EL MANEJO PARTICIPATIVO DE LOS PARAMOS EN EL PARQUE NACIONAL SANGAY

Jorge Rivas R., Coordinador
Proyecto Sangay, Fundación Natura, Ecuador


El Parque Nacional Sangay se halla localizado en la región centro oriental del Ecuador. Abarca un amplio rango altitudinal, desde bosques tropicales de pie de monte localizados en los 900 msnm, bosques nublados de ceja andina, páramos, hasta nieves perpetuas de grandes volcanes sobre los 5.000 metros de altura. Con mas de 5.000 km2, el Parque Sangay es una de las áreas protegidas mas importantes del Ecuador. Esta riqueza de ecosistemas, así como su importancia para el bienestar del ser humano, llevaron a que la UNESCO en 1983 lo declare como Patrimonio Natural de la Humanidad. Adicionalmente, el Parque Sangay está ubicado en dos de las principales ecorregiones de América Latina: los Páramos de los Andes del Norte y los Bosques Montanos de la Cordillera Real Oriental.

A inicios de 1997, Fundación Natura, en conjunto con los administradores del Parque y las poblaciones locales, inicia un proceso de diseño y manejo participativo de un proyecto integrado de conservación y desarrollo que refleje una lógica de acercamiento a la problemática del manejo de los recursos naturales de un área protegida y brinde opciones integrales de desarrollo sustentable a las poblaciones locales. Nace así el Proyecto Sangay (Conservación de la Biodiversidad y Manejo Participativo del Parque Nacional Sangay).

La zona de amortiguamiento andina está habitada principalmente por indígenas quichuas, que utilizan sus tierras para actividades ganaderas y agrícolas principalmente de subsistencia, con algunos productos para el mercado y frecuentemente deben vender su fuerza de trabajo en las haciendas o migrar estacionalmente a las ciudades u otras zonas agropecuarias para obtener recursos económicos.

Sin embargo, las condiciones de producción se han deteriorado paulatinamente, fruto de prácticas agrícolas que no toman en cuenta los problemas de erosión, pérdida de conocimientos ancestrales y erosión genética de los cultivos. Esto ha ocasionado una disminución en la disponibilidad de productos agrícolas, sobre todo los destinados a la alimentación y la consecuente desnutrición de la familia campesina, que se demuestra en un índice de los mas elevados del país de desnutrición crónica y global en niños menores de cinco años. Adicionalmente, al igual que en el resto del país, la pobreza y por ende la inseguridad alimentaria que afecta a la población de la zona se presenta en mucho mayor porcentaje en el sector campesino/ indígena (79%).

Por otro lado, los campesinos han optado por ampliar la frontera agrícola hacia el páramo, sin embargo, los niveles de producción en este ecosistema se mantienen elevados en los primeros años, pero luego decaen nuevamente, debido a la pérdida del suelo y a las condiciones climáticas adversas que provocan la pérdida de los cultivos.

Adicionalmente, al ser los páramos verdaderas esponjas vegetales que retienen el agua y la dejan fluir lentamente hacia las zonas bajas, su destrucción pone en riesgo la disponibilidad del agua hacia las tierras de cultivo y provoca conflictos con la administración del Parque, ya que éste ecosistema es considerado como uno de los mas críticos para la conservación a nivel ecorregional.

En este sentido, durante estos tres años, el Proyecto Sangay ha trabajado con 6 comunidades andinas, donde se han desarrollados actividades de construcción de capacidades locales en agroecología, para mejorar los niveles de producción agrícola y la incorporación de prácticas de conservación de suelos, manejo de plaguicidas, manejo pos-cosecha de los principales productos agrícolas de la zona, la reforestación con especies nativas y el manejo del bosque nativo.

Adicionalmente, con el fin de mejorar los ingresos económicos de las comunidades y posibilitar la obtención de beneficios y servicios que brinda el Parque, se está trabajando en el manejo de camélidos andinos en los páramos, la producción artesanal de textiles, así como en el fortalecimiento de las organizaciones de base.

Finalmente, con el apoyo del Proyecto Páramo, hemos iniciado un proceso de planificación participativa regional de los páramos que esperamos que culmine en la obtención de consensos sobre el ordenamiento del espacio y el uso de los recursos naturales de este importante ecosistema.