Comentario

El comentario de Robert Hofstede sobre lo importante de lo cultural en la definición de paramo fue muy acertado. Propongo a los asistentes de este foro que lo que une toda la tremenda diversidad floristica y morfológica de "páramo", y la razón por lo cual reconocemos que toda esta diversidad cabe dentro de una sola formación vegetal, es el fuego. El fuego es un filtro que promociona la dominancia de gramíneas, y esta dominancia de gramíneas--a veces absoluta--constituye la principal característica unificadora de páramo. Estimo que sin el fuego no habría esta uniformidad, la cual en cierto modo contradice la potencial biológica de un enorme rango de latitud y de altitud. Por ejemplo, podríamos anticipar que sin el fuego y debajo de 3800-4000 m el componente leñoso sería dominante. (Aclaro que aquí hablo de los llamados sub-páramos y páramos, más no del super-páramo sobre los 4100-4300 m, donde la cobertura vegetal es incompleta y donde al parecer el fuego no es un factor ecológico. En el Ecuador parece que esta formación de extrema altura representa menos del 10% del total de área de páramo.) La misma diversidad paramal que se describe en la literatura podría deberse en gran parte al fuego. Sin duda mucha diversidad observada está en función del amplio rango geográfico y altitudinal (como de sus orígenes florísticos) de las cordilleras donde se encuentra páramo, pero estimo además que un importante grado de esta diversidad se debe a diferentes régimenes de quema, y es especial diferencias en el intervalo desde la última quema, lo cual determina el grado de desarrollo de la sucesión pos-fuego. Todos hemos observado, en una zona restringida de páramo, mucha variabilidad vegetal de lugar a lugar.

En estas circunstancias cuando diferencias en clima, altitud, exposición, suelos y otros factores abióticas son mínimas es probable que la variabilidad en formaciones vegetales observada refleja diferentes momentos en la sucesión pos-fuego. El mosáico de diferentes edades de quemas es fielmemente reflejada en los estados de regeneración de la vegetación que observamos.

Ahora, si aceptaríamos que lo que unifica la vegetatión que llamamos páramo (excluyendo los páramos sobre 4100-4300 m) es el fuego, la pregunta es: cómo se originó el fuego? Erupciones volcánicas, rayos, habitantes? Si el ser humano fuera y haya sido desde los fines del Pleistoceno la fuente de la quema periódica (hay razones por creer que este es el caso), hemos logrado establecer una definición de "páramo" que no sólo acepta lo cultural como necesidad conceptual o linguística, sino que reconoce lo cultural como causa de fondo de la misma existencia del páramo.

Muchos saludos a los participantes,

Stuart White