su aprovechamiento.
La variabilidad de los tubérculos andinos presenta 7 especies, 4 de ellas corresponden al cultivo de la papa (Sx Phureja, S. Ajanhuiri, S.ssp andígena y S stenotomum) y las restantes constituyen cultivos menores: oca (Oxalis tuberosa), papalisa (Ullucus tuberosus) e isaño (tropaeolum tuberosum). Cada especie presenta diversidad fenotípica, que los agricultores reconocen y los identifican con nombres locales, los cuales están asociados a características morfológicas principalmente del tubérculo tales como el color y la forma. La diversidad detectada incluye un total de 52 cultivares de papa, 27 cultivares de oca, 7 de papalisa y 8 de isaño. La caracterización fenotípica de cultivares nativos de oca, papalisa e isaño se realizó en base a descriptores prácticos.
En el cultivo de la oca, no se observan diferencias marcadas entre variedades en el follaje, sin embargo, el color de tallo es utilizado por los agricultores para diferenciar variedades. Los cultivares de oca en Candelaria son diferenciados por el agricultor principalmente por sus características en el tubérculo. Los criterios que toma en cuenta el agricultor son el color, la forma y la coloración de los ojos del tubérculo, de una manera similar a los descriptores técnicos referente al color secundario y su distribución.. Se distinguen cuatro colores primarios: amarillo, rojo, morado y blanco, existiendo una predominancia del color amarillo como color primario y el color rojo como color secundario distribuidos en los ojos, hacia la base o están igualmente distribuidos en el tubérculo.
La características del follaje que marcan diferencias fenotípicas entre cultivares de papalisa, según el criterio de los agricultores son: el hábito de crecimiento y la forma de la base de la hoja. Por la forma del tubérculo, los cultivares de papalisa existen tres grupos principales: redondos, cilíndricos y ovalados, dentro los mismos se diferencian 3 colores principales: amarillos, verdes y anaranjado y como color secundario el púrpura y rosado en forma de puntos o jaspes que se encuentran distribuidos en los ojos y en todo el tubérculo
Los agricultores no reconocen diferencias fenotípicas en el follaje de los cultivares de isaño, por lo cual la variabilidad del cultivo se percibe a partir del tubérculo donde existen diferencias marcadas. Por la forma del tubérculo se destaca un solo grupo: el cónico, dentro del cual se distinguen tres colores principales: Amarillo, morado y blanco; como color secundario en tubérculo predomina el rojo, distribuido en forma de jaspes en la zona próxima a los ojos.
2. Etnobotánica de los tubérculos andinos en Candelaria.
La información etnobotánica es el conocimiento local de la gente, acerca de las plantas y su desarrollo para conocer cómo los cultivos son distribuidos en los agroecosistemas, cómo es el manejo y uso, y las relaciones entre los cultivos, la comunidad y los animales en un contexto local.
En Candelaria los agricultores conservan diversos cultivares locales para beneficiase de ellos a través de su aprovechamiento en diferentes usos. La oca, es un componente importante en la dieta campesina por un periodo de 4 a 8 meses (de mayo hasta diciembre); es consumida en estado fresco en diferentes preparados. El preparado más común es la oca soleada y hervida, también se utiliza en guisos, horneado, en "wathia" (cocido bajo tierra) y para espesar sopas. Algunas variedades de oca son preferidas para determinados preparados ya que cada variedad presenta propiedades particulares de sabor, textura de la pulpa y tiempo de cocción, de esta manera se prestan para diferentes gustos.
La oca, específicamente la variedad Lluch´u Oca se utiliza para la elaboración de chuño (producto deshidratado por congelación y secado al sol), en un proceso parecido a la elaboración del chuño de papa. Por molienda de este chuño se obtiene harina de oca, que se utiliza para espesar sopas y otros derivados como pan y buñuelos (masa de harina y agua que se fríe en aceite).
