|
| |
COMENTARIOS
Estimado Moderador:
Soy profesor e investigador de la Unidad Académica Campesina de la Universidad Catolica
Boliviana, ubicada en la capital de la civilización Tiwanacota. Mas allá de que la
definición del páramo sea importante, deseo incorporar a la discusión los
"Bofedales y Campos Naturales de Pastoreo" de las altas montañas y planicies de
la región Alto Andina de Bolivia que compartimos con el Perú (PUNO), porque tienen
similares características a las del páramo, sujeto a los mismos problemas y generan los
mismos servicios ambientales y beneficios socioeconómicos; lo hago porque al parecer no
se está tomando en cuenta su análisis en este seminario. Los bofedales y los campos
naturales de pastoreo de la planicie alto andina, esta comprendida entre 4000 y 5000 msnm.
Tiene funciones ambientales vitales, porque regula la contribución de las aguas de
deshielo de la cordillera que va a los grandes Lagos como el Titicaca, el Poopo y que los
conecta con un caudaloso río permanente, estas aguas mitigan la alta transpiración del
Altiplano. Los campos naturales no solo son fijadores de carbono y productores de oxigeno
sino también son la base de la alimentación de la ganadería de las comunidades
campesinas porque el 99% de sus requerimientos son satisfechos por estas. Así mismo, son
portadoras de una alta diversidad biológica (en un trabajo reciente hemos identificado
alrededor de 85 especies y variedades a pesar de su estado de degradación) y han forjado
una civilización y aún mantienen una población importantísima. Las preguntas
planteadas por los proponentes del tema 1, son muy invitadores a quedarse polimizando un
buen tiempo. Queda claro de que el avance en la investigación actual sobre los recursos
de la montaña no estan suficientemente investigados, pero hay que reconocer que existe un
cúmulo de experiencias y conocimientos locales sobre el manejo, uso, normatividad, la
experimentación y la conservación, en fin sobre su gestión. Esto supone a que los
investigadores fortalezcan las capacidades locales.
Gumercindo Benavidez
|