Comentario

 

Un cordial saludo para todos los participantes del foro:
Me parecen muy productivos los aportes respecto a las diversas definiciones de "paramo" vertidas por varios personas y las explicaciones etimologicas dadas a la palabra desde su antiguo acunhamiento en Castilla. Considero muy valida la explicacion dada por Patricio Mena respecto a las diferencias hidroclimatologicas que aclaran las diferencias entre paramo-jalca y puna, a la que solo anhadiria que la posicion geografica que cada formacion ocupa respecto a la linea equinoccial, hace que la humedad sea mas evidente mientras mas cercana se encuentre a la linea ecuatorial. Si estamos de acuerdo en que lo mejor seria referirnos a los paramos, jalcas, punas y altiplanos como ecosistemas altoandinos caracterizados por la ausencia de vegetacion continua y sujeta a un regimen climatico frio, me pregunto : Como podriamos nombrar entonces a las formaciones alta montanha de Panama y Costa Rica? que sin lugar a dudas presentan la morfologia y clima de "paramo" pero no tienen relacion geografica con los Andes. Igual cuestionamiento podria extenderse a los ecosistemas de alta montanha de otros continentes. Tal pareceria que la aplicacion del termino "paramo" y el posterior debate sobre el mismo se restringe a la region geografica conquistada por los espanholes, sin haber hecho mayores reparos en las caracteristicas mismas del ecosistema y su similitud con otros a nivel mundial.

Hay que anhadir a esta reflexion la diversidad de tipos de ambientes que pueden identificarse dentro de los paramos, jalcas y punas que solo en el Ecuador llegan a 10 tipos diferentes. Por lo anterior, pienso que seria mas conveniente referirnos a estos queridos lugares por nosotros como "ecosistemas de alta montanha". Coincido con Gustavo Mosquera en la percepcion de que para solucionar el problema del uso inadecuado del paramo deberiamos ver mas alla de los limites naturales que este impone. Este ecosistema a diferencia de otros se ha convertido en el Ecuador en refugio de comunidades indigenas obligadas a migrar a estas tierras por presion de los mestizos que ocuparon historicamente las tierras de los valles interandinos, cambiando su tradicional uso de sitios de paso, observatorios astronomicos, adoratorios y defensa estrategica de territorios a sitios de precaria sobrevivencia.

Aunque la investigacion multidisciplinaria, participacion y politicas de conservacion pueden contribuir ostensiblemente al mejor conocimiento y conservacion del ecosistema, es necesario extender parte de la estrategia a nivel de los habitantes de todas las regiones geograficas, pues ellos son co-participes de su actual estado y deberian ser co-responsables de su recuperacion.

Xiomara Izurieta V.
ECUADOR