La papalisa, es utilizada en el preparado de sopas y en guisos ("pectu" de papalisa); el tubérculo de la variedad "salsa lisa" es utilizado en el preparado de ensaladas.
El isaño, se utiliza en la alimentación de cerdos para engorde, ocasionalmente es utilizado para espesar sopas y en "wathia".
Al margen de lo estrictamente alimentario, los tubérculos andinos en Candelaria son utilizados también para fines medicinales. La oca junto a las cucurbitaceas (Cucurbita maxima) constituye un paliativo para las lesiones internas y disminuir la fiebre causada por la enfermedad de animales denominada "fiebre aftosa". También el isaño es utilizado para los enfermos de la próstata por lo cual es comercializada en pequeñas cantidades en las poblaciones urbanas.
Tomar en cuenta los conocimientos locales y tradicionales de los usos en la investigación formal (que realizan las instituciones) contribuiría a la conservación sostenible de los recursos genéticos adicionando un valor a estos recursos a través de la identificación de usos alternativos como por ejemplo la extracción de pigmentos de la variedad "Pinta Boca " de papa nativa, o la variedad "Yana Kulli" de oca que presentan concentraciones elevadas de antocianinas. Otras variedades por su harinosidad pueden ser utilizadas para la obtención de harinas, o por sus cualidades medicinales. La papalisa es un producto altamente perecible pero se presta muy bien a la deshidratación, lo cual podría desestacionalizar la oferta.
2.2 Seguridad alimentaria, diversidad y conocimientos locales.
Los agricultores mantienen fuentes de germoplasma que incluyen varios cultivares, aunque las razones de mantener "muchos" cultivares en lugar de unos "pocos" no están claramente establecidas. Una posible explicacion es que el agricultor de Candelaria cultiva en una diversidad de ambientes (diferentes pisos altitudinales, con microclimas particulares), los mismos que maneja en una estrecha relación con la diversidad biológica de sus cultivos que está representada por los cultivares locales.
El objetivo del agricultor es asegurar la cosecha y que la misma sea abundante, en base a sus recursos productivos como el suelo, diversidad de genotipos y los conocimientos que posee.
Los agricultores de Candelaria, reconocen ventajas (aspectos deseables) y desventajas (aspectos no deseables) en sus cultivares locales, tomando en cuenta integralmente aspectos productivos, alimenticios, culinarios, medicinales, estéticos y artesanales.
En lo productivo, por ejemplo en el cultivo de la oca, dos cultivares como Puka Ñawi y Señora Oca responden a todas las condiciones de desuniformidad edáfica y climática (producen en todas partes) mostrando un mayor rango de adaptabilidad, en cambio otras requieren condiciones ambientales especiales para una producción exitosa como la variedad Sauciri que prospera muy bién solamente en suelos amarillos y en la ladera. Algunos cultivares como Titicoma, Isaño Oca, Zapallo Oca, son tolerantes a las plagas y enfermedades que se presentan en la zona. Otras son reconocidas por los agricultores como "delicadas" lo que indica alta suceptibilidad de la variedad a plagas y enfermedades. En consecuencia, los agricultores, en base al conocimiento que poseen sobre las ventajas y desventajas de sus cultivares, aprovechan las cualidades de productividad, de adaptación y resistencia de sus cultivares, según las circunstancias de su ambiente físico y climático.
La forma del manejo del cultivo, en mezclas con varios genotipos, que es común principalmente en oca y papa nativa, también es una de las explicaciones sobre el uso de muchos cultivares en lugar de unos pocos, ya que constituyen combinaciones que permiten afrontar problemas productivos, debido a que cada variedad en forma aislada o asociada permite una versatilidad defensiva frente a los cambios climáticos, plagas y a las condiciones heterogéneas del entorno ambiental.
Es importante potenciar el manejo de los recursos fitogenéticos de los tubérculos andinos en campos de agricultores a partir del amplio conocimiento nativo de sus propiedades. Un microcentro constituye una poza genética donde existen genes potenciales de valor económico por su calidad, productividad, características agronómicas, resistencia a pestes o enfermedades o adaptación ambiental que aun no han sido identificados. La combinación de la ciencia y los conocimientos tradicionales se constituye en una herramienta muy valiosa que va ha contribuir al mejoramiento del bien estar familiar y al sostenimiento de la agricultura tradicional.
2.3 Dinámicas en el manejo de germoplasma a nivel familiar y zonal.
La Manejo de los cultivares en posesión de las familias campesinas, se realiza en función a dos factores fundamentales: el manejo del espacio geográfico y la temporalidad.
2.3.1 Manejo del espacio geográfico y diversidad.
El estudio de los recursos fitogenéticos en campos de agricultores tiene como punto de partida la dinámica y la lógica campesina en el manejo de la semilla para entender los mecanismos que han posibilitado la preservación de la diversidad como una forma de "conservación segura", es decir que minimiza los riesgos de pérdida.
La semilla, es un bien que la familia campesina hereda tradicionalmente de sus padres, la cual la cuida y protege con mucho esmero, ya que de ella depende en gran parte el éxito de la producción y por ende el aprovisionamiento alimentario familiar. Las semillas de los diferentes cultivares son manejadas por lo agricultores bajo prácticas, ritos y conocimientos tradicionales durante la siembra, proceso productivo, cosecha y pos cosecha.
Por las características de la agricultura en ladera como ocurre en Candelaria, la distribución de los cultivares se realiza en un mosaico de condiciones ambientales (heterogeneidad de suelos y clima en diferentes pisos altitudinales), geográficas (distribución de las comunidades en un dentro de la microcuenca) y sociales (migración, diferentes niveles de riqueza, presión de mercado.) lo cual permite un balance entre la conservación y la utilización frente a un ambiente natural y humano fluctuante. En ese contexto, la conservación en campos de agricultores incorpora nociones de "dinámica de sistemas en mosaico",
La dinámica en mosaico se refiere a que cada especie o variedad se encuentra dispersa en el germoplasma de varias familias distribuidas en el ámbito geográfico de la microcuenca de Candelaria, donde la semilla se regenera con regularidad y además es cultivada en sistemas tradicionales como las mezclas de variedades y la asociación con otras especies, abarcando un rango de condiciones microclimáticas, para disminuir el riesgo de pérdida de cultivares y cosecha por heladas u otras adversidades climáticas y bióticas.
Las condiciones microclimáticas están determinadas por la altitud, las variaciones de la pendiente en las laderas, y las condiciones de humedad y temperatura que varían principalmente por pisos altitudinales. Los agricultores distinguen tres pisos altitudinales en Candelaria: a) Planicie, b) ladera y c) Lomas de ladera alta. Donde las condiciones de producción, manejo de los cultivos, especies y cultivares presentan variaciones como se describe a continuación:
a) Planicie.
La zona de planicie presenta parcelas con pendientes ligeras a planas, se encuentra entre 3200 a 3300 msnm, los suelos son franco arcillosos cuyo contenido de materia orgánica es del 6%. En los meses lluviosos presenta problemas de anegamiento y el daño por helada es mayor en esta zona que en otras. El aprovechamiento de estas tierras es individual e intensiva la mayoría de las parcelas descansan sólo un año y en algunos casos excepcionales hasta tres años. Se pueden cultivar hasta dos ciclos de papa siendo el principal el de "siembra de año" que va de octubre a noviembre. Los cultivos predominantes de esta zona son la papa principalmente con variedades comerciales (Imilla Blanca, Waych´a, Sani Imilla, PukaToralapa, Yoraq Toralapa), seguida de haba y oca así como la asociación de oca y haba. La rotación de cultivos se inicia con el cultivo de la papa, seguida de la oca o haba y tarwi o avena. En algunos casos la papa se siembra por dos años consecutivos en la misma parcela si la fertilidad del suelo lo permite.
b) Ladera.
La zona de ladera, constituye una franja altitudinal desde los 3300 hasta los 3600 msnm presenta tierras fértiles por lo que su aprovechamiento es intenso, el daño por heladas es menor en esta zona por efecto de la pendiente lo que permite cultivar hasta cuatro ciclos de papa y es considerada adecuada para la producción de oca, papalisa e isaño. Los cultivos principales son papa comercial, papa nativa, oca, papalisa y haba e incluyen en menor proporción avena y tarwi. La rotación de cultivos presenta la siguiente secuencia: Papa, oca, asociación de oca y haba, papalisa y avena o tarwi.
Se ubica por encima de los 3600 msnm., presenta la característica distintiva de una mayor precipitación (probablemente mayor a 1000 mm). En esta zona se ubican las tierras "phurumas" que son aquellas tierras que no han sido cultivadas o que tienen periodos prolongados de descanso (8 - 10 años). Por las temperaturas bajas que afectan la zona se cultivan también en pequeñas cantidades las papas amargas "Lukis" que son resistentes a heladas y son destinados a la elaboración de chuño, no existe cultivo de otros tubérculos, por ello la rotación es únicamente papa y avena.
Existen varios mecanismos que dinamizan el manejo espacial de los cultivares locales. Por ejemplo, los agricultores dentro de su chacra, que está constituida por varias parcelas (10 en promedio para 12 familias de Candelaria),ubicadas en diferentes pisos altitudinales, mueven sus variedades verticalmente del piso altitudinal lomas o laderas hacia abajo que cooresponde al piso altitudinal de planicie y viceversa, esta práctica es realizada con la finalidad de evitar el "cansancio" acelerado (degeneración de la semilla que posiblemente está asociado a la incidencia de virus) de la semilla.
Cuando la semilla esta cansada, es decir ya no prospera a pesar del manejo en pisos altitudinales, el agricultor realiza el "cambio" de la semilla, que consiste en reemplazar su semilla por otra proveniente de otra comunidad, ya sean aledañas o alejadas, preferentemente de agricultores conocidos que obtienen buenas producciones.
Las siembras en compañía (sociedad entre dos agricultores para producir oca u otros cultivos y beneficiarse a medias de la producción, donde uno aporta con semilla, insumos y el otro agricultor aporta con su terreno y cuidados del cultivo) y las ferias agrícolas donde concurren agricultores de lugares más alejados, son las formas más frecuentes para conseguir nueva semilla. Las relaciones sociales de amistad (compadres por ejemplo) o de familiaridad facilitan el acceso a otras fuentes de semilla a través del trueque con otros productos, con semilla de otra variedad, el regalo y el pago semilla por trabajo.
Por lo tanto, un sistema dinámico requiere del traspaso regular de la semilla de un sitio a otro y en caso de perdida, la restitución de la variedad obteniendo semilla del germoplasma de otro agricultor, lo cual genera flujos de semilla ínter e intra comunal.
2.3.2 Temporalidad en el manejo de la diversidad.
En general se denota una tendencia a la disminución del número de cultivares en el germoplasma familiar principalmente en el caso de la oca, en menor grado en la papalisa y en el isaño, aunque no se cuenta con datos precisos al respecto. Esta disminución del número de cultivares que maneja cada familia se hace más notoria a partir de la década 1980/90. La disminución se debe a la mayor orientación de la producción de oca y papalisa hacia el mercado, tomando en cuenta que existen 3 ó 4 cultivares de aceptación comercial y que precisamente éstos cultivares son los que se encuentran más difundidos entre las 12 familias campesinas, lo cual está asociado también a la pérdida de conocimientos tradicionales sobre las formas de uso.
La mayoría de los agricultores mantienen sus variedades actuales por más de 10 a 30 años, dependiendo de la edad del matrimonio, ya que el germoplasma es un bien que se hereda de los padres.
Los resultados del seguimiento al germoplasma de las 12 familias por dos campañas, 1994-95 y 1995-96, reflejan que mantienen en promedio 8 cultivares de oca, 2 de papalisa y 1 de isaño. El promedio en el caso de la oca proviene de rangos amplios que varían entre 5 y 11 lo cual muestra la distribución heterogénea de los cultivares en posesión de las familias.
Algunos cultivares de oca están ampliamente distribuidos como los cultivares "Puka Ñawi", "Lluchu Oca", "Señora Oca", "Yuraq Oca" y "Titicoma" "K´ellu Oca" que son cultivados por más del 70 % de los agricultores y otros son menos frecuentes como "Pili Runtu" y "Kulli Oca" se encuentran en manos de una o dos familias. Lo interesante es que la diversidad agregada de las 12 familias alcanza un total de 22 cultivares en oca, 5 cultivares en papalisa y 5 cultivares en isaño, lo que refleja una marcada preferencia familiar por determinados cultivares en posesión de las familias campesinas.
El germoplasma que posee la familia campesina presenta una estructura conformada por una combinación variable en cantidad y tipo de cultivares. La estructura del germoplasma no es estática en el tiempo. El 30 % de los agricultores en dos campañas han perdido o eliminado uno a cinco cultivares de su germoplasma. En el mismo lapso de tiempo, el 40 % de los agricultores ha incorporado entre uno y 3 cultivares a su germoplasma. Esto puede implicar la restitución temporal de sus cultivares perdidos o la incorporación de otros cultivares diferentes al que maneja.
CONCLUSIONES.
REVISION BIBLIOGRAFICA.
- BLANCO; O. 1993. Los recursos genéticos en los sistemas productivos andinos. Conservación In Situ. En Biotecnología, recursos fitogenéticos y agricultura en los andes. Comisión de coordinación de tecnología andina (CCTA). Serie: cuadernos de debate y reflexión No. 4, Lima - Peru. pp 121 - 146.
- CARDENAS M. 1985. Informe sobre trabajos hechos en Bolivia sobre oca, ulluco y mashua. En Avances en las investigaciones sobre tubérculos alimenticios de los andes. pp 5 - 21.
- CARDENAS, 1989. Manual de plantas económicas de Bolivia. Edit. Los amigos del libro. 2 ed. La Paz, Bolivia. pp 38 - 50.
- GAMBOA, D. 1993. Sistemas de producción y multiplicación de semilla de papa bajo una lógica campesina. Tesis de grado- Licenciatura en sociología. Universidad Mayor de San Simón183. p
- MONTESINOS, C. 1993. Agroecología y conservación de los recursos genéticos. En Biotecnología, recursos fitogenéticos y agricultura en los andes. (CCTA) Comisión de coordinación de tecnología andina. Serie: cuadernos de debate y reflexión No. 4, Lima - Perú. pp 181 - 198.
- PROGRAMA COLABORATIVO BIODIVERSIDAD DE RAÍCES Y TUBÉRCULOS ANDINOS (PCBRTA). 1995. Memorias 1993-1994. CIP-COTESU-CONDESAN, Lima, Perú. 321 p.
- REA, J. 1996. Consevación in situ de raíces en campos de agricultores y en formaciones naturales. Identificación de microcentros de diversidad. Informe Anual. 12 p.
- TAPIA, M. 1993. Semillas andinas el banco de oro. Ed. CONCYTEC. 1a ed. Lima, Perú. 76 p.
- TAPIA, M. 1990. Cultivos Andinos subexplotados y su aporte a la alimentación. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO. pp 88 - 106.
- TAPIA, C.; CASTILLO, R.; MAZON, N. 1996. Catalogo de recursos genéticos de raíces y tubérculos andinos en Ecuador. Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (INIAP). Quito, Ecuador. 16-20 pg.
- UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA. 1993. La feria de semilla de Pariamarca, 1992. Proyecto silvo agropecuario. Cajamarca, Perú. 20 p.